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15.8.14

Ranking películas de cárceles donde los presos se escapan (y series de televisión)

(subida originalmente el 04.01.14, esta entrada se irá actualizando)

A raíz del estreno de Plan de escape, dirigida por Mikael Häfström, revisé algunas de las películas imprescindibles de cárceles donde los presos intentan escapar. Aquí hablo de algunas de ellas.


En Plan de escape (Scape Plan) protagonizada por Sylvester Stallone y Arnold Swarzenegger se comenta que el éxito de una fuga depende de tres reglas clave, que no hay escape posible sin a) conseguir los planos u organización de la cárcel b) conocer las rutinas y c) contar con apoyo de dentro o fuera. Una teoría infalible hasta Plan de escape. Ray Breslin, interpretado por el incombustible Sylvester Stallone, es un tipo capaz de torear cualquier encierro, ya que es el cerebrito que diseña las prisiones. Si en la primera temporada –la única que merece ser recordada– de la serie Prison Break (2005-09) el arquitecto de la cárcel, Michael Scofield, en la que estaba encerrado su hermano se tatuaba los planos en su cuerpo dejándose atrapar para ayudarle a escapar, en Plan de escape, la habitual hazaña peliculera se convierte en un imposible.

Además series de televisión con cárceles.


8.5.14

Curiosidades musicales de 24: musicón a contrarreloj en Rolling Stone #JackisBack

En el número de mayo de la revista Rolling Stone escribo sobre las curiosidades musicales de la serie 24, a raiz del estreno de 24: Vive otro día en emisión en FOX España desde hoy 8 de mayo (el título se cambió a una semana del estreno, por eso aparece en el texto, 24: El día final). Sean Callery firma la banda sonora (tres Emmy), la música ha cambiado, desde Limp Bizkit, terminaría sonando Jay-Z. Además, Kiefer Sutherland presume de colección de guitarras y de discográfica, Ironworks.

Musicón a contrarreloj
Acción en tiempo real, sin respiro. Cada episodio de 24 era un chute de adrenalina pura. Y detrás de la música non-stop un genio, Sean Callery, ganador de tres Emmy y compositor, entre otras, de la no menos agitada Homeland. “La música es un personaje más”, comenta Callery en los extras del DVD. Cada episodio de 24 contiene entre 38 y 41 minutos musicales, que tardaba en componer cinco días. El sello de Callery también está presente en 24: El día final, una miniserie que rebaja el número de episodios a la mitad (12), aunque no así el frenético ritmo. Ya lo anunciaba el tráiler emitido en la SuperBowl mientras sonaba Vengeance, de Zach Hemsey. Los tiempos han cambiado, claro, y también la banda sonora. Si en la promoción del piloto se presentó al invencible agente con el Break stuff de Limp Bizkit –Jack Bauer se merecía rock duro–, en la última temporada se optó por el bailongo, aunque combativo, Run this Town, de Jay-Z, junto a Rihanna. Además de fama mundial, Kiefer Sutherland le debe a 24 dos de las guitarras de su enorme colección –más de 60–, entre ellas, una Gibson que la marca creó inspirándose en él. Porque además de sobrevivir a mil torturas, atentados y emboscadas, el inglés tiene tiempo de tocar la guitarra –lo hace desde los 12 años– y de producir a grupos con su discográfica Ironworks, que gestiona con su amigo, el músico Jude Cole. Le conoció a los 18, cuando descubrió que nunca tocaría como Jimmy Page pero que imitar a Jimi Hendrix no se le daba tan mal.

+También podéis leer aquí el artículo en Cinemanía que he escrito sobre las curiosidades y frikadas de la saga, con vídeos y fotos.

+Ilustración de Jack Bauer.
+24 es la serie que más enganchó a Rodrigo Cortés.
+Kiefer Sutherland disfrazado de botella de whisky.
+El anuncio de Citroen.

Enciende la serie: mis artículos en Rolling Stone
  • Hannibal y sus curiosidades musicales.
  • Los cameos musicales de Portlandia.
  • El karaoke en las series.
  • Los monstruos de las series también cantan.
  • La intro de True Detective y las Murder Balladas.

