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18.8.14

Posters en el agua Ranking: de Mad Men a Dallas, los posters de series se mojan

(esta entrada se irá actualizando)
Recopilación de pósters de series de televisión en los que aparece agua.

Houdini, miniserie con Adrien Brody, estreno: 1 de septiembre.

2.8.14

Electroshocks en Homeland, American Horror Story, Mad Men, Masters of Sex, Constantine, Alguien voló sobre el nido del cuco...

(esta entrada se irá actualizando, subida originalmente el 14.12.2012)
Ránking de escenas televisivas y cinematográficas donde aparecen descargas de electroshock.

En Homeland asistimos a un final de la primera temporada para tirarse de los pelos, con una mujer que llevaba toda la razón del mundo y ella misma se la quería quitar. Claire Danes nos puso los pelos de punta. El electroshock que sufre Carrie era muy de última generación.

Ryan Murphy consiguió atormentarnos con la segunda temporada de American Horror Story. Y más a la pobre Sarah Paulson. Sólo por lo que ha pasado en esta entrega se merece todos los premios. Como castigo por ser periodista (osea fisgona), lesbiana (osea guarra) y rebelde (como para no querer salir del manicomio) el guión lo dejaba claro: electroshock al canto, casi lobotómico, y como estábamos en los años 50 con instrumentos de lo más rudimentarios.

Esto fue lo que me recordó la mítica escena de Jack Nicholson en Alguien voló sobre el nido del cuco (1975), que ya sabemos que a Murphy le encantan los guiños cinéfilos. Con la misma herramienta que sujeta las sienes, en la película de Milos Forman, en la que Jack se hacia pasar por loco y acababa perdiendo la cabeza de verdad. Escalofriante.

Actualizo con Mad Men, que aunque no se ve, sabemos por una conversación entre Pete y su amante Beth que a ella le han hecho un electroshock. La época...

Y otro vintage: Los Simpson.

Y, por supuesto, Requiem por un sueño (2000), de Darren Aronofsky. Ella, Ellen Burstyn.

Masters of Sex 2x1. Al personaje de Beau Bridges le toca también una buena descarga, esta vez, para superar "su enfermedad": ser homosexual.

Constantine (piloto). El héroe de DC Comics se presta voluntario, intenta olvidar su pasado.

31.5.14

Kiernan Shipka (Mad Men) y Angela Lansbury (Luz que agoniza, 1944), parecidos razonables



Hay parecidos razonables sorprendentes. Viendo Luz que agoniza (1944), la gran Angela Lansbury debutaba en el cine en el papel de una sirvienta. Tenía 18 años. La futura y estupenda Jessica Fletcher de Se ha escrito un crimen tenía de joven un asombroso parecido físico con Kiernan Shipka, la hija de Don, Sally Draper, en Mad Men. Esa mirada de ojos tristes, esa nariz pequeña y respingona y esa boquita de piñón.


En Luz que agoniza (Gaslight, 1944), dirigida por George Cukor, la pobre Ingrid Bergman da con un tipo (Charles Boyer) que es para darle de comer aparte. Es una de las películas en las que más mala leche me ha entrado porque este maquiavélico tipo intenta volver loca a su mujer, el abuso psicológico que sufre ésta es mítico. No me extraña que la actriz ganase el Oscar y el Globo de Oro. Menos mal que andaba cerca Joseph Cotten. Puede recordar a la Rebeca (1940), de Alfred Hitchcock, y a otros filmes de terror gótico, con una casa que da pavor.

El momento libro y vaso de leche, que no había tele, ¿qué quieres?
Ingrid Bergman y Angela Lansbury en su debut en el cine
¿Acabará así de estupenda Kiernan Shipka con casi 90 años?

8.5.14

Mad Men 7x4: el Monolito IBM

A la derecha, su futuro (CocaCola, no alcohol), a la izquierda, su pasado, number one.

(Mad Men 7x4 The Monolith review/opinion)

