2.1.10

Crítica. Avatar, cine espectáculo en el paraiso

Grandes expectativas al ver Avatar, cuya promoción deja en bragas a Crepúsculo, Harry Potter y compañía. James Cameron va de guía espiritual, de conquistador del nuevo cine, de iniciador de la futura revolución digital. El visionario nos acerca a Pandora, un planeta idílico (si me imagino el Paraíso sería esto), con unos aliens azules de tres metros, pacíficos y por lo tanto muy inteligentes, a pesar de la llegada de estos humanos cabrones: más los militares, a los científicos se los sigue retratando como papanatas. De hecho, gracias a Michelle Rodríguez, una militar que lo está dejando, los científicos bienintencionados tienen algo que hacer. Es cierto que la película es sobrecogedora: los colores, el sonido, las ideas sobre una civilización que forma parte literalmente del planeta. Pero, me sigue rechinando ese avatar con la cara de Sigourney Weaver (no me jodas) o ver cómo me llama más la atención las rodillitas de paralítico del forzudo Sam Worthington (desde ya uno de mis Oma del año!, habrá que verle en Furia de titanes, el ansia) o que aunque hayan pasado X cientos de años los militares yanquis siguen siendo tan subnormales como siempre (y a pesar de ello, ahí están). A Cameron le agradezco que haga cine espectáculo para verlo en una pantalla gigante y no sentirme defraudada, pero me parece que seguiré recordando más las taquicardías que me produjo con Titanic (a mí me encantó, lo confieso) que esta fantasía ecológica con apóstoles-chamanes pituferos.

4 comentarios:

Leonel dijo...

Feliz año, espero que este año el blog asi o mejor de lo que es ya que me gusta mucho y lo leo muy seguido!!

Mlo dijo...

Gracias Leonel, con gente como tú da gusto, feliz año!

Cool Life dijo...

A mi me gustó mucho.
Cierto que no supera a Titanic, y cierto lo del avatar con cara de S. Weaver, que por cierto muy ecológicos y nos suelta el tabaco en toda la película...
Pese a las pegas me parece una película muy recomendable.

Besos :)

Mlo dijo...

Cool Life, a mí me gustó, sí, pero como le han dado tanto bombo... a james cameron le falta un poco de humildad, no?