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20.4.14

Curiosidades musicales de Hannibal: sintonía caníbal en Rolling Stone


En el número de abril de la revista Rolling Stone escribo sobre las curiosidades musicales de la serie Hannibal, que emite AXN en España desde el 3 de abril (ya sabéis que me chiflan las curiosidades culinarias también). Así se explican los movimientos de bailarín Mads Mikkelsen y el amor del equipo por la música (y no siempre, clásica). La sintonía caníbal está compuesta por Brian Reitzell, responsable de las de Boss.

Sintonía caníbal
Armonía absoluta de movimientos cuando Mads Mikkelsen se prepara la cena a ritmo de Bach. No en vano, el actor danés fue gimnasta y bailarín profesional. Además, circula un vídeo en YouTube en el que canta en una especie de Save the Children danés y no lo hace nada mal. Ojalá fueran igual de accesibles las representaciones que dice haber hecho del musical Chicago. “Mi grupo favorito es Pink Floyd y mi peli musical, Cantando bajo la lluvia”, dice. Quién lo diría de alguien cuyo congelador rebosa carne humana empaquetada. La segunda temporada de Hannibal arranca con un enfrentamiento cuerpo a cuerpo entre Lecter y su superior, Crawford, interpretado por el también imponente Laurence Fishburne. Un actor con el que no ganamos para sorpresas. No sólo se avergonzó públicamente de su hija Montana –alias Chippy D– por querer ser actriz porno, sino que gracias a la última SuperBowl descubrimos un don oculto: atreverse con una ópera de Puccini. Vestido como el Morfeo de Matrix, el anuncio de Kia dio la vuelta al mundo. En la serie, Hannibal elige Mozart para agasajar al matrimonio Crawford sin saber que la mujer es vegetariana convencida. Ella, Gina Torres, es la pareja en la vida real de Fishburne y, ojo, ¡mezzosoprano! El creador Bryan Fuller ganó un Emmy por la BSO de Pushing Daisies. El productor David Slade ha rodado vídeos de Muse, Aphex Twin y Stone Temple Pilots. Si te atrapan las sintonías de Hannibal escucha las de Boss, también de Brian Reitzell.

Enciende la serie: mis artículos en Rolling Stone
  • Los cameos musicales de Portlandia.
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15.3.14

Portlandia y sus cameos musicales


La cuarta temporada de Portlandia está plagada de cameos de músicos amigos de Fred Armisen y Carrie Brownstein, los protagonistas de la serie más hipster de la tele, y otros melómanos de cuidado. En el número de marzo de Rolling Stone comento su banda sonora y hablo con la pareja sobre los cantantes que les hubiera gustado tener y no han podido conseguir.

Dando la nota hipster
Eddie Vedder luce un tatuaje de Ani DiFranco. La piratería lleva a Aimee Mann a fregar suelos. Isaac Brock (Modest Mouse) reivindica a Mike & The Mechanics en un colegio. Es un lujo ver a Steve Jones, de los Sex Pistols, o a Johnny Marr, guitarra de los Smiths, participando de la broma. Incluso Kurt Loder, mítico periodista de Rolling Stone y presentador de la MTV, se asoma en un episodio para pedir la vuelta de la cadena, “la de los 90”. Porque si algo se parodia es esta década y su rollo más hipster. Detrás de los sketches de Portlandia –cuya cuarta temporada emite Canal+Series desde el 28 de febrero– están, como no podía ser de otra forma, dos auténticos melómanos. Fred Armisen, excómico de Saturday Night Live –quien, además, estará tocando con su banda, G8, en el nuevo late night de su colega Seth Meyers–, y Carrie Brownstein, la cantante de Sleater-Kinney y Wild Flag. “Me hubiera gustado tener a Yoko Ono, pero no estaba disponible”, confiesa a Rolling Stone Armisen, que elige como favorito de entre los personajes que interpreta a Gahvin, “un entusiasta de las grabaciones de estudio caseras. Ya no hay gente así”. A Gahvin, por ejemplo, le visita un enmudecido Jack White. Brownstein, por su parte, explica cómo hicieron lo imposible con Robert Plant aunque “no pudo ser por temas de agenda”. En la nueva entrega, aluvión de amiguetes: Jeff Tweedy, Jello Biafra, Tunde Adebimpe (TV on the Radio), Josh Homme (Queens of the Stone Age), k. d. lang, Duff McKagan (Velvet Revolver) y Michael Nesmith (The Monkees).