22.4.14

Mad Men 7x2 San Valentín


En el primer episodio de la séptima temporada de Mad Men, Don Draper esquivaba a Neve Campbell durante un vuelo. Juntaban sus cabezas, dormían en vertical, pero no ocurría nada porque, y esto es lo importante, Don no quería. Don ama a Megan. También se lo confirma a su hija Sally cuando, de forma fortuita, ambos se reencuentran. En A Day's Work, el episodio 7x2 de Mad Men, el día de trabajo de Don no lo es, porque no lo tiene. Arrastra los pies por su piso neoyorquino, atiborrándose de galletas saladas, viendo la tele y marcando la botella de whisky para no pasarse. Que una cucaracha aparezca arrastrándose como él por el suelo no le importa. Ni se inmuta. Don lloraba desconsolado (y congelándose en el balcón) al final del episodio 7x1. Pensé: ¿otra vez estamos así? Don llora porque no sabe qué hacer con su vida. A Megan las cosas le van muy bien en Los Angeles y él ha sido apartado de la agencia por bocazas, básicamente. Pero Don no se queda en casa, alterna, se deja querer por McCann Erickson (la tercera tentativa ya) e intenta mantener un vínculo con la oficina a través de esa secretaria estupenda que es una Joan versión afro (y así termina, de carámbola, quedándose con su despacho).

La relación de Don con su hija siempre me ha parecido muy especial. Ya la engañó una vez, cuando Sally pilló a su padre con los calzoncillos bajados. Ésta es la segunda vez que Don le miente, cuando no le reconoce de primeras que está 'de vacaciones' impuestas. Pero es otra mentira, la de Sally al irse de compras y alargar el funeral de la madre de su compañera de habitación, la que logra que padre e hija se reencuentren de nuevo. Las secuencias que protagonizan estos dos son magníficas, porque Sally es muy lista, aún sin la picardía de un adulto, pero más lista que su padre. Para Don, Sally se ha convertido en su propia conciencia. Hablarle a ella, abrirse como sólo con ella lo hace, le da paz, interioriza sus sentimientos, los rumia y los escupe. Don se maravilla de Sally y aunque se siente solo como nunca antes se ha sentido, es en el día de San Valentín cuando parece descubrir lo mucho que quiere a su hija, tal vez, la única persona a la que ha querido y querrá como a ninguna otra, la única mujer por la que daría la vida.

Mientras Peggy proyecta en su secretaria sus frustraciones por estar soltera y se enfada y actúa de una forma irracional e irrespetuosa impropia de ella, Don proyecta sus inseguridades en su hija, que le escucha y que, sin pretenderlo, le da lecciones de vida. "Sólo busco amor", le dice, sonriendo, Don al jefazo de McCann Erickson, pero cuando su hija se despide de él con un "Feliz San Valentín, te quiero", Don se queda impactado. Ésa es la única verdad, sin mentiras, pura. Si buscas amor ahí lo tienes Don, en tu propia sangre, en tu herencia, en tu futuro. Porque Sally no pone puntos sobre las íes como hace Don. Sally muestra sus sentimientos, sin ambiguedades, pero que a ojos de Don son verdades como puños, duelen. Don aprende hablando con su hija. "Soy tantas personas", suspira ella. Y Don la observa como si se mirase en un espejo. Y la reta: hacemos un sinpa, nos vamos sin pagar de la cafetería. Y Sally no sonríe, teme que sea cierto. Pero él saca el dinero, sonríe, era una broma. Cuando escribe la nota de Sally para el colegio a modo de disculpa por su ausencia, él duda: "¿Qué pongo?". Otro latigazo de Sally: "Sólo cuenta la verdad". Sally le conoce sin pretenderlo, ha sabido descubrir al verdadero Don y Don se rinde con su hija, la adora y le cuenta la verdad, se muestra como es. Sally se ha convertido en Pepito Grillo mientras Don se siga comportando como Pinocho.

15.4.14

Mad Men, claves y curiosidades de la séptima temporada

(esta entrada se irá actualizando)

La séptima y última temporada de Mad Men se estrena en AMC el 13 de abril y el 14 de abril en Canal+Series en España. Todas las claves y curiosidades de esta temporada.

Reviews: 7x1/7x2; 7x3; 7x4; 7x5; 7x6; 7x7.


Reviews/opinión séptima temporada de Mad Men

El homenaje de Los Simpson en el episodio  Days of Future Future



Entrevista al creador de Mad Men, Matthew Weiner, en la revista Variety. Weiner aparece en su portada, sentado en un sillón del apartamento de Megan y Don Draper, con un mando a distancia del año de la pera. La entrevista completa se puede leer aquí (english). Mad Men es portada también de la revista Time, con Don Draper y Joan y el titular "The last days of Mad Men". El reportaje se puede leer aquí.

