30.8.16

The Night of (HBO), John Turturro, abogado de un falso culpable, produce James Gandolfini (¿quién es el asesino?, opinión sobre el final)



(subida originalmente 13.7.16; actualizo con opinión sobre el final de The Night of)

Pintaza The Night of, la nueva miniserie de HBO sobre un pakistaní acusado de un asesinato de forma errónea. Producida por James Gandolfini, iba a ser el protagonista de Los Soprano el abogado que lleva el caso del chaval. Tras su muerte, este papel lo interpreta John Turturro, uno de mis actores favoritos. Creada por Richard Price (The Wire), el piloto de The Night of está inspirado, según sus creadores, en el caso de The Staircase, maravilloso documental sobre la investigación de la misteriosa muerte de una mujer en una escalera y otro (supuesto) falso culpable.

Mi opinión del piloto de The Night of Leer más.




Opinión con spoilers sobre el final
Decía yo en mi crítica (leer en el enlace de arriba) que mi principal sospechoso era el negro que acompañaba al testigo cuando Naz entra en casa de la futura víctima. También comentaba que, tal vez, saber quién era el auténtico asesino era lo de menos. Pues bien. The Night of se ha mantenido fiel a su estilo hasta el final (lo importante era sacar a Naz de la cárcel), aunque con un pequeño twist (en el último episodio) por el que el espectador descubre la pieza del puzle que falta: quién es el asesino real. Y, sinceramente, de pronto me interesa mucho que enchironen al cabrón que se las ha hecho pasar tan putas al pakistaní. El policía, culpable de que Naz vaya a juicio, se descubre racionalizando más profundamente la situación. Le toca la fibra que en su jubilación sea ése su último caso: un caso nada claro, con un evidente falso culpable. En la mano del policía parece estar la clave para que Naz no sea declarado culpable, pues durante el juicio se demuestran las carencias de la joven abogada y del personaje de John Turturro. Me chirría que la abogada, tan recta ella, se enrolle con Naz entre barrotes, se enamore de él, que es aún peor y, sobre todo, poco profesional. Eso deriva en que sea el personaje de Turturro el que finalmente protagonice el speech de la defensa delante del tribunal, como él dice, sin tener ni repajolera idea. En su ingenuidad (tal y como veíamos con el guante de OJ Simpson), la abogada sube al estrado a Naz, algo que, finalmente, debilita su imagen, ya que asegura no recordar, no saber si es o no el asesino. Ahí la fiscal, que parece sacada de un cuento de terror, le aprieta las tuercas con bastante facilidad.

Los dos últimos episodios son de una tensión palpable. La fiscal que parece tener el caso ganado, el juez parece estar de su lado, las meteduras de pata de la defensa, el policía que continúa con sus investigaciones y da con el culpable (aunque nadie lo sabe y cuando lo conoce la fiscal no hace uso de ello), Naz haciéndose cada vez más malote en la cárcel (tatuado y drogándose)… Y aquí es donde The Night of me parece muy grande. La trama que se centraba en cómo un don nadie se convierte en un falso culpable deriva en cómo se hará o no justicia dependiendo de la mala o buena suerte de uno. En una escena, casi al final, Naz se encuentra cara a cara con aquel amigo que no quiso ir con él de fiesta la noche en la que decidió, entonces, irse solo. Como si el amigo tuviese la culpa de que él acabase en la cárcel. Pero fue decisión de Naz robar el taxi de su padre y recoger a la desconocida. Eso es algo que remarca el speech de Turturro. Naz cometió numerosas cagadas, por las que podría haber sido arrestado, pero no mató a la víctima.

