9.1.16

Crítica. Los odiosos ocho: el western de Tarantino al estilo Agatha Christie

El octavo filme de Quentin Tarantino. Los odiosos ocho (The H8ful Eight), para hacer la gracia. También en su título en inglés, que "hateful" suena a "eightful". La parafernalia marketiniana de Tarantino es de sobras conocida. Empieza por esos títulos de crédito en la nevada Wyoming y sus homenajes a John Ford y compañía (ya le metió mano al western en Django desencadenado), se enrosca en largos diálogos que combinan la seriedad, por el temor (ante la muerte, casi siempre) con la broma aguda y, en muchas ocasiones, fuera de lugar (¿cuántas veces escuchamos esta vez la palabra nigger? RECORD) y acaba montando un guirigai en el que el villano parece menos malo y los buenos… somos los espectadores. Una peli de casi tres horas que arranca muy lentamente, tal vez, demasiado; que tiene su gancho inmediato en la mitad, cuando comienza la acción y nos sorprende la historia inesperada, y que acaba con un efecto sorpresa (otro más)… sólo puede mantenerse gracias al espectador, que soportará las trampas de guión y ese tono a crimen escrito por Agatha Christie. No sólo porque hay varios sospechosos en diferentes momentos y varias tramas que desenredar, si no también porque, como en el juego del Cluedo, todos ellos, los ocho y los que hagan falta, estan encerrados en un mismo lugar. Si el espectador acepta las normas de Tarantino y su buena dosis de suspense, gozará la película. Si busca una peli de acción de principio a fin, cometerá un error. Tarantino hace la peli que quiere hacer, lo lleva haciendo desde siempre, pero en esta ocasión, creo que se ha deleitado en los diálogos largos, profundizando en unos personajes (esa diligencia en la que viajan Samuel L. Jackson y Kurt Russell) que, como en Reservoir Dogs no se conocen, pero que tirando de los hilos se acaban por reconocer y ya sabemos lo que ocurre después cuando esto sucede = muerte. La época de los cazarrecompensas y bandidos da para este tipo de situaciones, y Tarantino las explota al máximo, como si no se quisiera dejar nada en el tintero. Cuenta con algunos de sus compinches que entran al trapo del juego (Samuel L. Jackson, Tim Roth, Michael Madsen) y con otros cabeza de cartel a los que moldear en sus manos (¿Channing Tatum?, en efecto, pero también ese mexicano Demian Bichir o Bruce Dern en un personaje singular). En una pandilla de tiarrones (trabajazo el de Walton Goggins, tan grande como siempre) no podía faltar alguna mujer, y cómo se las gasta Jennifer Jason Leigh. Gran sorpresa. Su personaje podría ser la metáfora de Los odiosos ocho: cuando crees que algo no importa adquiere su relevancia. La actriz fue nominada a los Globos de Oro, junto al guión y a la banda sonora de Ennio Morricone (ganó la BSO). En los próximos Oscar, repiten nominación junto a mejor fotografía.

Lo mejor de Los odiosos ocho es el planteamiento en escena como si de una obra de teatro se tratase, los monólogos de Samuel L. Jackson y esas escenitas que propone Tarantino y que ya permanecerán imborrables en tu cabeza, algunos guiños a su cine (Reservoir Dogs entre otras) y la violencia explícita (¡venganza!) cuando menos te lo esperas.

Lo peor es su duración, que parezcan varias películas en una haciéndose muy lenta la primera de ellas, que Tim Roth imite a Christoph Waltz en sus primeros gestos y que parezca el reverso de Django desencadenado pero a 10 grados bajo cero y en plan claustrofóbico.

Obra maestra o locura, dependerá también del estado en el que la veas, pero hablarás de ella para bien o para mal y mucho mejor cuanto más tiempo pase desde que la viste. ¿Mi sentencia? Ojalá Tarantino vuelva a rodar en ambientes gangsteriles pero del siglo XXI.

Los odiosos ocho se estrena en España el 15 de enero.

http://elpais.com/elpais/2016/01/14/tentaciones/1452770746_749711.html
Los odiosos ocho, los guiños ocultos a otras películas de Tarantino (autohomenajes).

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The Ridiculous 6 de Adam Sandler parece una mofa de Los odiosos ocho.