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25.2.14

Critica 300: El origen de un imperio, espectacular Eva Green


Hace ocho años, –¿tanto tiempo ha pasado?– nos maravillamos con la apabullante adaptación que Zack Snyder hizo del cómic de Frank Miller. Descubrimos que al Leónidas Gerard Butler, a pesar de los efectos especiales, le dibujaron la tableta, y a esa gigantesca locaza llamada Jerjes (Rodrigo Santoro). Entretenida, sangrienta, visualmente arrolladora y excesiva en todo, 300 marcó un antes y un después en el cine testosterónico (un ejemplo deudor: el exitoso Spartacus televisivo). El spin-off recupera otra épica batalla, la del general griego Temístocles frente a la invasión persa liderada por Jerjes y Artemisa, y lo hace también abusando del hiperrealismo, de los anabolizantes y de la salvajada. Pero el director Noam Murro no es Snyder, el líder no es tan líder (te olvidas rápido de Sullivan Stapleton, supuestamente, el nuevo Butler) y, en esta ocasión, es ella, Artemisa (espectacular Eva Green), la que corta miembros a dos manos como si no hubiese mañana. Para la posteridad, el encuentro sexual entre Artemisa y Temístocles –lecciones de kamasutra a cámara rápida– y el verdadero origen, no el del imperio del título, sino el de Jerjes, algo que se echó de menos en 300 y que aquí resuelven de un plumazo [Crítica publicada en marzo en Cinemanía] 300: El origen de un imperio se estrena el 7 de marzo en España.

30.1.14

Critica Al encuentro de Mr Banks, Emma Thompson y Tom Hanks: Walt Disney segun Disney


Es fácil recordar Mary Poppins como la película musical de Disney de una simpática y mágica niñera, en la que salían unos pingüinos animados y ya se auguraba el nocivo poder de los bancos. Nadie que yo conozca –ni yo misma– ha leído el libro en el que se basa, escrito por P. L. Travers en 1934, y seguramente, de no ser por la cabezonería de Walt Disney, jamás habríamos conocido a su protagonista, imborrable ya, con la cara angelical de Julie Andrews. El director de The Blind Side recrea en dos líneas temporales quién era Travers y cómo influenció en la creación de la película de 1964. La parte de los flashbacks, con un inverosímil Colin Farrell como padre de la pequeña Travers, entorpece la deliciosa trama (y consistente pulso interpretativo) entre una malhumorada pero chispeante Emma Thompson y el siempre encantador Tom Hanks, más con bigotito. Al encuentro de Mr. Banks, de John Lee Hancock, es un viaje edulcorado al infierno personal de una mujer que se escondió tras un pseudónimo e idealizó su niñez transformándola en un cuento. Que Disney le salvase la vida, que ella se quedase contenta con el resultado tal y como nos quieren hacer creer en el filme, es otra historia. [Crítica publicada en Cinemanía de febrero]

29.1.14

Critica Jack Ryan Operacion Sombra, Chris Pine la sombra de Harrison Ford es alargada

No es Bourne, ni Bond. Ésta es una de las premisas para vender el reboot de la saga Jack Ryan. A diferencia de Jason y James, en este trío de jotas destaca Jack, el tipo corriente, el analista de oficina, que pasó por Wall Street y acabó en la CIA. Su as en la manga, además de ser un consumado marine, radica en su inconsciente valentía, atreviéndose con todo y más si le tocan a la familia. También diferencia al personaje inventado por Tom Clancy –que aprobó el guión, aunque la historia no es suya– que no haya encontrado su sitio nunca. Alec Baldwin, el primero, parecía el secundario de La caza del Octubre Rojo, en cuyo póster sólo salía Sean Connery, el villano ruso. Ben Affleck, el último, representó una tímida aproximación a los orígenes del héroe, un intento de franquicia que ahí se quedó. Entre medias, el incomparable Harrison Ford haciendo doblete y dignificando al personaje ya entrado en años. Esa sombra sí que es alargada y no la del título de esta nueva entrega. Algo de Jack Ryan tiene Kenneth Branagh, 12 años después, al asumir un reto con el que ya nadie contaba. El primer director europeo que se pone al frente de la saga se reserva, además, el papel del villano, sin medias tintas. No hay falsos culpables ni conspiraciones enrevesadas, sólo Jack, un guaperas miope (Chris Pine, acostumbrado a empezar de cero tras ser el joven Kirk en Star Trek). Su mentor ya no es afroamericano (James Earl Jones y Morgan Freeman): Kevin Costner, además, apoya la relación amorosa con Cathy (Keira Knightley) porque es ésta –incomprensiblemente– la columna vertebral del guión. ¿Detrás de un gran Ryan hay una gran mujer? Jack forma tándem con su futura esposa para destapar un complot económico –y terrorista– que vuelve a mirar, de nuevo, a Rusia. ¿Podría Jack Ryan convertirse en una especie de Señor y Señora Smith? Podría. [Crítica publicada en el número de febrero de Cinemanía] Jack Ryan: Operación sombra se estrena en España el 31 de enero.

