6.11.16

Piloto. Quarry, el asesino que no quiere matar

Los pilotos que duran hora y cuarto, como es el caso de Quarry, suelen echarme para atrás de primeras. Si algo tienen las series, a diferencia del cine, es que puedes dosificar la dosis. También es cierto que Quarry, ambientada en los años 70, me recordaba, por lo que había leído de ella, a series como Banshee o Justified, y, a mí, las historias de violencia explícita sin más tampoco llegan a convencerme. Pero, por fin, veo el piloto de Quarry, del canal Cinemax, protagonizada por Logan Marshall Green (La invitación), y, bueno, pues resulta que me ha enganchado a la primera. También pueda ser porque dirige Greg Yaitanes, y se nota.


Basada en las novelas de Max Allan Collins, la primera temporada se compone de ocho episodios. En el primero, Mac Conway, el protagonista, regresa de Vietnam a Memphis sin sospechar que ser un marine no está bien visto, al contrario, una masacre en un pueblo le ha convertido a él y a un compañero suyo afroamericano (Jamie Hector, The Wire) en escoria. En EE UU, la guerra de Vietnam ha dividido a el país. Mac lo único que desea es recuperar el año perdido, volver al trabajo y poder seguir manteniendo esa casa con piscina que comparte junto a su novia (con la que se echa un primer polvo con desnudos incluidos).

Sin embargo, no lo tiene fácil, ya que, unos le cierran las puertas, y otros acaban por echarle porque tiene arrebatos propios de alguien que sufre remordimientos. Aquí, la piscina es importante, pues resulta ser la mecha que le enciende esos recuerdos, un leit motiv estas alucinaciones para el que se usan bellas imágenes bajo el agua un tanto oníricas y que diferencian a Quarry de otras series similares.

Lo mejor de Quarry son los villanos, estereotipos de criminales que me recuerdan, en ocasiones, a los de Fargo. Un mafioso llamado El Broker (interpretado por Peter Mullan) que sabe donde está el negocio, recluta como matones a estos ex combatientes a los que nadie quiere. "La civilización empieza con la destilación", dice este tipo parafraseando a William Faulkner. Al parecer el escritor le daba al Four Roses como Mac. Un guiño Cócteles fuera de serie cojonudo.

Mac, en principio, rechaza la oferta, tiene conciencia, es un tipo sensible, pero acaba por aceptar los encargos cuando no le queda otra. A destacar uno de los esbirros que se marca frente al espejo en su habitación de motel la canción en español 'Si no estás tú', de Harry Nilsson, sólo vestido con unos canzoncillos. Es el mismo que se cree Negan cuando le vemos construirse un bate de beisbol con pinchos. El actor que lo interpreta es Damon Herriman, visto en Justified y como mendigo en Flesh and Bones.

Mac se mete de cabeza, prácticamente sin darse cuenta, en este violento mundo en el que prima la venganza, como si fuera un The Punisher, un justiciero, que debe solucionar los problemas a su jefe, sin preguntar, sin saber qué es lo que han hecho esas personas para merecer un tiro en la cabeza. Mac recibe el apodo de Quarry (cantera) porque es en una cantera donde decide embarcarse en tan peligrosa empresa, algo que, supongo, condicionará  no sólo la relación con su pareja si no también su percepción del mundo (en un flashback, Mac mata a un hombre al que tira al agua, pero no sabemos más de este hecho, muy a lo Bloodline).

"Sólo sobrevives si te da igual. Pero no es verdad", dice Mac de la guerra. Suena Ottis Redding y Mac mata a sangre fría, aunque, como espectador sabes que no es un Dexter que no empatiza, al contrario, hace de tripas corazón. Si todo el mundo piensa ya que es un hijoputa tal vez se le haga más fácil matar si actúa como tal.