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8.10.26

Series con episodios cuyos títulos mantienen un patrón (hoy: El castillo, Movistar Plus)

(subido originalmente 14.12.2014; esta entrada se irá actualizando) 

En este post recojo aquellas series cuyos episodios tienen títulos que siguen un patrón. El rey del tinglado es Aaron Sorkin, pero hay muchos más.
 

  • Que hay series que titulan con gracia lo sabemos. Por ejemplo, casi todos los episodios de Anatomía de Grey son nombres de canciones (los de True Blood, también). Y los de Swamp Thing, con canciones de Bruce Springsteen.
  • Y casi todos los de Riverdale son nombres de películas míticas.
  • O como en el caso de Pretty Little Liars y Gossip Girl se hacen juegos de palabras con títulos de películas. 
  • Casi todos los de El mentalista contienen la palabra ROJO o SANGRE. 
  • En Seinfeld apostaron por una sola palabra con el THE delante (lo mismo hicieron en Scrubs con el MY delante y Friends con el THE ONE). 
  • O el caso más curioso: The Good Wife. A medida que avanzan las temporadas se une una palabra más. Primera temporada, una palabra; segunda, dos; tercera, tres... 
  • En el caso de la próxima Hannibal, los episodios se llaman como platos de cocina.  
  • Crazy ex-girlfriend contiene el nombre de Josh en cada episodio. Como El Ministerio del Tiempo la palabra "tiempo". Como La extraordinaria playlist de Zoey siempre (menos el piloto): El/La extraordinario/a ALGO.
  • En The Ranch se apuesta por canciones country.
  • En Mr. Robot  son nombres de archivos.
  • Insecure, en la primera temporada todos son "algo as Fuck" ("Insegura de cojones", por ejemplo). 
  • En Black Mirror, un episodio de cada temporada tiene nombre de canción (The National Anthem, White Bear, White Christmas, Shut Up and Dance, Hang the DJ…).
  • Light as a Feather (Ligera como una pluma) apuestan por los puntos suspensivos al inicio del título ("...Stiff as a Board").
  • El método Kominsky sigue el mismo patrón de artículo+sujeto+verbo (Un agente está de luto).
  • The Good Fight. Títulos que son días (segunda temporada). En la tercera comienzan con "The One…". En la cuarta, guiño a It's Always Sunny in Philadelphia con: The Gang… En la quinta son títulos individuales que forman una frase si se unen.
  • Please Like me (con títulos de platos y bebidas: el 1x5 por ejemplo se llama "Spanish Eggs") y Todo va a ir bien (con títulos con nombres de animales: el 2x7 por ejemplo se llama Woolly Bear Caterpillar), ambas de Josh Thomas.
  • En la segunda temporada de Better Call Saul la inicial de los títulos de los episodios formaba una frase spoiler: Frings Back.
  • Monsterland: los episodios contienen el nombre de un Estado (por ejemplo, 1x3 "Palacios, Texas").
  • Sort of (Más o menos): todos los episodios comienzan con "Sort of…".
  • One of Us Is Lying (Peacock). En la primera temporada, los episodios comienzan igual: "One of Us is Famous", "One of Us is Dancing", etc… La segunda temporada, empiezan como "Simon Says Game On", "Simon Says Gotcha", etc.
  • Monk: todos los episodios se llaman "El señor Monk…", excepto el episodio 8x9, "Feliz cumpleaños, señor Monk".
  • La caída de la Casa Usher. Los episodios tienen títulos de obras de Edgar Allan Poe. 
  • Doctor Odyssey, excepto el piloto, el resto de episodio mencionan a qué se dedica la semana en este crucero de lujo: "La semana de los solteros", "de Halloween", etc.
  • Poquita fe. Los 12 episodios de la primera temporada tienen el nombre de un mes.
  • The Hunting Party. Cada episodio es el nombre del asesino que debe capturar un equipo de investigadores, como Richard Harris, Clayton Jessup, Tom Beecher…
  • Doce citas antes de Navidad. Los episodios comienzan igual: "Tis the Season for Karma", "Tis the Season for Mama Drama"…. En España: "Tiempo de… enfrentar el Karma", etc.
  • Innato. El asesino mata a sus víctimas con fuego, de ahí que los episodios tengan nombres como "Papel quemado", "Carboncito", "Cenizas"…
  • Yo siempre a veces (Movistar Plus). Excepto el piloto, los cinco episodios hacen referencia a las localizaciones: "La casa de las amigas", "La casa de los padres". etc.
  • El castillo (Movistar Plus). Los episodios se llaman como uno de los personajes, con un alias: Carlos, el cuidador; David, el crítico; Julián, el macho…
En cuanto a Aaron Sorkin…