26.1.14

Poster Cincuenta sombras de Grey, Jamie Dornan un Caballero oscuro con el traje de Don Draper parecido a Matt Bomer en White Collar


El 14 de febrero de 2015 se estrenará la película de Cincuenta sombras de Grey, el día de San Valentín. Aunque queda tela, la publicidad ya ha comenzado con este póster, en el que Christian Grey aparece de espaldas mirando a través de la ventana. Se supone que Jamie Dornan es este tipo, trajeado, con las manos en los bolsillos, esperando a que entre en su oficina ella, Anastasia, con la mirada de Dakota Johnson. "Mr Grey will see you now". Pero nosotros no le vemos la cara. Es el amo de la ciudad (Seattle) como el Caballero oscuro Christian Bale de Batman (curiosamente pensaba en el Bale de American Psycho cuando me leí el libro). Un superhéroe sin poderes reales con el traje del Draper de Mad Men, también expectante sobre su futuro desde su nueva oficina de Nueva York. Curioso que Jon Hamm pareciera el Joker al inicio de la cuarta temporada.

Más info.

Matt Bomer, uno de los favoritos para interpretar a Christian Grey, ya apareció con una postura semejante. ¿Inspiración White Collar? Vía


En Halt Catch and Fire Lee Pace parece Christian Grey ;)


Por cierto, campañón viral

1.1.14

Feliz año 2014!

Pasó 2013. Desde Sevilla donde estoy pasando estas fiestas os deseo un muy feliz año 2014! Más cine, más moda, más series, más celebs y más WTF! Por aquí estaremos...

3.8.13

¿Podría Futurama terminar en una gran boda? ¿Y ese guiño a Mad Men?

Comedy Central ya ha emitido 21 de los 26 últimos episodios de Futurama. El último episodio (7x26) se emitirá el 4 de septiembre con el título de Meanwhile y será la segunda parte del anterior (7x25) llamado Stench and Stenchibility (que se emite el 28 de agosto). En éste es donde pondría voz Emilia Clarke, la khaleesi de Juego de tronos, como una chica que se enamora de Zoidberg. A Juego de tronos se le hace un guiño en el episodio 23, Game of Tones (donde Fry vuelve a 1999).

Volviendo al último episodio se han desvelado algunos dibujos en los que se ve a Fry y a Leela vestidos como si fueran a casarse. ¿Terminará Futurama con una gran boda entre estos dos? Por cierto, como no podía ser de otra forma el vestido de Leela hace juego con su pelo :)


En otra imagen de este episodio vemos a Fry tirarse desde lo alto de un edificio al estilo de la intro de Mad Men...

27.6.13

Mad Men 6x13 opinión final sexta temporada

(con spoilers) Finale Mad Men. Visto el último episodio de una temporada irregular, en la que nos han sorprendido con un personaje enigmático que ha sido finalmente un bluf, Bob Benson, con algunas escenas muy cachondas gracias a las drogas y con un desesperado final para Don Draper, en lo que parece ser un pulso entre él y Peggy. En Mad Men, mientras Peggy ha ido a mejor, Don ha ido a peor. ¿Será cosa del karma?

Don y la fábrica de chocolate.

“No sé nada sobre ti”, le había dicho Sally. Vuelve a ser su hija la que le da el bofetón de realidad que necesita. Verle tirar por el desague el alcohol de las botellas que tiene en casa ha sido toda una revelación. También confesar ante los dueños de Hershey’s que siendo huérfano fueron sus barritas de chocolate las que le hacían feliz. “Soñé con ser querido”, les dice. De nuevo una madre es la causante de tanto sufrimiento. En esta confesión ante unos desconocidos veo mucho de Tony Soprano y sus sesiones con la doctora Melfi. Don se muestra vulnerable, sin pensar en las consecuencias. Está harto de mentiras, de no ser consciente de lo que vive (¿cómo aparece en la cárcel?), de que la vida sea eso que pasa cuando estás intentando ser feliz.

“¿Puedes hablar más bajo? Estoy intentando beber”.

Ése es el infierno de Don Draper, la bebida.

A Don le tiembla el pulso, el alcohol ya no sirve de telón, hay que pasar página, borrar la peor de las campañas publicitarias, la suya. “He perdido el control”, le reconoce a Megan. POR FIN. Dios puede perdonarle porque no hay pecado imperdonable, pero ¿y su familia, y él mismo, pueden, puede perdonarse?




Mientras Sterling intenta ser el buen padre que no ha sido con su hija con el pequeño que comparte con Joan; Ted no se quiere convertir en Don, no quiere romper su matrimonio, abandonar a sus hijos, así que en vez de seguir con Peggy se marcha a California. Me da rabia porque me gustaba este personaje y la interactuación con esa Peggy enamorada y radiante, ésa que sólo se pone, como Marilyn, Channel número 5. Pero Peggy está condenada al fracaso con los hombres mientras siga en esa oficina, aspirando a convertirse en uno de ellos. La mejor escena de esta temporada ha sido ver a Peggy sentada en el despacho de Don, cuando ni Don ni Ted están ya. Ella es la nueva boss, así que la séptima temporada se prevén grandes cambios (a ver si es verdad).

