Voy a ir subiendo al blog algunos de los artículos y entrevistas que publiqué en el suplemento Dominical de El Periódico de Cataluña.
Natalie Zea, cuando era una alegre divorciada en Sexy Money (septiembre 2008).
La nueva sensación de la televisión se llama Sexy Money y cuenta los entresijos de los Darling, la familia más rica y poderosa de Nueva York, cuyo patriarca es un inmenso Donald Sutherland. Su hija mayor en la ficción, la divorciada Karen Darling está interpretada por Natalie Zea (Texas, 1975), habitual de series como CSI, Sin rastro o The Shield. Graduada en la Academia de Cine de Nueva York, entre sus logros más inusuales está el de haber interpretado el papel de Chloe Sevigny en Boy's Don't Cry para un adelanto de la presentación del filme. Lo que le atrajo de Sexy Money "fue el guion. No sabía si sería un buen producto hasta que vi al resto del elenco (Sutherland, William Baldwin, Peter Krause, que protagonizó A dos metros bao tierra) y me entraron los nervios", explica. No comparte con esta familia al estilo Dinastía el amor por el dinero ("nuestro trabajo está a otro nivel. Quien entra en este negocio por dinero es estúpido"), ni con Karen , su afición a casarse ¡hasta tres veces! ("Estoy en contra del matrimonio porque es algo que falla estadísticamente"). Su gran parecido físico con Jane Seymour nunca le ha servido, explica entre risas. ¡Aunque veré si en el futuro me puede ser útil".
Voy al pase de Noches de tormenta, el drama romántico que han vendido como el regreso de Richard Gere y Diane Lane, tras Infiel, hace ya seis años. Si en aquella todo le salía mal a la pobre mujer, aquí tres cuartas de lo mismo. Lo que más me ha impresionado es cómo han envejecido en tan poco tiempo, pero lo bien que se conservan, sobre todo él que con la edad que tiene luce un tupé que ni Loquillo, un pelazo color azul metalizado impactante. La historia gustará a quién tenga hijos conflictivos (se verán apoyados), a los maduritos (por fin una peli que habla del romance en una etapa ya avanzada de la vida) y a aquellos de lágrima fácil que quieran rememorar Los puentes de Madison, pero con una pareja atractiva (porque lo de Eastwood-Streep, no). No lloré (y yo soy de las que lloro, como mencionó sin verguenzas otro de los periodistas de la sala) ni me emocioné mucho, sin embargo con aquella, sí. La hija macarrita de Diane Lane es la hija un poco menos macarrita de Gabriel Byrne en In treatment (En terapia), serie que si no has visto te recomiendo ya (la emite C+). Lo peor fueron los obsequios a la prensa, nada menos que un llavero con el nombre de la peli en inglés (Nights in Rodanthe, que es como se llama el pueblo) que al abrirlo ocultaba una foto de la pareja en plan acaramelada (cómor!) y una bolsa llena de unos seis pendientes con diferentes colgantes que ni en los chinos. No entiendo nada.
Noches de tormenta se estrena el próximo viernes.
Ganó el Madrid al Athleti. Me importa bastante poco el fútbol pero ví el partido, con altar en la TV incluido, por todo lo que se podría liar. Y se lió. Ganamos los del Madrid contra unos colchoneros que, en una palabra, son unos guarros. Y el árbitro ¿casero? Eso no tiene nombre.
Y otros shocks...
