23.6.16

Las alucinaciones en Ray Donovan

(subida originalmente el 17.08.13)

Actualizada con la alucinación del episodio 4x1 (abajo).

No he hablado nunca en el blog de una de las series que más me ha enganchado, Ray Donovan (Showtime). Me recuerda en muchos aspectos a Los Soprano, es un drama con tintes cómicos, protagonizado por Liev Schreiber, con unos secundarios magníficos, entre ellos, Jon Voight, un auténtico descubrimiento. Ray Donovan soluciona los problemas de los ricos en Hollywood, limpia sus mierdas, inventándose excusas e imponiendo su propia ley. No es el jefe del grupo (Peter Jacobson, visto en House), pero sí el cabecilla, el que mueve los hilos. Le ayudan un matón (Steven Bauer) y una joven lesbiana (Katherine Moennig, de L), y le preocupa a quien él considera su padre (Elliott Gould). Parece un doberman con gafas de sol, eso sí, muy fiero cuando la situación lo requiere, pero también muy generoso con los más débiles. Es capaz de darle con un bate de beisbol en la cabeza a uno por mentirle y al rato regalarle el dinero que necesitaba porque comprende su situación.

A Ray las cosas, más o menos, le van bien (tiene mujer -Paula Malcomson, la puta de Deadwood- y dos hijos -a Kerris Dorsey la vimos en Cinco hermanos-, un apartamento para sus correrías y dos hermanos con los que no mantiene mucha relación) hasta que su padre (Mickey, Jon Voight) sale de la cárcel, tras 20 años entre rejas.

Este hecho da un giro completo a su vida, que le acercará más a esa familia que siempre se ha mantenido al margen, metida en el negocio del boxeo (Donovans Fite Club), y le alejará de la suya propia, que va descubriendo quién es en realidad Ray Donovan.

Uno de sus hermanos, Dash Mihok (Bunchy), sufrió abusos sexuales por un cura, algo que no ha superado, y por lo que se comporta como si aún fuera aquel niño. Otro de los hermanos (su historia me encanta) es Eddie Marsan (Terry), que sufre temblores en un brazo por culpa de las peleas, su minusvalía le hace sentirse en cierta manera inferior. Una tercera hermana se suicidó, aunque no sepamos muy bien los motivos. También se descubre que tienen un hermano de otra relación que es negro.

+Cómo preparar un cóctel Bellini según la mujer de Ray Donovan.

A pesar de, como digo, ser un drama oscuro, la serie está llena de matices y esto lo logra, además de unas actuaciones sobresalientes y un guión imprevisible, algunas escenas que describen a la perfección el estado emocional de estos personajes que interactúan por obligación unos con otros. Cuando vi al propio Ray Donovan alucinar, pensé que sería un caso aislado, pero no es así.

Es que Jon Voight es MUCHO.

Las alucinaciones abundan en la serie, pero no siempre por los mismos motivos, aunque todos parecen confluir en el mismo personaje: Mickey Donovan (Jon Voight).

Ray Donovan ha bebido, mucho. Acaba de descubrir que su padre está en la calle. Además, le acosa una joven que sólo le insiste en que la folle. Cuando Ray llega a su apartamento cansado y bebido, mira un cuadro con una imagen de Marilyn Monroe. La actriz entonces mueve los labios y le dice: "Follame Ray. Salvame Ray". Esta frase aparecerá más tarde en otro episodio.


A Ezra (Elliot Gould) le diagnostican un tumor cerebral. Eso provoca situaciones hilarantes, como que se olvide de las cosas o que vea a Mickey Donovan cómo se le desfigura la cara. Si el padre de Ray provoca pesadillas en su propio hijo, también lo logra en Ezra, que siempre le ha temido ya que por su culpa le metieron en la cárcel.

Mickey (Voight) convence a su hijo Bunchy para que se compre una casa y monte una fiesta. Bunchy es un niño grande y cuando está en la cama con una prostituta cree ver en ella la cara del cura que abusó de él de niño. Una cosa parecida le ocurre a Ray, en otra de sus paranoias, al ver a su padre montándoselo con su propia mujer.