El tercer padre en discordia, además de Sterling y Ted, es Don, que no se marcha a California finalmente, lo que trastoca el futuro profesional de Megan, lo único que la salvaba de aguantarle, su única vía de escape. ¿Megan le abandona? Pero esto le acerca a su hija, en esa última escena de la temporada con Don (¡¿aún con sombrero?!) lleva a sus dos hijos a ver la casa de putas donde creció. Sally se queda estupefacta, mirándole, como si de pronto comprendiera que el que su padre no sea perfecto no significa que haya dejado de quererle. Que Don no es Superman, que no lo ha tenido fácil. También Don reflexiona sobre su legado. Betty le ha dicho que Sally se ha emborrachado: ¿quiere eso para su hija, es eso lo que Sally ha aprendido, copiado de él? Sally, además, ha emborrachado a otras chicas, según Betty, ¿no hizo lo mismo Don con Ted? ¿Es eso lo que le anima a cederle el puesto en California?

Así termina esta temporada de Mad Men, Don y sus hijos mirando cara a cara a un oscuro pasado, pero con un futuro aún más incierto ahora que Don ha sido defenestrado de su empresa. Empezó la temporada pudiendo elegir, como en el póster, la vida familiar o la profesional. Optó por destrozar su matrimonio (aunque Megan haya mirado para otro lado) pero también ha logrado que en la agencia le ninguneen. Una agencia con nuevo logo, en el que casi desaparece: Sterling, Cooper and Partners. Y Don de partner, con sus idas y venidas y sus borracheras y sus salidas de tono en las reuniones, tiene poco.

Matthew Weiner que dirige este episodio podría haber terminado aquí la serie, con Don desintoxicándose, haciendo una vida familiar, hasta llegar a la vejez, con Peggy como su sucesora por derecho, tal vez, colaborando de alguna forma (¿Sally en la agencia?) con lo único que sabe hacer: vender humo. ¿Encontraría así Don la felicidad? Creo que Don será feliz cuando comience a valorar, de verdad, a las mujeres de su vida, que son muchas, empezando por Peggy. No sé de qué manera estos dos acabarán juntos (no me refiero necesariamente enamorados), pero Don y Peggy son los platillos de una misma balanza y deberían complementarse y ayudarse. 

El Don Draper tal y como le conocíamos ya no existe o eso me gustaría creer. No ha podido huir yéndose a California ni tiene la publicidad como vía de escape. Ha estado buscando el ticket dorado en las chocolatinas equivocadas y lo sabe. ¿Quién será su Willy Wonka? Don está solo, intentando encontrar el mejor eslogan que le salve de sí mismo. 

Opinión de la final de la quinta temporada.
Más Mad Men.


Bob Benson (Mad Men) es un Observador de Fringe

(entrada actualizada con todas las apariciones de Bob Benson en la sexta temporada)
Me he resistido a escribir esta entrada porque lo único que puede resultar de ella es una paja mental de las gordas. Después de ver 10 episodios de la sexta temporada de Mad Men está claro que el personaje de Bob Benson no es trigo limpio, aunque el pobre "contable" en realidad no haya hecho nada para que dudemos de él. ¿O sí?

Bob y Don. Y el café.

Episodio 6x1/6x2
Bob aparece por primera vez al coincidir en el ascensor con Don Draper. Con muchas confianzas, como si se conocieran, le pregunta por su viaje a Hawai. Don entonces le hace la misma pregunta que nos hacemos todos: ¿quién eres? Bob Benson responde que trabaja de contable en el piso de arriba, "desde la barrera". Hasta ahí normal, un trepa más al estilo de Pete, si no fuera porque 1) le dice que hablaron en la fiesta de Navidad, "parecías conocer muy bien Pensilvania" (¿conoce Benson a Don?), y 2) lleva dos cafés en las manos y uno se lo ofrece a Don. "Siempre llevo dos, no quiero compartirlo". ¿Quién hace una cosa así? No tiene ningún sentido. ¿O es uno de esos "cafés pendientes" ahora tan de moda? Luego le abre las puertas de la agencia, slave style, y le suelta sin rodeos: "Quiero conocer a tu equipo. Ellos hablan de ti todo el tiempo". ¿Qué quiere Bob Benson? Don sale por patas, como en su día hizo con Pete, cuando éste le acosaba.