Toni Torrecillas de Gentleman y una servidora nos lo pasamos en grande viendo Enamorados Anónimos de Blanca Li en el Rialto. Me regalaron las entradas (65 euracos cada una, la cultura debería de ser gratuita y con subvenciones), y las 2 horas y media que dura este 'musical coplerokistch' se nos pasó volando. Como cuenta Roger Salas en El País, dará alergía a los puristas y dejará indiferente a los que no les guste la copla. Por eso lo titula "Difícil empeño" porque se queda en tierra de nadie. Blanca salió a saludar y luego recibió felicitaciones del público en el hall de entrada donde puso unos aperitivos y vinos. Otros se fueron en el descanso (como el desaparecido Ruben Romero, para que veas te vuelvo a mencionar en mi blog, a ver si quedamos más y no sólo cuando te invite, perro) para el que el espectáculo no tenía ni pies ni cabeza. Creo que ésa es la historia: tomárselo como diversión, disfrutar de lo alternativo y salirnos un poco de lo que nos llega de Broadway y apoyar lo nuestro. Pero si estás enamorado de quien no te corresponde, no vayas, porque te sentirás pero que muy identificado. O sí, aprenderás mucho.
Odio que hayan relegado Sexy Money a horario infernal en Antena 3. Los dos episodios de anoche los vio su padre (los ví en inglés, pero me gustaba el doblaje). Han puesto por delante LEX, el regreso de Javier Cámara y Co., con el gancho de Paz Vega, con lo mala actriz que es. A ver qué tal lo hace Alex González que siempre es un gusto verle, y estar con él.
Espero con curiosidad el dvd especial por el 40 aniversario de El planeta de los simios saldrá el 4 de noviembre. Bestial.
Dice Javier Fesser, director de Camino en El País: "Esta película te acerca a la gente que vive la fe de forma feliz y transparente". Id a verla con esta premisa, porque es muy dura, no tanto por lo que cuenta por cómo está contada. Como comenté cuando la ví en San Sebastián, me parece muy valiente, diferente, con un Mariano Venancio que vive la religión así, transparente, el único personaje no fanático. Rouco Varela, sin embargo, sigue perdiendo el tiempo condenando la selección de embriones en vez de aprovecharlo haciendo las cosas bien y no me refiero a la teoría...
Después del susto de ver a Brad Pitt enano, feo y viejuno, nos llega la primera imagen del guapo actor en la esperada Inglorious Basterds (con "e"), de Quentin Tarantino. No me digas que no mola! Este título lo podría haber usado Guy Ritchie para cualquiera de sus pelis. Esperemos que ahora que está en trámites de divorcio de Madonna se le vaya el gafe con Rockandrolla (aunque no quita que no entienda porqué Madonna le tiene que pagar ¡126 millones de euros!...). Cantada también estaba la separación (temporal, dicen) de Duchovny tras su confesa adicción al sexo.
Leo en El Mundo que un reality japonés busca personas normales. Premiar al que lleve la vida más corriente... Pero el Mipcompresentó otros 24 formatos con los que se les pone a uno los pelos de puntaca: personas que aprenden a vivir como gorilas en las elva, cuatro condes en busca de su condesa y elegir al azar una casa para ganar pasta.
Si hace unos días comentaba una nueva serie, Do Not Disturb, que no me gustó nada y días después fue cancelada, creo que el mismo camino le espera a The Ex List. Una soltera (Elizabeth Reaser, la chica que se recompone la cara en Anatomía de Grey y de la que se enamora el rubio chuleta del doctor Karev) descubre al ir a una pitonisa que se casará ese mismo año con uno de sus ex, y que si no se casa nunca lo hará. Resultado: presuponemos que en cada episodio la nena busca a un ex, se lo trajina y como no da resultado a por otro. Al menos el primero es así. Y poco más. Como Me llamo Earl (por lo de la lista que va tachando), pero con relaciones cerradas de mala manera (ella es la que cortaba siempre). No es nada graciosa, los amigos de ella (una pareja y un soltero hetero) ni fu ni fa, la pitonisa es demasiado kitsch y no sabemos nada de su familia. Son todos actores desconocidos. Además tiene a su ex más reciente tras ella porque comparten el perro y a mí me da que va a ser éste su verdadero amor, digo. O todo lo de la pitonisa era un gran cuento. No la seguiré viendo, en fin. Actualizo (29.10.08): han cancelado la serie.
