9.11.16

The Walking Dead 7x3 Daryl que dale

(con spoilers del tercer episodio de la séptima temporada de The Walking Dead)


Tras The Well llega The Cell. En The Well (episodio 7x2, El pozo) conocimos a Ezekiel, un tipo que va con una tigresa y que tiene unos tronchos y unas pintacas dignas del mejor homeless de Atlanta. En The Cell (La celda) es Daryl el tigre enjaulado, desnudo, al que dan de comer bocata de carne para perro, al que martirizan siempre con la misma canción. No hablé del episodio de Ezekiel porque me pareció un muermo (ya lo habían desvelado en la Comic Con así que de sorpresa nada de nada). Cada vez que salen Carol y Morgan me duermo. De un episodio como el de Negan, en lo más alto, no se puede bajar tan al sótano. Tal vez, por eso, se llamaba EL POZO. Así que en el tercero crucé los dedos. Si Daryl era el prota, malo no podía ser, ¿no? Pues bien, el cara quemada, que parece un Daryl de segunda, se trae unas movidas él consigo mismo que para qué. Toda esta trama entre ambos moteros me interesa, pero cuando Daryl logra escapar y aparece ese Negan chiripitifláutico me entra la risa. No me creo la maldad de Negan, que no. Daryl tiene peor pinta que Negan, me daría más miedo en un callejón oscuro, la verdad. Pero este Negan que amenaza y no hace nada me sobra. No es un gran villano, es humo, palabrería, se me va el santo al cielo cuando se pone a hablar. Vaya chapa, señor. Eso, sí, vaya temazo  The Collapsible Hearts Club, de Easy Street, que se repite y se repite, y ver llorar a Daryl mientras suena Crying, de Roy Orbison... pequeños momentos que se pierden entre tanto bla, bla, bla… pero este episodio, quitando lo de Negan, me ha gustado mucho. Ojalá Darul llegue hasta la final.

7x1