Bob, Pete, Joan, Don y el café.

En la sesión de fotos de la agencia, Bob está presente mientras le sostiene el café a Pete. Está encantado de ver a sus ídolos, con esa cara de cordero degollado que pone. Escucha cómo Pete le hace la pelota a Don a la vuelta de sus vacaciones.

Bob y Ken, en conflicto.

Luego Ken le echa en cara que haya agasajado a Sterling, a lo que Bob Benson le replica que estaba recordando a cuando murió su padre. "Cada gesto significó algo para mí". Esta conversación tomará importancia en el episodio 6x9.

Bob y Pete a punto de limpiarle el culete.

Episodio 6x3
Vemos a Bob Benson dentro del despacho de Don Draper, en una reunión. Cuando le ofrece el vaso de whisky al cliente, éste le pregunta quién es. Segunda señal de alerta que nos envía Matthew Weiner. ¿Cuándo ha tomado tanta importancia este personaje? "Nos hemos visto antes, soy parte del equipo". Aquí el que no corre vuela. Bon acompaña a dar una vuelta por la agencia al tipo. En otra secuencia, antes de irse de la oficina, Bob entra en el despacho de Pete a hacerle básicamente la pelota, para inmediatamente pincharle donde más le duele. Que si Pete haces el trabajo que te gusta con lo cual no puede estar tan mal. Que si trabajó durante un año en finanzas y sabe lo que son los hombres que cuentan el dinero que no es suyo. El punto más íntimo lo encuentran estos dos cuando Pete, al que acaba de echar su mujer de casa, le pide que le compre papel higiénico para su apartamento.

Bob, Ginsberg y Margie. Y el café.

Episodio 6x4
Ginsberg, el más hippie de la agencia, está atacado en su despacho. Vemos a Bob de pie a su lado, bebiendo un café, mientras escucha a Ginsberg hablar del supuesto "proyecto máquina de matar". Bob le espeta que no significa eso. Da igual lo que importe este diálogo, porque 1) lo gracioso es que la colega de Ginsberg, Margie, le dice socarrona: "¿Y qué es lo que significa, Bobby?". Como diciéndole, qué pintas tú aquí y qué tienes que decir. Y 2) ¿máquina de matar? Alerta. Ya hemos visto que es un poco sociópata (lo de los dos cafés). En eso entra Don y de nuevo, Bob, le saluda como viejos amigos, y Don se muestra de nuevo despectivo.

Bob a las puertas, Jorge el curioso.

Episodio 6x6
Pete celebra con el jefazo de los pies descalzos un nuevo cliente. Por la puerta pasa Bob y le llama, pidiéndole que suba un poco de hielo. Bob se muestra encantado, ayudando de nuevo. En otra escena vuelve a coincidir con Pete en un momento delicado (ríete del papel higiénico) cuando en la casa de putas Pete se encuentra con su suegro. Esto une. Segundos antes, Bob le dice a la susodicha puta que si le puede pagar el servicio (¿Bob pagándole los vicios a Pete?). Cuando Pete se lo presenta a la puta, le dice: "¿Cuál era tu nombre falso? George el Curioso?". ¿No es Bob Benson su nombre real?  Cuando regresan a la oficina, Pete vuelve a enfrentarse a Don, perdiendo los papeles. Esta escena es buenísima porque Bob Benson está en la escalera cotilleando lo que ocurre.

Bob, Peggy y Ted. Y el café.

Episodio 6x7
Con la fusión de la empresa, Joan la reorganiza. En la escena en la que llegan con sus cajas Peggy y Ted y hablan con ella, Bob Benson está detrás con su café, observando la escena. Bob acaba acompañando a Joan al médico, cosa que los une. Cuando ella le dice que se vaya, él contesta: "No tengo dónde ir". Nadie sabe dónde vive ni quién es su familia y ahí está ayudando a todo el mundo. No le ofrece café si no un refresco. Este tío no para de tener algo siempre entre las manos. ¿Una metáfora? Cómo saca del apuro a Joan demuestra que sabe hacerse el tonto como nadie.

Bob, Joan y Sterling. Y el café.