What kind of day has it been? ¿Qué clase de día ha sido? Resulta curioso Aaron Sorkin, que al parecer también tiene sus manías. Una de ellas es ésta. Llamar al último episodio de sus series igual: What Kind of Day Has it Been. Si repasas las primeras temporadas de Sports Night, El ala Oeste de la Casa Blanca y Studio 60 comprobarás que sus últimos episodios (1x23; 1x22; 1x20) comparten el mismo nombre. ¡Sorkinadas!

¿Lo hará también The Newsroom? Según el IMDb el episodio se llamará The Greater Fool. ¿Lo cambiará cuando se emita o es que se ha cansado de su pequeña broma? Sus fans queremos saber, aunque llamarle a tu episodio clave durante tantos años El más tonto, tiene tela. Por cierto, Sorkin ha echado a todos sus guionistas de cara a la segunda temporada, excepto a su ex novia (más). Actualizo: Sorkin no ha defraudado: el último episodio de la tercera temporada de The Newsroom (la última) se llama What Kind of Day Has it Been, se emite mañana 15 de diciembre y es el episodio 3x6. 

6.5.16

El final y el principio de 18 series de televisión

Celia Gómez recopila el principio y el final de 18 series de televisión.

Final de Perdidos.



Así vemos cómo empiezan y acaban: Hannibal, Mad Men, Twin Peaks, American Horror Story: Murder House, Breaking Bad, Prison Break, Los Soprano, Californication, The Wire, Frasier, Oz, The Newsroom, Carnivale, Perdidos, Roma, A dos metros bajo tierra, Sons of Anarchy, Dexter y Friends.


27.12.13

¿Los guionistas justifican el comportamiento liberal de las mujeres en las series de televisión?

Lets talk about sex, cantaban las raperas Salt-n-Pepa a principios de los 90. Sí, hablar de sexo está muy bien. Reúne en pantalla a unas cuantas amigas que será de lo único de lo que hablen. De sexo y de hombres. Como dice Lena Dunham en los extras del dvd de la primera temporada de Girls: “En las comedias románticas detesto que las chicas hablen de mamadas y del asco que les dan los huevos”.

http://yonomeaburro.blogspot.com.es/2013/05/the-fall-1x3-contra-genesis-u2-y-la.html

Si Girls nació en 2012 como contrapunto a Sexo en Nueva York –”a los 20 años el sexo es el campo de batalla donde se interpretan muchas cosas”, afirma Dunham–, la última sensación televisada se llama Masters of Sex, paradójicamente ambientada en los años 50. Lizzy Caplan interpreta a la liberal Virginia Johnson, precursora, junto a Williams Masters, del estudio de la sexualidad femenina, algo que 60 años después parece seguir siendo un tema tabú. La guerra había dado acceso a las mujeres a los puestos dejados por los hombres y también a cierta libertad en las relaciones sexuales. “El amor de tu vida siempre tiene más que ver con el momento y el lugar que con cualquier otra cosa”, llega a decir Virginia en el libro, tras romper con su prometido. Algo con lo que se pretende argumentar su posterior conducta.

Algo que en las series de televisión donde las mujeres deciden que el amor no es indispensable para mantener encuentros esporádicos sucede a menudo: cómo los guionistas intentan justificar un comportamiento más propio de hombres. Ni por esas. Cuando Nurse Jackie, la enfermera casada que se acuesta con un compañero del hospital, se estrenó en 2009, el crítico Brent Bozell afirmó: “Showtime no tuvo éxito con ‘Servicio completo (Secret Diary of a Call Girl)’, por lo que ahora están probando una clase diferente de prostituta” y llamó al personaje interpretado por Edie Falco “sucia degenerada”. O leer de forma despectiva en The Hollywood Reporter en 2011, cómo Dos chicas sin blanca, de Whitney Cummings, era una serie “con al menos un chiste de vagina por episodio”. Sorprendente. Más aún cuando este tipo de mujeres no sólo no han desaparecido sino que se han hecho mucho más fuertes. Para justificar, por ejemplo, que Sloan (Olivia Munn) en The Newsroom hable más del techo de deuda que de sí misma –ella asume que es “socialmente inepta”– nos invitan a creer que a pocos días de su boda su novio le fue infiel. Cuando un compañero del telediario le pregunta, evidentemente sorprendido, por qué continúa soltera, ella se muestra a la defensiva: “Os intimida mi inteligencia”. Cuando el colega insiste, ella, sin apenas pestañear, le responde: “Nunca me has pedido salir”.