26.1.14

True Detective intro de The Handsome Family y las Murder Ballads


The Handsome Family suena en la intro de True Detective, Far from any road. En el número de febrero de Rolling Stone, en mi sección Enciende la serie, hablo de este matrimonio que compone canciones en las que se describen todo tipo de muertes violentas. Buscando más de estas Murder Ballads, no es la única serie donde las escuchamos, hay más ejemplos en Peaky Blinders, True Blood o The Walking Dead.

Baladas mortales
Suenan The Black Angels, Dylan, The McIntosh County Shouters... pero es, mucho antes, desde los sombríos títulos de crédito en blanco y negro, donde uno siente que se asfixia con el denso polvo de una olvidada Luisiana, abandonado en las perversas letras de Far from any Road, de The Handsome Family. True Detective, el mejor estreno de HBO desde Boardwalk Empire en 2010 y que emite Canal+Series en España, narra la ardua investigación llevada a cabo por una pareja de detectives –Matthew McConaughey y Woody Harrelson, en la foto– de una serie de inexplicables crímenes rituales. Las macabras letras de este dúo, formado por el matrimonio Rennie y Brett Sparks, sirven para complementar la sombría atmósfera que buscaba el creador de la serie, Nic Pizzolatto (The killing). Su country alternativo bebe de las “murder ballads”, canciones que describen todo tipo de muertes violentas. Aquí otros ejemplos. El primero sería Peaky Blinders. En el relevo mafioso de Boardwalk Empire suena Nick Cave. Imprescindible su disco Murder Ballads (1996) y, en concreto, Where the Wild Roses Grow, a dúo con Kylie Minogue. Más baladas cruentas encontramos en True Blood. El Bad Things, del cantante country Jace Everett, abre la serie. Menos explícito, pero igual de truculento. Para cerrar, hablemos, claro, de The Walking Dead donde I see a Darkness, de Johnny Cash, cerró la segunda temporada. Aunque peor es Delia’s gone, donde dispara a matar.

Actualizo: en un artículo de Vanity Fair de febrero, leo que el director, Cary Fukunaga, iba a llamar a la serie The Murder Ballads. WTF.



Enciende la serie
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24.1.14

Crítica Oldboy, al remake de Spike Lee le falta más humor

(entrada subida originalmente el 28.12.13)
"Haz lo que debas" es lo que vino a decirle el mismísimo Park Chan-wook cuando Spike Lee le pidió permiso para hacer suyo (o sea, occidentalizar) su peli de culto Oldboy. Me quiero imaginar al coreano bromeando a costa de la filmografía del de Brooklyn, porque uno de los sellos inconfundibles del enérgico, intenso y formidable filme original, es su retorcido sentido del humor, algo que sólo puede nacer de alguien con un ingenio especial, y que, de primeras, se echa en falta en la versión de Spike Lee, que opta por mostrarnos al antihéroe un poco más cuerdo y, tal vez, demasiado serio –el filme también se desprende así de los giros fantásticos–, aunque igual de amenazante: el mazado Josh Brolin da miedo, su transformación es bestial. Y es una pena porque el Spike Lee de Haz lo que debas sí le hubiera dado el toque visual enajenado e insensato del original, un tanto irreal, necesario para creerte esta venganza a golpe de martillo. En vez de esto, el director alarga el encierro del protagonista, dándole una mayor presencia a la tecnología, intentando racionalizar el asunto, pero sin imprimir ningún estilo personal, eliminando, además, algunas de las icónicas escenas del original. Por eso, el burlesco personaje de Samuel L. Jackson no encuentra su sitio, desentona del resto. O esa sonrisa última de Brolin, un enigma si no viste el original. Pero, y he aquí lo mejor del asunto, si nos olvidamos del filme coreano, la Oldboy de Spike Lee gana y mucho: te mantiene en tensión, juega con otras piezas del puzzle resultando igual de entretenida, y logra que el giro final tenga más lógica y, por tanto, agrade al espectador menos exigente. El gesto de humildad del siempre combativo director, la deferencia de contar con el beneplácito del coreano, se agradece, especialmente cuando crees que la Oldboy original está muy bien como está. Como homenaje, eso sí, la película es magnífica. [Crítica publicada en el número de diciembre de Cinemanía] Estreno en España el 24 de enero.