Episodio 6x9
Éste es el episodio en el que Ben está en casa de Joan porque se van a ir juntos a la playa (¿desde cuándo se conocen estos dos a este nivel?) y aparece Sterling. Aquí hay de todo. Ben vuelve a salir bebiendo café. Es el único personaje al que no vemos bebiendo alcohol. El día que lo haga explota. Ben lleva unos pantaloncitos o bañador que me parecen supergays. De hecho, cuando entra Sterling se le queda mirando, desconcertado. Es más, Bob, si no es tonto, atará cabos. Cuando entra Sterling por la puerta, volvemos a oir cómo le pregunta: "¿Quién eres tú?". Bob le dice a Joan que Pete es generoso y que está pasando una mala racha. Joan le cuenta que Pete busca una enfermera para su madre. Benson en otro momento gordo de intimidad entra en el despacho de Pete y cierra la puerta, ofreciéndole a Manolo Colón, un enfermero que ha ayudado a su padre a curarse. "¿Es español de España? Porque si no mi madre se negará" (tremenda frase de Pete). Lo raro es que en el episodio 6x1, Bob Benson le comentaba a Ken que su padre había fallecido. ¿Por qué mintió? ¿Quién es su padre?

Bob y Cutler. Con el jefe no hay cafés que valgan.

Episodio 6x10
Sin Don ni Sterling que vuelan a California, Bob Benson está en su salsa. En medio de una discusión entre Ginsberg y el sibarita de Cutler, interfiere porque Cutler es su jefe, pero éste le grita diciéndole que vuelva al piso de arriba. Una actitud incomprensible. Menos aún que momentos después le llame para ascenderle, ofreciéndole ir con Ginsberg para vender un producto. Le dice Benson que odia "la falta de respeto", que por eso se metió en la conversación. "Creo en ti pero te falta experiencia". Así nos explica a los espectadores su inaudita decisión. En otra secuencia, Benson escucha un disco de autoayuda para ascender en los negocios, hasta que tiene que acudir en ayuda (cómo no) de Ginsberg que está sufriendo un ataque de pánico. Lo que le oimos decirle para reconfortarle es una forma de resumir quién es Bob Benson: "Sé lo que sientes y es miedo. Pero no miedo a fallar si no a la oportunidad. No te puedes poner en el lugar correcto en el momento oportuno. Tienes que estar en el lugar adecuado siempre". Y es lo que hace Bob Benson, estar SIEMPRE por el medio. Ginsberg entonces le pregunta si es gay. Cuánta sensibilidad. Cuando vuelve de negociar, va a hablar con Ted y Cutler. "Siento interrumpir", dice al abrir la puerta. "Pero es lo que estás haciendo", le contesta Cutler. Resulta que la persona más grosera de la agencia es el que está provocando que Bon Benson sea el nuevo Pete Campbell. Para más inri sale del despacho con la cuenta de Chevrolet. Nada menos.

Por fin vemos beber a Bob Benson.

Episodio 6x11
Cuando pensábamos que Manolo era gay y por tanto incapaz de enrollarse con la madre de Pete, descubrimos que es Bob el que roza su rodilla con la de Pete, en busca del afecto que le ha estado regalando desde que llegó (en el anterior episodio Ginsberg ya se olía algo cuando le preguntó si era gay). Bob le sirve un copazo a Pete en su despacho, él que sólo bebe café. Está claro que el tema es importante. Y ahí comienza su insinuación, comparando el cariño que muestra Manolo con el suyo propio. Diálogo tenso donde los haya, la declaración de amor de Bob Benson deja helado a Pete y a mí, al menos, me enternece. Bob quiso pagar la puta a Pete en el epi. 6, pero nunca le vimos acostarse con ninguna. Pobre Bob, ¿podrá su despecho cambiarle, usará Pete este tema para hundirlo? "Cuando es amor verdadero, no importa quién es" es de las mejores frases que hemos oido este año en televisión. Para Pete la insinuación de Manolo (Bob) es "repugnante". Y punto.


Bon Benson deja fuera de lugar a Pete.