Esa conducta sin tabúes, hasta ahora más propia de las secundarias con las que se arriesga más, se ha colado también entre las protagonistas. La detective Sonya Cross (Diane Kruger) en The Bridge rechaza la invitación a un trago de un tipo guapo en un bar. Obviamente, el hombre se aleja, pero ella le sigue y le espeta: “¿Por qué te has largado? Es que no quería beber… ¿quieres follar conmigo?”. Esa brutal honestidad se ‘suaviza’ porque el personaje sufre de Asperger. Algo similar ocurre con la agente de la CIA, Carrie Mathison (Claire Danes), que al dejarse de medicar por su trastorno bipolar, se liga a un tipo en un súper porque le recuerda al pelirrojo sargento Brody. La única mujer ‘normal’, la detective Stella Gibson (Gillian Anderson) de The Fall, antes de saber el número de placa de su nuevo colega ya se le está insinuando para acostarse con él esa misma noche. Tres populares actrices –tal vez, por ello– como sugerentes ‘maestras del sexo’ (cierto es que la pauta se ve deslucida al ser las tres policías). A veces, ocurre lo contrario, exagerando esa elección sexual, con las jóvenes brujas de American Horror Story Coven (casi ninfómanas) o en Modern Family, con el personaje de Elizabeh Banks, tan desinhibida, que su propios amigos gays se asustan.

+Secundarias robaplanos.
+La revolución sexual televisada.

22.9.13

The Newsroom 2x9 finale Noche de elecciones, pero de verdad

(con spoilers) Republicano, y a mucha honra. Will McAvoy se queda bien a gusto en el episodio 209, el último de la segunda temporada de The Newsroom (habrá tercera) cuando explica por qué es republicano o mejor aún porqué la gente desconfía de que lo sea.

Ya sólo falta que vayan a cenar a un McAuto

"Me llamo a mí mismo republicano porque lo soy. Creo en las soluciones de mercado, en la realidad del sentido común y en la necesidad de defenderse contra un mundo peligroso. El problema es que entonces tengo que ser homófobo… Tengo que contar el número de veces que la gente va a la iglesia… Tengo que negar los hechos y pensar que la investigación científica es una estafa. Tengo que pensar que los pobres lo pasan bien y tengo que tener un impresionante complejo de inferioridad porque temo a la educación y a la inteligencia… en pleno siglo XXI. Pero sobre todo el mayor requisito que se me pide, el único realmente, es que tengo que odiar a los demócratas".


Aplausos para Sorkin.

Después de haber quedado en un segundo plano tras su enfrentamiento con el Tea Party, Will nos explica sobre todo quién no es. ¿Cómo no va a seguir enamorada MacKenzie de este hombre? El amor está en el aire en la última noche de esta temporada. Es una noche de elecciones, pero no sólo políticas. Muchas historias se cierran esta noche, elecciones personales sobre todo. The Newsroom parece un encuentro Meetic (de aquí a la cama, nos quedamos con las ganas). La victoria de Obama también queda en un segundo plano (The Newsroom es una cebolla por capas) cuando Charlie Skinner y su (nuevo) jefe, el leoncito (Jane Fonda también queda en un segundo plano, pero todos los premios del mundo para ti, hija, por tus diálogos disparate cuando estás colocada y tus face off con Skinner) se pisan las frases al confesar que ni van a dimitir ni los van a despedir. Aunque de todo esto Skinner y compañía (como sí ha hecho Don) se podrían haber dado cuenta antes, claro. Pero funciona. También que la victoria y los no despidos queden en un segundo plano por el anuncio de la boda de los Mc de la serie. Están hechos el uno para el otro. Con sus tiras y aflojas hasta este momento deberían colgar ya un vídeo en YouTube. Una de las reglas de The Newsroom es que el que la sigue la consigue. Otra, que para conseguirlo hay que pasar antes bastante verguenza.