14.1.14

Series en las que triunfa el karaoke en la revista Rolling Stone


En el número de enero de la revista Rolling Stone os vuelvo a proponer en mi sección Enciende la serie guiños musicales curiosos que se pueden escuchar y/o ver en series de televisión. En esta segunda entrega (la primera la podéis ver aquí) en "Tú dame un micro" destaco cinco guiños al karaoke televisivo: Grease en Glee, Parks and Recreation y The Neighbors; Bob Dylan en The Good Wife; numerosas referencias, incluidos Ike Turner, Josh Groban y las Bangles, en The Crazy Ones; Rudy de Misfits cantando Oasis o Frankie Goes to Hollywood, y en Cómo conocí a vuestra madre, entre groupies y gags que no tienen ninguna gracia, escuchamos a ZZ Top, Pink Floyd y The Proclaimers.

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30.12.13

Critica Agosto, de John Wells, un Pulitzer tan teatral como Meryl Streep

‘Mi familia y otros animales’ es uno de mis libros favoritos del zoólogo Gerald Durrell. Cuando el inglés maltrataba verbalmente a los suyos y los comparaba con los animales que tanto amaba, yo me partía de la risa. Cuánta ingenuidad e inconsciencia, ¿verdad? Han pasado los años y este tipo de retratos familiares ya no se ven del mismo modo. Ya no son cuentos con final feliz ni chistes que memorizar ni historias que les pasan a otros. Agosto (August), de John Wells, está tan llena de dolor y de resentimiento, está tan colmada de auténtica mierda emocional, que no te queda otra que sonreír, pero dentro, muy dentro de ti, te arañará las entrañas, sentirás un punzamiento, tal vez, inexplicable, que te hará revolverte en la butaca. El director John Wells, que ya escarbó en las miserias del alcohólico de Shameless, aquí encuentra un auténtico filón. Todos sus protagonistas –hasta 11 personajes de la misma familia– han evitado hasta el momento, agazapados en la seguridad del silencio y la mentira, mostrarse tal y como son. La repentina muerte del patriarca destapará una olla a presión que en pleno mes de agosto consideramos desde ya un arma de destrucción masiva. Como en la premiada obra de teatro en la que se basa, la película se narra de forma cronológica, intensa, sin flashbacks ni florituras. Desde el momento en que la madre –nunca ha estado tan excesivamente diva Meryl Streep– descorcha la botella de la amargura, el efecto dominó es imparable. Se sube el telón del chiste y ya no vuelve a bajar. Y todos, sin excepción, van arrancándose capas hasta que, literalmente, no les queda otra que huir de sí mismos. Hay escenas que son auténticos tour de force (la Streep con Julia Roberts, con Margo Martindale, ésta con Chris Cooper); otras son un soplo de aire fresco, necesarias en esta casa aislada que por no tener no tiene ni ventilación. [Crítica publicada en Cinemanía]

