11.5.16

Crítica. Esperando al rey, Tom Hanks 'lost in translation' en Arabia Saudí

Extraña película en la que un hombre de negocios acaba lost in translation en Arabia Saudí. Esperando al rey (A hologram for the king), de Tom Tykwer, sigue los pasos de un ejecutivo, divorciado con una hija adolescente, que se encuentra en un momento crucial de su vida. En lo profesional, puede cerrar un suculento contrato para su empresa (aunque éste se le complica); en lo personal, debe decidir qué hacer con un extraño bulto en la espalda (metáfora de su miedo ante los cambios). Basada en el libro de Dave Eggers, esta comedia del absurdo, con toques melancólicos, se sostiene gracias a Tom Hanks, omnipresente en todo el filme. Los dos Tom (Tykwer y Hanks ya coincidieron en El atlas de las nubes). El personaje representa esa soledad existencial que se agrava cuanto más lejos estás de los tuyos, aunque es esa misma distancia la que, paradójicamente, proporciona una amplitud de miras. Con él nos adentramos en el misterio de Arabia Saudí, un país en medio del desierto el que barren de tierra las carreteras o donde es fácil encontrar alcohol aunque esté prohibido. Ideal para viajeros, descubrirás otras costumbres, desde un punto de vista cuentista y alegre, en cualquier caso, con personajes pintorescos (el debutante Alexander Black, el chófer del quijotesco empresario, es canela fina) escondido tras un macguffin (el encuentro con el rey que da lugar al título) que, lógicamente, es lo de menos. Las “mujeres” del protagonista resultan muy interesantes por ser como la noche y el día, Occidente y Oriente, con lo malo y lo bueno: Sidse Babett Knudsen, popular por Borgen, y Sarita Choudhury, la mujer de Saul Berenson en Homeland.

Esperando al rey se estrena en España el 1 de julio.