Me hace muchísima gracia y grito: ¡brava! cuando Sloan descubre por culpa de Burt Lancaster (y su peli Chantaje en Broadway) que Don está enamorado de ella. Quién si no compraría, aunque sea por un acto benéfico, un libraco de los suyos sobre economía. El besazo confirma que aunque no dejen hablar a Sloan y la aparten a un segundo plano, fuera de la redacción (auque ocurra dentro) toma las riendas de su vida y se lanza a la piscina. Embriagado de amor también está Jim. Este tío es un crack: a tres mujeres ya ha hecho tilín (y daño). Se ha quedado con la hija de Meryl Streep, que está en el bando contrario. Son como los Mac pero en jóvenes. Me apena Maggie porque se queda más sola que la una, al menos hace las paces con su amiga, otra, que aunque Jim le diga lo contrario, es un poco pardillita. En la tercera temporada Maggie y Jim tienen que enamorarse. No me puedo creer que esta relación sólo se quede en admiración. Por otra parte, ojalá Skinner también se eche novia (o algo) aunque sea una rocketeer. Mejor la segunda temporada que la primera, más cercana, entretenida y divertida. Pero la vida como una enorme representación teatral sigue ahí.

Ep 2x1 Efecto mariposa
Ep 2x2 Shake Shack en Nueva York

7.8.13

The Newsroom 2x4: Shake Shack de Nueva York

Sloan y Neal quedan con una activista de la plaza de Wall Street en el restaurante al aire libre Shake Shack.


Recuerdo cuando Aaron Sorkin se defendía de quienes le llamaban activista diciendo que no lo era. Creo que se ve reflejado en esta chica incomprendida, también en el Will McAvoy -al que casi no vemos- que para dos frases que dice las utiliza para arrinconar a la inexperta joven. Es una mezcla de ambos en este cuarto episodio de The Newsroom. En una temporada que poco tiene que ver con la anterior -está contada a modo de flashback con varias historias que implican a todos los protagonistas- ver el Shake Shack (que, además, se nombra en la conversación) también me resulta llamativo, ya que solemos ver a estos periodistas o bien encerrados en la redacción de la tele o bien en el karaoke bar Hang Chew's que no existe en realidad (es una de las anécdotas que reflejo en mi libro Cócteles fuera de serie). A Will y MacKenzie, de hecho, también los hemos visto meterse más pelotazos en la barra del bar en esta temporada.

Episodio 2x1.


Sin embargo, el Shake Shack se ha hecho muy popular en Nueva York, tanto que parece parada indispensable si vas a la ciudad. Yo lo hice en 2007, pedí un perrito con queso cheddar y cebolla, y patatas fritas y un refresco. Lo más cachondo es que mientras te preparan el pedido tú esperas en la mesa a que te vibre un aparato que te han dado con un número (ya no sé si seguirá siendo así, aunque he vuelto a Nueva York no he repetido). Sloan sorbe de su refresco despreocupada (ella, la imagen de la economía que está hundiendo a Kodak entre otras cosas); Neal, con el móvil, el bloguero inquieto intenta enmendar el asunto. Dos voces muy diferentes, casi metafóricas de la situación.

16.7.13

The Newsroom 2x1, efecto mariposa

Ha vuelto McAvoy, igual de altivo que siempre ("de nada, América"), pero hay en esta segunda temporada de The Newsroom pequeñas diferencias. Empezando por la intro, renovada, más moderna. No se mira al pasado de la comunicación, ése es el presente. Menos anquilosada, la serie de Aaron Sorkin baja varios peldaños para ponerse a la altura del ciudadano.

Mira el Quijote, insomne.
Porque en The Newsroom, a veces, el diálogo rápido, los diálogos que se pisan, las imágenes alternando los diálogos, hacen complicada la asimilación de los hechos. La parte positiva es que son hechos que ya han pasado, que resuenan en nuestras cabezas, pero hay que estar pendiente y a veces no es tan sencillo. La forma de la narración también cambia. No es sólo que hablemos de un hecho de 2011, es que está contado a modo de flashback. Impacta ver a Maggie con el pelo rapado tras un viaje a Uganda que no se explica. ¿Nos tendrá Aaron Sorkin pendientes de este hilo conductor durante mucho tiempo? Además, a Will McAvoy, al intocable periodista, su jefe decide apartarle, consecuencia de sus comparaciones del Tea Party con los talibanes ("los talibanes se ofendieron", ríe con sorna). Uno de los trios amorosos que más pendientes nos tuvo en la primera temporada (Maggie, Don, Jim Harper) se soluciona de un plumazo y da pie a otro posible acercamiento. Me siguen chiflando estas interactuaciones, son muy creíbles, así funciona un grupo endogámico, no queda otra.