Su actitud dentro de la cárcel, haciéndose valer y entablando una relación de amistad con el tipo más temido, es decir, haciendo cosas que jamás hubiese hecho fuera, es lo que, finalmente, le salva la vida. No lo hace la justicia, ni sus abogados. Naz utiliza a su abogada para meter droga en la cárcel, para "pagar" la protección de su mentor. Y es grabado por una cámara. Esa grabación llega a manos de Turturro a través del propio gangster, lo que provoca un efecto dominó: Turturro pasa a ser el abogado principal y, ciertamente, son estas pequeñas incongruencias las que provocan que el jurado permanezca dividido sin llegar a una sentencia definitoria, obligando a la fiscal a convocar a un nuevo jurado. Y aquí llega lo bueno. Como la fiscal ya sabe que Naz no es culpable por su colega, el policía arrepentido, decide no seguir adelante y el juicio se declara nulo. Así es el sistema judicial, algo insólito si te pones a pensarlo. ¿Qué hubiera ocurrido si el jurado le declara culpable? ¿Por qué la defensa no tiene acceso a esas pruebas que incriminan a otro? ¿Hasta qué punto es legal (ya no sólo moral) que la fiscal se lo calle?

Naz es liberado, sí, pero de cara a la galería siempre quedará la duda de si fue o no culpable de este caso. Cuando creo que The Night of acaba con este puñetazo brutal y amargo, se suceden más escenas que vienen a completar la historia y a hacerla más digerible. De pronto, hay un atisbo de esperanza, de que la ley funciona si las personas quieren. Se descubre al verdadero asesino, y van a por él. No era el pandillero, ni el chófer de la gasolinera, ni el padrastro… siempre estuvo ahí Ray Halle (Paulo Costanzo, Royal Pains) el asesor financiero de la chica, que mantuvo una pelea con el padrastro en el funeral. También le cazan gracias a una cámara instalada en la calle y a los trapicheos del veterano policía con sus colegas. Para hacer justicia, al parecer, hay que infringir las leyes, ya ves. Ésa es la moraleja, y que no te fíes ni de tu sombra, que deberíamos conocer nuestros derechos, que el karma existe, dále tiempo, y también la bondad (y la maldad) en las personas más inesperadas.

A pesar de tener demasiados momentos "de relleno", con pausadas conversaciones y secuencias que parecían no llevarnos a nada, esta miniserie (en principio, podría haber segunda temporada con otro caso), logra que permanezcas atento a todos esos pasos que se van dando desde que alguien es acusado hasta que llega el juicio. Además de los personajes, todos ellos interesantes, de la fotografía, de esos claroscuros, con una ciudad deprimente, de la música de tono pesimista, The Night of cuenta con pequeñas historias alegóricas que la hacen tan interesante. El personaje de John Turturro y sus alergías. Cómo se empecina en curarse y sacar adelante a Naz, y cómo acaba cuando debe enfrentarse a un caso que cree perdido y cae enfermo. Todo está en nuestra cabeza. O ese gato, que aparece y desaparece de su vida. Cuando llega la última escena y Turturro, con su evidente nueva alergía, cierra la puerta de su casa en busca de un nuevo caso, me digo, por favor, que salga el gato al pasillo. No sé si la fiscal y el policía (supongo que sí) sintieron lo mismo, pero eso es tener compasión, aunque vaya en contra de tus principios y hasta, posiblemente, te cueste la carrera (o la vida). Que hayan dejado una puerta abierta a la esperanza me hace creer de nuevo en el ser humano. O lo que es lo mismo: The Night of aprieta, pero no ahoga.

1 comentario:

gwyn dijo...

Muy bueno tu análisis, me gustó mucho. Yo seguí la serie, a pesar de que a la mitad casi la abandoné pues creo que le dieron muchas vueltas a la trama y se volvió aburrida, lo cual le bajó el ritmo, podría haberse hecho en 4 o 5 capítulos y habría quedado de maravilla. Sin embargo la seguí hasta el final. El sabor agridulce del fin me encantó, muy bien logrado y claro, lo que más quería era que se salvara el gato y quedara con el personaje de John Turturro. Una cosa sí, el asesino no era el dealer de la chica, sino el asesor financiero. Saludos!