3.1.17

Así nos enganchamos a las series: Los Soprano, The Wire, Perdidos, Breaking Bad, Friends...

No tenemos tiempo para ver tantas series, pero ¿merecen la pena?

Cuando hablamos de series hay un tema recurrente. ¿Cómo hacemos para ver todas las series que se estrenan? Hay gente que se hace maratones de la misma serie; otros, con diferentes episodios. Pero todos intentamos estar al día. Al menos vemos los pilotos. Cada año que pasa siempre pensamos que la producción de series ha llegado al máximo, que no puede ir a más. Pues no es así. Sin darnos tregua, al año siguiente se supera la cifra. Sólo en el mes de septiembre se estrenaron 50 series entre nuevas temporadas y nuevos proyectos. Conclusión: no hay tiempo para ver tantas series. Y lo peor de todo es que parece que estemos obligados a saber cómo terminó Mad Men o a conocernos los entresijos de todos los reinos y muertes de Juego de tronos.
Vía.

Pero mejor que yo, esta situación de saturación en la parrilla y de ansiedad seriéfila la ha explicado el actor y cómico Andy Samberg en el número de apertura de la última edición de los premios Emmy que se entregaron el 20 de septiembre.



LOS SOPRANO VS THE WIRE
Aunque veamos muchas series, el problema es que no necesariamente todas son buenas series. Cada temporada intentamos encontrar la serie perfecta, la que cambie de nuevo el formato, la que guste tanto a público como a crítica. Seguimos buscando la serie que supere a Los Soprano (1999-2007) o The Wire (2002-08). Que ha sido desde siempre casi como elegir entre los Beatles y los Rolling.

PERDIDOS LO CAMBIÓ TODO
Y apareció. Se lo debemos a las nuevas tecnologías, al fenómeno fan, y ya en su última etapa gracias a las redes sociales. Hablamos de un grupo de supervivientes, del misterio de una isla, del Humo negro. Así vivimos el final de Perdidos.



"Un fenómeno mundial", como dice el vídeo y generacional, sobre todo. Una nueva generación se enganchaba a las series. Sólo fueron seis temporadas de Perdidos (2004-10 que se emitió al mismo tiempo) pero la intensidad fue salvaje. Lost cambió radicalmente la forma de ver la tele. Y provocó que comenzáramos a querer ver las series al mismo tiempo que en EE UU. El fantasma del spoiler hizo su aparición. Queríamos saberlo todo ya y empezó el enganche del que nos hablaba Andy Samberg en los Emmy. Fue algo insólito, todos los que seguimos Lost nos sentimos un poco frikis.

Sin embargo al final Lost, para muchos, la cagó. Aunque esto sería otro debate aparte. Del cachondeo pasamos a la decepción.

BREAKING BAD LLEGÓ EN EL MOMENTO PERFECTO
Y cuando creíamos que no iba a aparecer el personaje perfecto apareció él…



Breaking Bad (2008-13) se estrenó un año después que terminase Los Soprano y el mismo año que acababa The Wire, llegó en el momento perfecto. Si Los Soprano encumbró al antihéroe y nos mostró las miserias del poderoso, en Breaking Bad vemos cómo una buena persona se va degradando hasta convertirse en un chungo que nos cae bien. DE Walter White a Heisenberg. Si The Wire hablaba de una ciudad olvidada como Baltimore (esa América que se intenta esconder bajo la alfombra), en Breaking Bad el tema tabú era el consumo de metanfeta. Aquí también había policías como en The Wire, para más inri el poli era el cuñado del prota. El humor negro de Breaking Bad caló e hizo que la serie entrara en las quinielas.

FRIENDS, SERIE FAVORITA PARA LA INDUSTRIA
Hablamos de humor negro, pero es curioso porque la comedia en general nunca está en los ránkings a mejor serie de la historia. Esto cambió el pasado septiembre cuando el Hollywood Reporter confeccionó una megaencuesta con las opiniones de la industria de Hollywood. 2.800 personas a las que les preguntaron cuál era su serie favorita. Y ninguna de las series de las que he comentado hasta ahora fue la primera.

Seguro que alguno de vosotros ya la tenía en mente y la hubiera elegido como su favorita también. En este vídeo le hicieron un homenaje: cómo sería Friends si se hubiera rodado ahora.



Friends (1994-2002, anterior a Los Soprano) y a pesar de la importancia por ejemplo de Modern Family fue elegida por la gente de la industria como la mejor serie de todos los tiempos. Los resultados de la encuesta resultan sorprendentes.

Breaking Bad aparece en segundo lugar. En tercero: Expediente X. Cuatro: Juego de tronos. Quinto: Seinfeld (mantiene un pulso Friends). Los Soprano en el sexto. El Saturday Night Live se cuela por su longevidad, en el 7 (en el mes de octubre se cumplen 40 años de su estreno en EE UU).
En el 8 I Love Lucy, de las más veteranos, serie de los años 50. Mad Men en el 9. Los Simpson en el 10. The Wire no aparece hasta el 30.

Como último dato curioso: Sexo en Nueva York aparece para las mujeres en tercer lugar; para los hombres en el 43. Los Simpson, al contrario, para ellas en el 53; para ellos, el cuarto.

NOS SIGUE PESANDO LA NOSTALGIA
En definitiva, cada vez hay más series, pero no podemos hablar mayor calidad que en otras épocas. Vemos muchas series, pero descartamos la mayoría. Incluso le hemos dado nombre y decimos placer culpable porque realmente son malas pero las vemos. Seguimos eligiendo como la mejor serie de la historia, series del pasado. En cierta manera yo creo que nos pesa la nostalgia.

NO TENEMOS TIEMPO PARA VER TANTAS SERIES
Con la llegada de Netflix a España el 20 de octubre habrá más series para ver, al estilo Netflix, es decir, en plan maratón, y tal vez elijamos alguna de estas series como la mejor serie de la historia. En la intro Andy Samberg se esconde en un bunker, guiño a Unbreakable Kimmy Schmidt, una serie de Netflix, creada por Tina Fey (Rockefeller Plaza) habitual del SNL, sobre un grupo de mujeres engañadas que son encerradas durante 15 años creyendo que se ha acabado el mundo. Seguramente esté enferma, pero en cierta manera me da envidia pensar en la de series que se podían haber visto en esos años.



[Este texto lo utilicé en una charla sobre series en la presentación de Google Chrome en septiembre de 2015]