Y lo más grande: Sarah Palin en SNL. Como vereis en el vídeo, Tina Fey imita en Saturday Night Live a la republicana Sarah Palin. Luego aparece ella y Marc Walhberg que se desquita por la burla que le hicieron el pasado programa. Y luego, Alec Baldwin (que comparte con Fey, Rockefeller Plaza, una de mis series favoritas) confunde a Palin con la comediante (es la leche ver al demócrata Baldwin del brazo de Palin). Le dice: "Tú no puedes dejar a Tina que salga ahí fuera con cómo la llaman" y dice Palin: Barbie Caribou. Cuando le dicen a Baldwin que habla con Palin, él exclama: "Estás más buena en persona". Y Palin le contesta: "Tu hermano Stephen es mi Baldwin favorito".
Referencias inevitables en esta soleada película de aventuras en alta mar: pareja de guapos, piratas sin parche y millonetis con tiempo libre. Matthew McConaughey, el juergas más sanote del cine actual, cuyo torso depilado y sonrisa profidén llenan media película, comparte con la siempre correcta y, por ello, sosita Kate Hudson un amargo divorcio (así arranca) y una obsesión (que los vuelve a unir): encontrar el tesoro de un barco español hundido (algo que Mateo ¿encasillado? controla desde Sáhara). La pareja, con menos complicidad que en Cómo perder a un chico en diez días (él es el indiscutible prota y ella, la chica florero, por mucho que Andy Tennant nos la venda como el cerebro frente a la impetuosidad), tendrá que enfrentarse a un rapero mafioso y a unos piratas de agua dulce bastante deprimentes. Pero ¡sí! además de las brabuconadas del macizo actor, no podemos pasar por alto el tándem formado por el mecenas de la operación, un Donald Sutherland, dandy a lo Sexy Money, y su hija, la lolita que nos descubriera Jim Jarmush en Flores rotas, Alexis Dziena, contrapunto simpático a la empalagosa pareja protagonista. (Publicado en CINEMANIA, nº152).
"Cómo Greg Berlanti (sentado en el sillón) se ha convertido en uno de los hombres más poderosos de la televisión". Éste es el titular con el que abre su número de mayo la revista gay Out y saca en portada a Matthew Rhys y Dave Annable (sentados) de Cinco hermanos y de pie, William Baldwin, de Sexy Money. Berlanti, con sólo 35 años, produce ambas series además de Eli Stone, un crack. Desde aquí puedes ver otra foto y el texto. Es muy curioso porque el New York Magazine explica que los actores de Cinco hermanos no son homosexuales (aunque Rhys interprete de forma magistral a uno en la serie). Y nada (ejem) dice de Baldwin. Esta alusión se debe a que en el ránking del año pasado de los 50 más poderosos, como hacen de 2008 en este número, pusieron a Jodie Foster y a Anderson Cooper, y al menos Foster acabó saliendo del armario.
Veo en Nueva York la nueva serie Dirty Sexy Money , cuyo gancho es su magnífico elenco (encabezado por Donald Sutherland y Jill Clayburgh) y ese rollo de poder de una familia ricachona típicamente neoyorquina, los Darling.
Su cercanía a una trama ya mítica, la de Dinastia, viene dada por la familia en sí, con una pareja a la que le sobra el dinero y los problemas con sus cinco hijos: el adolescente drogata (Seth Gabel); la pija a lo Paris Hilton que anhela dejar el nido (Samaire Armstrong); el que aspira a senador (William Baldwin) pero tiene una amante; la que está casada (Natalie Zea) pero le tira los tejos al abogado, y uno que es cura (Glenn Fitzgerald), pero con un hijo secreto de por medio. El único personaje íntegro (y esto tiene su gracia) es el abogado al que da vida Peter Krause (A dos metros bajo tierra). El pobre no da abasto. Y todo por el dinero, sexy pero muy sucio. Veremos qué pasa en el segundo capítulo.