Episodio 6x12
La fatalidad quiere que Ken, el bailarín de claqué, casi se quede ciego. Pete aprovecha para hacerse cargo de su jugosa cuenta de Chevrolet. En la reunión, Bob Benson ya se sienta con el jefe. Es el único que lleva un traje vistoso, verde esperanza, con una corbata multicolor. Sonríe, siempre en positivo. El karma a Bob Benson le acompaña donde va. Pero Pete, que no le quiere al lado, da a entender que quiere formar su propio equipo. Bob Benson se sale del despacho argumentando que podrán discutirlo solos, que hará lo que digan. Qué bueno es Bob Benson... A todo el mundo cae bien, tanto que Pete se queda solo en su opinión y apechuga con él. Cuando se dan la mano como nuevos socios Bob hace el paripé. Sin dejar de sonreír y de darle felicitaciones, le amenaza por lo bajini. ¿De qué va Bob Benson? Pete ha encontrado a su horma. Ya no es su objeto de deseo, es su némesis. Mientras Pete le investiga (¡por fin alguien lo hace!) Bob Benson habla en español ¿con Manolo? "Este Pete Campbell es un hijo de puta. No me importa lo bueno que sea él. Es un cabrón pretencioso y me está fastidiando mi futuro". ¿Os acórdais de los hispanos que estaban montando tumultos en las calles y que eran tan peligrosos? ¿Será BB uno de ellos? Pete descubre que ni se llama así, ni estudió donde dice, ni tiene 28 años. Y en Brown Brothers Harriman donde decía que trabajaba, le conocen: "Es de Virginia occidental. Sus padres eran hermano y hermana, o algo así" (esto es muy bueno). Da a entender que acompañó durante tres años a un vicepresidente, como un puto. "Le llevó a Europa en el Queen Elizabeth". Pete decide guardarse la información y dice que no es la primera vez que conoce a alguien así: ¿se referirá a sí mismo? Porque inmediatamente vemos un primer plano de la cara de Don Draper, que tanto tuvo que tragarle. Al día siguiente, Bob bebe su café en su despacho mientras escucha su cinta de motivación personal, tan tranquilo. Pete se encara, pero Bob dice que fue Pete quien le contrató cuando llegó con Ken (¿?). Pete tendría la culpa de todo lo que destape de Bob. Descubierto el fraude, le pide un día de ventaja antes de contarlo, pero Pete le teme y como excelente enemigo le quiere cerca, pero no mucho. ¿Querrá Pete tenerlo de aliado contra Don? Pete sale henchido, ahora sí que tiene un esclavo. Bob es para Pete lo que Pete significa para Don. Bob es el nuevo Pete y Pete nunca antes se ha sentido más Don.

No hay quien pueda con Benson, ¿por qué?

Episodio 6x13 (último de la temporada)
Sterling se mosquea con Bob Benson al pensar que está flirteando con Joan. Aunque Sterling se reúne cara a cara con él, BB logra escaquearse de nuevo. Lo peor está por llegar, la prueba final para descubrir cuál es el límite de este personaje. La madre de Pete se ha caído al mar por la borda de un barco y Manolo, el amigo gay de Bob, estaba con ella, lo que, según Pete, le hace “cómplice de asesinato”. En vez de amedrentarse, Bob Benson le pone en evidencia delante de los dueños de Chevrolet. La última vez que vemos a BB es trinchando el pavo en casa de Joan, como si nada de todo lo que hemos visto hubiera ocurrido, siendo el anfitrión de una extraña pantomima... ¿Volverá en la última temporada, se aliará con Peggy Olson, qué más tendrá que soportar Pete, por qué nadie puede con él, por qué Joan con lo lista que es no le ve venir? Empecé esta entrada hablando de Bob Benson como una especie de Observador de Fringe que estaba en los momentos cruciales de la serie. Está claro, ahora, que Bob Benson es y seguirá siendo un tocapelotas considerable, una especie de Pepito Grillo de Once Upon a Time in Mad Men...


Aún hay más

  • El actor que interpreta a Bob Benson es James Wolk, al que veremos en julio en Political Animals cuando Canal+ estrene en España la serie de Sigourney Weaver, debutó en la serie Lone Star. En ella, su personaje llevaba una doble vida. Curioso. 
  • Además, en su cameo en Happy Endings uno de los episodios en los que participa se llama Todo el mundo quiere a Grant. Algo por lo que era odiado finalmente. Bob Benson es adorable también, pero acabará mal. 
  • Me recuerda al personaje pacificador y que consigue todo lo que le piden, pero mosqueante de Daario Naharis de Juego de tronos. No sabemos bien de dónde sale, no comprendemos por qué mata a sus compañeros de lucha, nos preguntamos qué quiere realmente de la Khaleesi. 
  • Pero, sin duda alguna, Bob Benson podría pasar por uno de los Observadores de Fringe. Siempre está en los momentos más importantes de la temporada. 
  • Bob te consigue café, papel higiénico, putas, ayuda en el hospital… ¿qué será lo próximo?
  • Creo que BB está aquí para desenmascarar a DD, para joderle la vida, los motivos no los sé pero algo tendrán que ver con Pensilvania. ¿Hará como el Trinity de Dexter?
  • Si Bob Benson es un loquito que viene a matar a alguien, ¿podría cargarse a un personaje con el que aún no haya coincidido? Nos quedan tres episodios para averiguarlo. 
  • Mad Men Lost.

Y más.