La más divertida de todas. Un agente del FBI que va por libre y quiere atrapar al clan de los Donovan (magnífico Frank Whaley) es drogado por Steven Bauer, el matón de Ray. Está siendo ayudado por Mickey, así que por su culpa le ocurre todo lo que le pasa a continuación: ver ondas de agua en la mesa, un mono en el baño (esto me recordó al pinguino de Awake) y cómo sus muñecos de Star Wars cobran vida. Hilarante.

En el primer episodio de la segunda temporada vemos a Mickey en una playa paradisiaca de Rosarito, México. Lleva una botella de tequila en la mano, amanece y la mujer que duerme en su cama le dice que bebieron mucho anoche. Con todo el sol dando de lleno, Mickey se mete en el agua, no hay nadie, el mar está en calma, y, de pronto, aparece un delfín que le habla con la voz de la mujer, le dice que le siga, se transforma en la asesinada Linda (Rosanna Arquette) y termina desapareciendo mientras dice: "Tú no eres marinero, eres capitán", que luego sonará en la canción de La Bamba. Vuelve a aparecer en el episodio 2x2: Mickey ve al delfín en el agua y le dice a su hijo Ray que significa "un despertar espiritual". Ray se muestra indiferente.

En el episodio 2x4, Mickey fuma un porro con un vecino de cuarto enfermo de cáncer, el subidón le hace volver a ver al delfín, que le habla. En realidad es un dibujo cosico a la gorra del colega que cobra vida. El delfín le dice que se equivocó con él, que no es un capitán si no un marinero. Mickey, entonces, toma la iniciativa de no quedarse parado y, a poder ser, llevarle la contraria a su hijo Ray.

En el episodio 2x5 aparece el fantasma de Rossana Arquette en el quicio de la puerta de la habitación de Mickey. El jefe del FBI le ha enseñado las fotos de su asesinato. Mickey no olvida. "No se merecía morir así", le dice. Luego es cuando la ve. Imprescindible: Jon Voight subido a una mesa imitando a un mono.

En el episodio 2x12 (el último de la temporada) se cierra el círculo. Mickey apuesta los 20.000 dólares que ha robado de la tienda de marihuana a un caballo: The Captain, que le recuerda a El Capitán del episodio 2x1. Mickey cree oír hablar al caballo con la voz de Linda (Rosanna Arquette). "Tú eres el capitán, estoy en un mejor sitio ahora", escucha. Apuesta y gana, claro. Recoge sus cosas del apartamento, echando un último vistazo a la gorra con el delfín (aquel que le habló) de su compañero de piso (el que le consiguió el robo). En la tercera temporada, Mickey tendrá dinero como para hacer lo que le venga en gana.

Tercera temporada
En el episodio 3x3, Ray Donovan está cansado, malherido y algo borracho. Se sienta en una silla en la habitación de su hija mientras ésta duerme. Cuando despierta, detrás de Bridget aparece la hermana muerta (se suicidió) de Ray, una aparición que vuelve a perseguirle.

Cuarta temporada
En el episodio 4x1, Mickey toma peyote y se le va la pinza de tal forma que cree ver a su hija muerta de niña, guiándole hacía una herradura que le dará suerte. Lo que provoca es que entre al casino del que, momentos antes, le han obligado a salir y sea arrestado por la policía. Y ojo con su hijo Ray, que, tras el balazo recibido, también tiene alucinaciones (más bien, pesadillas) con su hermana y su hija, a las que ve tirándose desde un balcón, mientras él de niño y el cura pedófilo ven la tele.

Más alucinaciones en series de televisión.

1 comentario:

Anónimo dijo...

No he podido pasar del piloto, que me pareció realmente malo y lleno de tópicos. El personaje torturado de Ray Donovan no me lo creo, y menos la cutre historia con la chica joven a la que, obviamente, se tira a mitad de capítulo. El padre es un villano de telefilm.