3.2.13

Crítica Hyde Park on Hudson, con Bill Murray como el presidente Roosevelt

¿Qué hace Bill Murray interpretando al presidente Franklyn D. Roosevelt? Eso fue lo primero que me llamó la atención (no se parecen físicamente) para ver Hyde Park on Hudson, de Roger Michell, conocido por películas como Notting Hill o Morning Glory. Hyde Park era el lugar de retiro del presidente, en el que un fin de semana de 1939 recibió la visita del rey Jorge VI (Samuel West) y su esposa Elizabeth (Olivia Colman). Roosevelt se nos presenta como un tipo afable, muy cercano, un loco al volante, intrépido a pesar de ser un inválido, que se lleva bien con la prensa y que puede guardar secretos. El que ocupa la película es doble: por un lado, cómo Roosevelt consiguió ganarse la simpatía de los ingleses en una época en la que las relaciones entre ambos países era más que dudosa (esta visita fue la primera de un monarca inglés a EE UU) y, por otro lado, gracias a los diarios y cartas de su prima Daisy (Laura Linney), se descubrió que mantuvieron una relación (Roosevelt tuvo varias amantes, su mujer Eleanor -Olivia Williams- permaneció junto a él, pero hacían vidas separadas). Con este suculento material, el director no sabe muy bien qué hacer. Nos quedamos con las ganas de profundizar, de entender más cosas. Gracias a El discurso del rey sabemos que Jorge VI era un tipo inseguro. En Hyde Park se ridiculiza en parte la monarquía, sus costumbres, pero se queda en plena anécdota. La relación secreta entre Roosevelt y su prima, que debería ser algo extraordinario, ya que es el referente de toda la película (ella cuenta la historia en voz en off) no se desarrolla de ninguna manera. La historia va a trompicones y, de hecho, las mejores secuencias se dan cuando interactúan Bill Murray y Samuel West (que sale en la serie Mr. Selfridge, por cierto). Aquí es cuando surge la vena cómica de Bill Murray, que está muy correcto en su papel, aunque parece todo menos un presidente (es como ver al Lincoln de Spielberg en zapatillas, lo mismo). Me quedo con las curiosidades de la vida: para una vez que la monarquía británica visita EE UU y el presidente que actúa de anfitrión no puede levantarse a hacer la reverencia (y que el lugar de recreo del presi se llame Hyde Park como el parque londinense). Pero, ojo, aunque hay algunas coñas (cómo el rey de come un hot dog), Hyde Park on Hudson, que se estrena en España el 1 de marzo, no es una comedia, es más bien un drama costumbrista que se queda a medio gas.

Para saber más sobre Daisy, Margaret Suckley (wiki).