Unos Louboutin en la intro? Periodistas mileurisnews

Personajes como MacKenzie toman el mando del episodio, una mujer cansada de que su ex, Will, no le haga caso en directo, aunque tenga su parte de razón (evitar parecer contrario al antiterrorismo). También coge importancia Neal, el más joven, el bloguero, hablamos de la futura ocupación de Wall Street. Han cambiado los tiempos, están cambiando. Producir el programa de otra forma, difundir la noticia de otra forma, y también darle importancia a la economía, como logra también en este episodio Sloan, grandísimo personaje, el de esta periodista guapa, con el mismo síndrome de asperger que la Diane Kruger de The Bridge (ella y su jefazo Charlie Skinner lo llaman frikismo, otro que se achanta ante el puño inversionista de Leona). Por momentos divertida, la vuelta de The Newsroom ha sido de 10. Intro renovada, suspense en la narración, guiños musicales (esa larga conversación entre Will y MacKenzie es de nota, una metáfora del poder que tiene cada uno, ella menos del que se cree), copeo de whisky Jameson y un efecto mariposa que comienza cuando un descerebrado se tira desde la ventana de su hotel a la piscina fracturándose el tobillo.

11.9.12

Piloto. The Newsroom, de Aaron Sorkin, la serie del año, estreno el 11 de septiembre en Canal+

(subido originalmente el 28 de junio de 2012) El director de un equipo de béisbol con sus propias reglas en Moneyball. El creador entusiasta de Facebook, protagonista de La red social. El congresista de La guerra de Charlie Wilson, que urde una conspiración política. El joven abogado de Algunos hombres buenos que se enfrenta a la autoridad. Estos son algunos de los personajes que han hecho mundialmente popular al guionista Aaron Sorkin, el creador de The Newsroom, para mí la serie más esperada del año, y después de ver el piloto, la serie del año. Sin más. Brad Pitt, Jesse Eisenberg (que hace un cameo en el piloto), Tom Hanks y Tom Cruise comparten con Jeff Daniels, el presentador autodestructivo de este telediario ficticio, el deseo de ir contracorriente, como Quijotes del siglo XXI. Que se mencione tanto la obra de Cervantes en el piloto no es casual. Aunque Will McAvoy, este periodista con la misma mala leche que House, pero igual de eficiente e inteligente (y con latigazos de ingenioso humor), se empeñe también en que el caballero de la triste figura (Daniels tiene toda la cara) iba montado en un burro.

Nadie es perfecto, claro. Tampoco McAvoy, que como los anteriores personajes mencionados, que como todos los genios (esos individuos que no se conforman, que quieren cambiar el mundo), es alérgico a los equipos (a Sorkin le encantan: Sports Night, El ala Oeste de la Casa Blanca, Studio 60). Los necesita, pero no empatiza. Va a su bola, convencido de que lo que hace lo hace mejor que nadie. Y ahí es donde arranca la serie, cuando este periodista que había perdido el rumbo (todo apunta a una relación fallida) vuelve a la redacción y se encuentra con un nuevo equipo. Pero mira por donde, el nuevo personal es igual de vitalista que McAvoy, que a pesar de los años y la experiencia, no ha perdido la ilusión. Algo que enorgullece a su vez a su jefe, Charlie Skinner, interpretado por Sam Waterson, un tipo afable, que es feliz cuando le ve trabajar, cuando le ve intentar cambiar el mundo, con la energía suficiente como para apoyar a este loco, a su loco (¿será su Sancho Panza?).

El piloto, dirigido por Gregg Mottola (Supersalidos), es frenético. Comienza con un speech incendiario del protagonista en contra de uno de los mayores defectos de su país: creerse los reyes del mundo. Y es que McAvoy no es James Cameron. Sabe muy bien en qué suelo pisa, a quien se enfrenta. Pero en EE UU esta crítica pública no es bien entendida. De hecho, a Sorkin le han llovido los puñales. Pero en Europa, querido Aaron, te entendemos. Hasta nos hace gracia que andes enrollado con una de las chicas de Sexo en Nueva York, Kristin 'Charlotte' Davis.

18.7.12

The Newsroom: Sorkin, Sexo en Nueva York y los Cosmopolitan

Según Mackenzie, su ex, Will McAvoy, trata de "civilizar" a las personas (en su mayoría, mujeres) a las que les gustan los cotilleos. "La vida privada de la gente no debería ser usada como entretenimiento", le dice a una columnista gossip en el episodio 1x4 (I'll try to fix you) de The Newsroom. "Te tendría más respeto si fueras traficante de heroína". Inmediatamente después esta periodista orgullosa de hablar de las Amas de Casa Reales (las Real Housewives) le tira su copa a la cara (a Hope Davis ya la vimos en In Treatment donde coincidió con Alison Pill, Maggie).

