26.10.16

Entrevista Alfred Enoch, de Harry Potter a Cómo defender a un asesino

Risueño y locuaz, Alfred Enoch (Londres, 1988) adelantaba en esta entrevista que le hice en Madrid sobre la tercera temporada de la tensísima Cómo defender a un asesino (CDAUA) que el grupo volvería a la escuela de Derecho. “En vez de estar tirando cuerpos, los veremos estudiando”.


Pues hagamos balance, entonces. ¿Impone trabajar con Viola Davis, nominada dos veces al Oscar por La duda y Criadas y señoras? “Los premios no hacen al actor”, resume. “Lo que sí me resultó raro fue ver un día en el rodaje a Denzel Washington. Tuve que pellizcarme para creérmelo. Cuando estudiaba en Nueva York, los vi a los dos en la obra de Broadway Fences. Y ese día, seis años después, fue como si se cerrase un círculo. Denzel vino a saludar a Viola porque van a rodar la versión cinematográfica [que dirigirá el propio actor]”.

VIOLA DAVIS Y SHONDA RHIMES
Como Annalise Keating, Viola Davis da mucho miedito. No me imagino a la actriz de parranda, le digo. ¿Es tan seria como parece? “Para nada, es muy divertida, la primera en reírse de sí misma. Como le gusta bromear rebaja las tensiones del rodaje”, explica. “Nos invitó a sus votos matrimoniales en febrero y demostró ser una bailarina tremenda, ¡le va el funky!”. En las series de Shonda Rhimes funciona el personaje femenino fuerte rodeado de buenos secundarios, aunque Alfred Enoch destaca a la protagonista: “Son dos factores muy importantes, sí. En CDAUA encajan todas las piezas, pero nos beneficiamos mucho de la actuación de Viola”. ¿Y qué expectativas tenía cuando conoció a la todopoderosa productora de Shondaland? El actor sorprende al desvelar cómo fue el proceso de cásting: de Shonda, nada. “No tenía ninguna expectativa”, revela. “Shonda apareció en Filadelfia para rodar el piloto, pero no conocía a nadie de los que estábamos allí. Hizo el casting con cintas de vídeo. Al director [Peter Nowalk] con el que más trato tuve luego, le conocí por Skype”. Pero destaca, eso sí, el trato: “Nos cuidan mucho y hay un gran esfuerzo por crear una atmósfera cómoda”.

HARRY POTTER
En noviembre, la saga del mago gafotas cumple tres lustros. “Cambió mi vida”, dice el actor, que debutó con Harry Potter y la piedra filosofal (2001) a los 13 años. “Había leído los libros y sólo ir al casting fue un sueño. 15 años después estás en Madrid o donde sea y los fans se acercan y te dicen que les encanta. Ésa es la magia: hay que contar historias que influyan en la gente”. ¿Y del spin-off, qué piensa? “Ahora vuelvo a verlo como mero espectador y tengo mucha curiosidad por ver lo que hacen, de verdad”.