25.12.13

Crítica En solitario, François Cluzet y el polizón de la Vendée Globe

Seres humanos, siempre poniéndonos a prueba, demostrando que podemos con todo, también en solitario, en las situaciones más adversas. Una de estas manifestaciones de superación es la Vendée Globe, en la que el participante da la vuelta al mundo en vela solo, sin escalas ni ayudas de ningún tipo. La película, que comienza y acaba en alta mar, implica emocionalmente al espectador a través de los ojos del carismático actor François Cluzet. Es fácil construir el paralelismo con su anterior éxito, Intocable: allí le inmovilizaba una silla de ruedas, aquí su pequeña embarcación. En ambos casos, también, la historia entra en su punto culminante cuando aparece un inmigrante. Aunque en En solitario (En solitaire), de Christophe Offenstein, el extraño pone en peligro el fin de la competición, que no es otro que ganar y probar que se es el mejor. Pero, el mejor, ¿en qué, por qué? En una historia sencilla y sobria en su ejecución –insisto, prácticamente sin pisar tierra– seduce, primero, el magnetismo de Cluzet, esos primeros planos, sus miradas de complicidad. También el sentirse un poco como ese desconocido, vivir su trágica aventura, metáfora de las prioridades en nuestras vidas. El temor a ser descubierto, la tensión de quien quiere hacer las cosas bien pero no sabe cómo… las siente el navegante, sí, y también el polizón. Cuando llega el final pueden surgir las discrepancias, pero siento que el viaje ha merecido la pena. [Crítica publicada en Cinemanía diciembre] Se estrena el 1 de enero en España

Concurso

Critica El médico, el libro se hizo película

Han pasado casi 30 años desde que Noah Gordon escribiese en 1986 el que se considera su mejor libro, precursor del boom de la llamada novela histórica. Si lo leíste entonces, te harás una pregunta irremediablemente: ¿por qué ahora? Es de estos clásicos que creías que nunca llegarían a materializarse en la gran pantalla. Todos fantaseamos con cómo sería el intrépido inglés Rob Cole en su odisea para conocer al mítico Ibn Sina. Por tanto, el primer acierto de esta adaptación dirigida por Christophe Offenstein, es que tanto su protagonista, Tom Payne, como la mujer que ama, Emma Rigby, son jóvenes actores semidesconocidos. Es fácil reimaginar la odisea, dejarse seducir por las exóticas tierras orientales y ver cómo se adapta el extraño a su nueva vida (un cristiano que finge ser judío y que lucha con todas las consecuencias contra lo establecido). También ayuda que los secundarios aporten, además de experiencia, cierto tono cómico al relato: el histriónico curandero (Stellan Skarsgård); el mordaz sha (Olivier Martinez) y el espontáneo sabio (Ben Kingsley). Si en la forma el relato tiene fuerza visual suficiente como para atrapar desde el comienzo –la ambientación es estupenda–, en el fondo, los temas, por universales, siguen siendo hoy día igualmente comprensibles. La ciencia contra la religión y la convivencia entre religiones, obsesiones de un escritor que estará orgulloso de esta versión que nunca cae en el exceso, que mantiene el interés y que, aunque haya llegado tarde, ha merecido la pena esperar. De su aceptación dependerá que se continúe la trilogía, con Chamán (1992) y La doctora Cole (1996).
[Crítica publicada en Cinemanía diciembre]

14.12.13

Crítica Diana, la película y el estilo de Naomi Watts como Lady Di


Naomi Watts tuerce el cuello, baja la mirada y, sí, por momentos parece la mismísima Diana de Gales. Pero hay algo que no acaba de cuajar. No es la Thatcher de Meryl Streep, para entendernos. El director Oliver Hirschbiegel (El hundimiento) prescinde del contexto, dándolo por sabido, nos regala un par de pinceladas y se mete de lleno en los dos últimos años de vida de esta mujer, en su pasado más íntimo. Si en Mi semana con Marilyn algunas escenas a puerta cerrada nos creaban la duda –¿nos fiamos del único testigo?–, aquí ocurre un tanto de lo mismo: te preguntas si ésa es la mujer que creías recordar. Y éste es realmente el señuelo de este filme irregular, que podría haber funcionado como miniserie. Muchos periodistas cubrimos para los medios su trágica muerte en 1997 y en su mayoría desconocíamos este periodo de su vida. Como si el accidente de París, con el acoso de los paparazzi, hubiese servido de cortina de humo para ocultar que Lady Di estaba enamorada, sí, pero no del hijo del millonario dueño de Harrods. Diana de Gales vivio una auténtica historia de amor, un verdadero cuento de princesa cuando ya no lo era. Y lo hizo con un médico inglés de origen pakistaní, interpretado por Naveen Andrews (el Sayid de Perdidos), que, por cierto, nada sabe ni ha querido saber de este filme. Cuando empieza la película piensas en Naomi Watts, luego en Diana, y cuando acaba en este tipo que siempre huyó de la fama, al que ahora todos también nos creemos con el derecho a juzgar.