22.5.13

Mad Men 6x8 Trainspotting Draper y algo de claqué

Ella, la The Good Wife de Mad Men, ascensores y calzoncillos limpios
(con spoilers obviamente) Don no es nada si no le necesitan. Su ex mujer (Betty) se ha vuelto a casar. Su pupila (Peggy) prefiere al otro jefe, a Ted. Su mujer (Megan) es una estrella de la televisión que sigue ascendiendo. Y su amante va y le deja. Don nunca se ha sentido tan solo. Don vivió entre mujeres, putas, en su adolescencia. Entre tosido y tosido, y paja y paja intentaba comprenderlas. También cuando su madre le atiza en la cabeza por convertirse en hombre sin proponérselo. La mujer para Don era su refugio y creó una especie de codependencia. No es la primera vez que dejaban a Don, pero la vecina es la horma de su zapato. Es una tía de edad, casada, que prefiere al otro, que, además, rompe de raiz. No quiere saber nada de Don. En el anterior episodio intentó dominarla, dominar la situación, pero le salió mal. Y cuando le dejan..., ¿qué hace Don? Fuma un cigarro tras otro, dejando su huella en la puerta, poniendo en peligro el matrimonio de ella. Don es egoísta. Cuando regresa a la oficina se siente fuera de lugar. Los jóvenes se enrollan de maravilla con Ted, pero él está más Old Fashioned que nunca. Podía haber bebido, pero no lo hace, prefiere experimentar, aunque él no lo sepa. Mientras Sterling, en aquel magnífico episodio, se dejaba llevar por el LSD, Don se inyecta en vena lo que parece ser cocaína (dicen complejo vitamínico, pero flipa). Durante varios días (que él cree unas horas) se mantiene despierto, colocado, con la cabeza a mil por hora, cree haber encontrado la clave de la felicidad. Pobre. Ésa es la bajada a los infiernos que nos pronosticó Matthew Weiner en el primer episodio de la temporada, cuando Don leía el libro de Dante en Hawai (ojo Sally aparece en éste leyendo La semilla del diablo). Es su funeral, aunque veamos el de otro. La alucinación de Don es tan poderosa que cuando empieza a desintoxicarse de la enigmática sustancia también lo hace de su vecina. Esa mujer que se le ha metido en el cuerpo como heroína. Cuando acaban los efectos, se acaba el pasado de Don, que vuelve a casa. Al día siguiente es otra persona, se reencuentra en el ascensor (muy The Good Wife esto) con una inyección con faldas pero la rechaza. Don está limpio, ya no sufre por desamor, qué rapidez, tan rápido en olvidar como el movimiento de pies de Ken Cosgrove al marcarse un claqué delante de Don que ni Fred Astaire.

Lo mejor de un episodio deslavazado, en el que priman las escenas como si fueran sketches del Saturday Night Men. Si Sterling hace gracia, Don me provoca rechazo. No entiendo qué grandeza pretende insuflarle Weiner con semejantes escenas vergonzosas. Hasta Jon Hamm no sabe cómo sacar adelante a su personaje en algunos momentos. Se le nota incómodo. Los personajes a su alrededor dejan de existir, como si fuera un tornado que lo arrasa todo. Como decía por Twitter, Don no es Tony Soprano aunque tenga el apodo mafioso y Weiner intente, nostálgico, recuperarlo. Cuando Tony Soprano se desvanecía veiamos al elefante herido. Cuando lo hace Don Draper sólo veo a un fantoche trajeado y caprichoso. Don está estancado como personaje. Don parece Homer Simpson, simplón. Don no es Sterling a lo gonzo, Don está mayor, no entiende ni se entiende. Weiner se pierde en las anécdotas, en el ángulo de cámara. Don sufre un Trainspotting del que Danny Boyle estaría muy orgulloso. Sólo falta Rumplestikin. O que Don deje de beber y vuelva con Betty. Lo que necesita Don Draper es que le inyecten leche de amapola. Esos sofocos menopausicos son ridículos. Y al final se desmaya, se bloquea, y decide comenzar de cero. Ha puesto en peligro la vida de su hija, a la que quita toda la culpa de haber confiado en la negra ladrona, la que dice ser su madre... Y como en Homeland el padre cambia por la niña de sus ojos. Y ahora, ¿qué? ¿A quién intentará seducir Don esta vez? ¿Volverá Betty a su vida, ahora que ha vuelto a ser rubia y esbelta? ¿Pretenderá que Peggy se aleje de Ted por él? Lo veremos. Porque, a pesar de todo, seguiré viendo Mad Men.