

Quien me conoce sabe que lo que más me gusta en este mundo es
viajar. A veces, te encuentras con curiosidades como ésta. Luego me dicen que por qué le hago fotos a todo... Arriba, el trenecito que nos encontramos en nuestra parada del
crucero en
Tallín (Estonia). Te recorría toda esta ciudad medieval por calles empedradas. Y a la izquierda, el mismo trenecito turístico rojo y negro, con rayas amarillas en
Logroño, nada menos. Visitamos la ciudad en pleno San Mateo el pasado martes 21. No sé si funcionaba sólo por las fiestas. ¿No es una de esas coincidencias raras, raras? Un lector, Mangarran, me asegura que sólo circula en fiestas. Gracias!