[Crítica publicada en Cinemanía diciembre]

Punto y aparte merece el diseño de vestuario y la ambientación. En la película se intentó clavar el vestuario más reconocible, pero en otras ocasiones se tendió a imitar los outfits. Algunas de las firmas favoritas de la princesa han participado en el filme. Aquí os dejo mi artículo sobre el estilo de Diana de Gales en la revista Hola.

11.12.13

Enciende la serie, mi nueva sección sobre series en la revista Rolling Stone

Desde el número de diciembre de la revista Rolling Stone, con portada para Lou Reed, veréis una nueva sección que he llamado Enciende la serie, en la que, cada mes, si me dejan, comentaré algunos de los guiños musicales –y también de estilo, si surgieran– que se pueden escuchar y/o ver en series de televisión.


En esta primera ocasión, en "Los monstruos de la televisión también cantan" hablo de cómo en Sleepy Hollow y The Blacklist coincide el mismo tema de los Rolling Stones para describir al personaje; de porqué no se puso Jonathan Rhys Meyers las gafas de sol en Drácula; del guiño a Stevie Nicks en American Horror Story; de cómo en Parks and Recreation, Sam Elliott hizo un cameo para apoyar el estilo de vida de Cat Stevens y Morrisey; y en The Goldbergs hay momentazos ochenteros como el del niño imitando a John Cusack con la camiseta de los Clash.

Anteriormente ya había escrito, entre otras cosas, sobre series en Rolling Stone, como cuando propuse las nueve teorías sobre el final de Perdidos, y de cine, como el reportaje sobre Scarlett Johansson contra Madonna, que llegó a publicar también la edición brasileña.

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28.11.13

Cinemanía diciembre 2013: Ben Stiller y el mejor cine de 2014

En el número de diciembre de Cinemanía, con portada de Ben Stiller por la película La vida secreta de Walter Mitty, analizo la película Diana, protagonizada por Naomi Watts, basada en los dos últimos años de la vida de Lady Di; selecciono los guiños más icónicos de la Oldboy coreana que ha rescatado Spike Lee en su remake; en el cine que viene hablo del Frankenstein de Aaron Eckhart y de los palmarés de los festivales de Valladolid y de Sitges; en La ventana indiscreta, las celebs de la fiesta de Icon, David Bowie para Louis Vuitton y Mika para Swatch; críticas de las películas Oldboy y Diana. En el reportaje de portada dedicado al cine de 2014, me toca hablar de El Hobbit; de películas que son sagas; de El médico y otras adaptaciones; de El lobo de Wall Street y las otras cuatro colaboraciones entre Martin Scorsese y Leonardo DiCaprio, las películas de los grandes directores para 2014. En la sección de series, The Blacklist, con James Spader; los estrenos del mes con Almost Human; todo sobre el Canal+Series con entrevista a Miguel Salvat; entrevista a Jon Voight; el vestuario de Isabel que se puede ver en el Museo del Traje de Madrid y mi columna dedicada al Canal+Series, y un reportajazo de cuatro páginas con análisis de los extras de los dvds de Mad Men, The Newsroom, Treme, Boardwalk Empire, Homeland, American Horror Story, True Blood, Modern Family, Gossip Girl, Girls, New Girl, Crónicas vampíricas y Spartacus. Para terminar, Mi vida en películas es del fotógrafo Eugenio Recuenco, presidente del jurado del Madrid fashion Film Festival.

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25.11.13

Se acabó Breaking Bad, y ahora ¿qué vemos?

Se acabó Walter White, Heisenberg, Los Pollos Hermanos, Marie y su obsesión por el morado, la cerveza de Hank y el español robótico de Gus Fring. Se acabó Breaking Bad y nos sentimos huérfanos, esperando a que Vince Gilligan se saque otro as de la manga, nos vuelva a sorprender. Estamos vendidos. David Chase, creador de la insuperable Los Soprano, aún no se ha asomado a la parrilla y ya han pasado seis largos años sin Tony.


Estamos saturados de series, sí, pero de malas series, de proyectos que no cuajan; ávidos de pilotos de ésos que te animan a escribir en el blog un par de segundos después de verlos, con cierta ansiedad, creyendo haber encontrado el santo grial catódico. Antes sembraba la semilla seriéfila en solitario HBO, hoy –con las apuestas de FX, AMC y compitiendo en el ring hasta la británica BBC– hay tortas por llevarse un Globo a casa.

