23.2.16

Piloto. Madres forzosas (Netflix): así es el reboot de Padres forzosos (1987)

(subida originalmente 17.12.15)

Hace unos meses escribía en el blog sobre la película no autorizada sobre Padres forzosos que estrenó Lifetime. La idea era sacar los trapos sucios de las hermanas Olsen, Bob Saget y compañía. Padres forzosos, que comenzó en 1987 (y acabó en 1995), cuenta ahora con una continuación, Madres forzosas, que estrenará Netflix el 26 de febrero.


(opinión sin spoilers del piloto de Madres forzosas)
Nunca fui muy fan de Padres forzosos, pero cuando he escuchado la sintonía hoy en la presentación que nos ha hecho Netflix me ha dado un no sé qué de nostalgia que me ha hecho poner todos mis sentidos en el piloto. En él aparecen todos y cuando digo todos, son TODOS. Incluidos Bob Saget como el maniático de la limpieza y cínico padre de DJ, ahora la protagonista; John Stamos, haciendo gala de que el tiempo (casi 30 años) parece no haber pasado por él, y Dave Coulier, tan patoso como siempre y el que me hacía (y me hace) menos gracia. Madres forzosas arranca muy fuerte, no sólo porque los tres actores (junto a Lori Loughlin) salgan en la mayor parte de él, también porque vemos la pantalla partida en dos para comparar el antes y el después, hay alusiones al tiempo transcurrido, a la ausencia de las Olsen y a cómo los personajes siguen siendo como los recordábamos (con esa Kimmy que forma parte de la familia aunque no lo sea). Netflix ha optado por resucitar algunas comedias emblemáticas, que calarán hondo en Estados Unidos, pero no sé si en España ocurrirá lo mismo. Con las Olsen hubiera tenido su punto, pero no están, como tampoco veremos siempre a los tres protas originales, lo que deja a Madres forzosas como una comedia protagonizada por mujeres que parecen adolescentes, con hijos (todos repelentes, la verdad), risas enlatadas y humor demasiado blanco. Lo más comentado del piloto ha sido el escotazo de Stephanie, que no venía a cuento, y la sensación de que una comedia tan naíf no tiene mucho sentido hoy en día.

En la presentación en Madrid de Netflix habían recreado varios escenarios de la serie, como el salón y las habitaciones del tío Jesse y la de las niñas.


El cartel de Madres forzosas (Fuller House) en el ránking de pósters de series con agua.

Vídeo con un detrás de las cámaras de la serie.


Si Full House se tradujo en España como Padres forzosos (porque tres eran los hombres que debían encargarse a la fuerza de unas niñas), Fuller House, su secuela 20 años después, se llamará Madres forzosas, tendrá 13 episodios (que podremos ver del tirón) y contará con cameos de los protas, Bob Saget (Danny Tanner), John Stamos (el tío Jesse), Dave Coulier (Joey), Lori Loughlin (Rebecca) y Scott Weinger (Steve Hale). Nada de las hermanas Olsen, por cierto.

El tráiler de Madres forzosas


Las protas, sin embargo, como adelanta el título de Madres Forzosas, serán ellas. D.J., ahora viuda y veterinaria (Candace Cameron Bure), vive en San Francisco y repetirá el mismo esquema que su padre. Dj tiene tres hijos: Jackson (Michael Champion), rebelde de 12 años; el obsesivo Max (Elias Harger) de siete, y el recién nacido, Tommy Jr (Messitt Twins). Con ellos se mudará junto a su hermana pequeña, Stephanie (Jodie Sweetin), aspirante a músico, y Kimmy (Andrea Barber), su mejor amiga y madre soltera. Ramona (Soni Nicole Bringas) es su hija adolescente (y también rebelde).