Vuelve a repetir su hazaña evangelizadora con otra señora (arriba) que acaba tirándole un Cosmopolitan de granada al jeto. Además de no comerse un rosco, McAvoy comienza a probar lo que critica, apareciendo en las secciones de cotilleos, y siendo amonestado por su jefe que ya no es tan paciente con sus hazañas quijotescas (hasta su equipo le lanza en pleno un vaso de agua a la cara). "El progreso es lento, pero es a largo plazo", le oímos comentar ingenuo.

Mientras McAvoy abandera su causa civilizadora, Maggie, su émula en joven (como Don Draper con su Peggy Olson), también encabeza la suya propia. Su novio Don quiere enrollar a su compañera de piso con Jim. Maggie, celosa, no entiende qué pueden tener en común el productor de un telediario con una dependienta de una boutique en el Village. "Trabaja en la moda", le dice a Don, despectivamente. "Sin ofender, Liz", le dice a su amiga. A lo que ésta contesta: "No sé por qué tendría que estar ofendida".

Es curiosa esta crítica a la telebasura, o a la programación en televisión que es puro entretenimiento si tenemos en cuenta que Sorkin, el guionista y creador, apareció en el preestreno de The Newsroom con su nueva novia, Kristin Davis, la Charlotte de Sexo en Nueva York. Creo que Sorkin no había tocado antes temas como la moda en televisión, o el uso de, concretamente, Cosmopolitans para echárselos a la cara a sus personajes... De hecho, hay un momento en el que Don le dice a Maggie que él no es como Carrie Bradshaw al elegir su bebida... Esto demuestra, saber que Sorkin sale con una actriz famosa por protagonizar un culebrón fashionista, que a veces conocer ciertos cotilleos de las personas (sin llegar a herirlas y siempre que sean reales) facilitan la comprensión de sus acciones. Y eso que yo tiro más hacia la opinión de McAvoy y soy de las que intenta "civilizar" siempre a los que me rodean.

27.6.12

The Newsroom: Canal+, que estrena la serie de Aaron Sorkin el 11 de septiembre, elige mi tuit crítica del piloto como parte de la promoción

Dicho escrito y hecho. Al final del pase en el cine Proyecciones del piloto The Newsroom, de Aaron Sorkin, tuiteé #theNewsroom es la serie del año, algo que digo de corazón porque los que me conoceis sabéis que soy bastante exigente ahora que hay tan poco tiempo y tantas series. Esta mañana me he encontrado con esta genial sorpresa. Canal+, que estrenará The Newsroom el 11 de septiembre, ha escogido cinco críticas de anoche y entre ellas la de Yonomeaburro. Las otras son las de mis amigos de @LaParabolicaes ("Hay esperanza para el hombre, se ha estrenado The Newsroom) y de otros tuiteros como @Jaina_S ("NO sé qué decir de The Newsroom... ¿Extasiada?"); @yotuve1spectrum ("Es imposible que actualmente haya algo más brillante en la televisión que The Newsroom"); @sietedeoctubre ("Total, que veáis The Newsroom. Y un besi"). Una original e interesante iniciativa.

25.6.12

Concurso The Newsroom, de Aaron Sorkin, sorteo invitaciones para el preestreno de Canal+ el martes 26 en Madrid


The Newsroom, la nueva serie de Aaaron Sorkin (El ala Oeste de la Casa Blanca, Studio 60) para HBO se estrena el 24 de junio. Canal+ te invita al preestreno el martes 26 de junio en Madrid (cine Proyecciones, 21.30 h.). Tengo cinco invitaciones dobles.

Para concursar sólo tienes que dejarme un comentario, con tu nombre y apellidos antes del domingo 24 incluido a esta pregunta: ¿qué serie/s de Sorkin te gusta/n más y porqué?

Las cinco mejores respuestas se llevan premio. Los ganadores aparecerán en esta misma entrada el lunes 25 a las 12 de la mañana. Suerte!

Canal+ estrenará The Newsroom en septiembre.





Actualizo (25 junio).
Los ganadores de una invitación doble son:
  • Daniel Martínez Mantilla.
  • Ignacio Ramos.
  • María Martín Cirujano.
  • Jose V. Recio.
  • Óscar Rus Vicente.
  • Tamara de Cubas.
Tendreis que presentaros con vuestro DNI en lista de puerta a las 21.15. Enhorabuena y gracias a todos por concursar!