The Americans, sí. The Bridge, también. Ray Donovan, fantástica. Qué vamos a decir de Masters of Sex. Qué pequeña joya es What Remains… Suma y sigue. Haberlas haylas, pero cuando llego a casa me enchufo a Oz, la serie carcelaria creada por Tom Fontana ¡en 1997! O me da por revisionar los pilotos de Twin Peaks o A dos metros bajo tierra. Me descubro hipnotizada mirando el pack en dvd de El ala Oeste de la Casa Blanca o el de Friends. ¿Y si recupero el final de Battlestar Galactica

En las últimas semanas me debato entre descubrir nuevas propuestas (DOCENAS de ellas, demasiadas) o aferrarme al pasado, con aquellas series que sé que no me van a defraudar. Hemos pasado de la diversión a la necesidad, del autocontrol a la hiperactividad. “Ojalá no me guste”, me oigo decir, paradójicamente, viendo un nuevo piloto. De locos.

[Columna de opinión publicada en Cinemanía noviembre 2013]

30.10.13

Cinemania noviembre: Las 100 películas de ciencia ficción de todos los tiempos

En el número de noviembre de Cinemanía llevamos en portada nuestras 100 películas de ciencia-ficción favoritas, con debate entre 2001 y Regreso al futuro en primeros puestos. Las que me ha tocado comentar son: Contact, Tron, Mad Mx, Mad Max 2, El quinto elemento, Matrix, Robocop, Alien y Aliens. En Diario de rodaje entrevisto a Chus Gutiérrez por Ciudad Delirio, su próxima película con Julián Villagrán, del que soy muy fan. Ránking de veteranos que pierden los papeles por el estreno de Plan en Las Vegas, con Michael Douglas, Morgan Freeman, Robert De Niro y Kevin Kline. En La Ventana Indiscreta, repaso a algunos anuncios y anécdotas del estilo de la película Rush, con Daniel Brühl. Mis críticas de este mes son las de La cabaña en el bosque (muy bien) y The Collection (mal). En la Sección de Series: Ray Donovan y otros estrenos del mes; entrevisto a Adriana Ugarte y a la escritora María Dueñas por El tiempo entre costuras; en News Doctor Who cumple 50 años comentado por @fluzeando, los Emmy y mi columna dedicada este mes a Breaking Bad y el vacío que nos ha dejado.

En la lista de mis 20 pelis favoritas de ciencia-ficción elegí las siguientes (sin orden, aunque Blade Runner sí estaría la primera, y en un hipotético número 21, Heavy Metal):
  1. BLADE RUNNER
  2. 2001
  3. STAR WARS
  4. ALIEN
  5. LA INVASION DE LOS LADRONES DE CUERPOS
  6. DONNIE DARKO
  7. TERMINATOR
  8. MATRIX
  9. GHOST IN THE SHELL
  10. EL PLANETA DE LOS SIMIOS
  11. BRAZIL
  12. REGRESO AL FUTURO
  13. AKIRA
  14. DOCE MONOS
  15. DESAFÍO TOTAL
  16. MINORITY REPORT
  17. DISTRICT 9
  18. INTELIGENCIA ARTIFICIAL
  19. EL QUINTO ELEMENTO
  20. TRON
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Marzo 2013.
Febrero 2013

26.4.08

Scarlett Johansson (y su nuevo disco) contra Madonna en la revista Rolling Stone

Después de la portada en el número de abril de la revista Cinemanía sobre Scarlett Johansson, la bomba sexual, Darío Vico de la revista Rolling Stone me pide un perfil más musicalero de la musa de Woody Allen. La verdad es que la maqueta del reportaje luce mucho más que cualquiera de las otras revistas que he trabajado. Además me pareció muy cachondo poder hacer un versus con Madonna (había visto un versus en Entertainment Weekly entre Madonna y Mariah Carey porque ambas han sacado disco y venden de Guiness, pero Madonna vs Scarlett... y luego funcionó). Las dos tipas, de forma misteriosa, han trabajado con los mismos pero nunca juntas. Ocasiones no les han faltado.


+La edición brasileña de Rolling Stone compró mi reportaje y lo publicó también.

Y tú de quién eres ¿de Scarlett o de Madonna?