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26.4.11

Mi viaje a Nantes (3): las máquinas de la isla o cómo ser atacado por un pulpo


Fijaros bien en la foto de arriba. Una de las cosas más chulas de Nantes, de imprescindible visita, son Las máquinas de la isla, que como su nombre indica son máquinas activadas por diferentes mecanismos manuales, y que llevan funcionando desde julio de 2007. A la derecha, ahí estamos nosotras en un barco que se mueve por entre unas olas de mentira, pero que con ese fondo del pulpo gigante parecen de verdad. Y a la izquierda de esa imagen, una de las cajas con galletas que me compré en su increíble tienda, para no olvidar tamaño momentazo. En la info que nos dieron explicaban que el Barco Tempestad es el elemento estrella de la galería. Encima de este texto podeis ver una araña gigante que fotografié de una foto en la pared, cuando accedimos a las tripas de este parque temático inusual, creado por Pierre Oréfice y François Delarozière. Más info.



Situado sobre el antiguo emplazamiento de las canteras navales, arriba, a la izquierda podeis ver lo que era realmente antes: un astillero desde el que se botaban los barcos que se construían. El mar ha desaparecido de la zona y donde antes navegaban barcos ahora circulan coches. A la derecha teneis un ejemplo de máquina para niños, aunque lo normal es que las máquinas sean gigantescas, como salidas de la imaginación de Julio Verne (que nació en Nantes) o del mismísimo Leonardo Da Vinci.

+Más lugares que visitar en Nantes.
Link.

La entrada cuesta 7 euros. Hay diferentes precios reducidos.
Coincidimos con un colegio de chavales de Galicia.La guía nos explicó (y mostró) uno de los proyectos: los Mundos Marinos, un carrusel gigante de 25 metros de altura y 20 de diámtero que se podrá visitar en verano de 2012 y que se instalará a orillas del Loira. Otro proyecto es el Árbol de las Garzas, de 35 metros de alto y 50 de diámetro que instalarán en el centro de Nantes. Por sus ramas la gente podrá caminar. De hecho nos subimos a un prototipo que va desde el taller a la salida y daba un poco de yuyu (la ramita pesaba 20 toneladas).


+El hotel Pommeraye, donde nos hospedamos en Nantes. Link.

El taller donde se construyen las máquinas.
Estas son las dos cajas que me traí. La de la derecha muestra la máquina más grande de todas, el elefante, abajo, tal y como comenté por aquí.
Agradecimientos a: Katia (Turismo de Nantes), Virginie (Sociedad pública Regional de Pays de la Loire), Tiphaine (Comité Provincial de Turismo del Loira Atlántico) y Pedro (Oficina Oeste Francia de Madrid).

17.4.11

Mi viaje a Nantes (2): el hotel Pommeraye

En mi viaje a Nantes nos hospedamos en el Hotel Pommeraye. Pocas veces he dormido en un hotel de dos estrellas, pero en esta ocasión la sorpresa muy monumental, al encontrarnos con un hotel céntrico, reformado, con una excelente atención al huesped y con un desayuno que ya quisieran algunos hoteles de tres estrellas. El único pero es que no tiene párking y no es accesible para sillas de ruedas o coches de bebé, por ejemplo. Web.
Una cama gigante. Mi habitación estaba en la cuarta planta, la última.
El TV colgado de la pared (eso sí, sin ningún canal español) y un pequeño escritorio con dos sillas.
El WC separado del cuarto de baño.
El baño incluía jabones, cremas, bastoncillos y una lima de uñas. Para mí siempre es un misterio porqué en unos hoteles hay unas cosas y en otros, otras, independientemente de su categoría.La entrada del hotel. Al fondo la puerta que lleva al comedor.
La decoración kitsch modernuqui del hall del hotel.
Una pequeña biblioteca, con un ordenador con el que te puedes conectar a Internet. En todo el hotel había Wi-Fi gratuito.
El desayuno buffet, con fruta, yogures, algo de queso, mermeladas, cereales, embutido y hasta zumo de naranja natural, que es lo que me llamó más la atención.
El desayuno siempre incluía por defecto un cestillo con panes, un croissant y una mininapolitana de chocolate.
También podías tomar un crepe, una de las especialidades francesas (de hecho, comimos en la que dicen es la mejor creperie de Nantes).
Como llegamos tarde por la noche, nos fuimos a cenar a un restaurante a pocos metros del hotel, Le Café Charbon. Curiosidades: la Coca Cola te la ponen en botella de 33 cl., como las latas; también pan de barra y, la coña del viaje, pedí una carne de un cliente de la mesa de al lado, pero el camarero entendió que quería el plato de su acompañante. Cuando lo trajeron era esto: una base de pan riquísima, con verduritas varias y ¡tachán! uno de los platos típicos, la vieira, llamada aquí Saint Jacques.

+Lugares que hay que visitar en Nantes. Link.
+Las máquinas de la isla. Link.

Agradecimientos a: Katia (Turismo de Nantes), Virginie (Sociedad pública Regional de Pays de la Loire), Tiphaine (Comité Provincial de Turismo del Loira Atlántico) y Pedro (Oficina Oeste Francia de Madrid).

16.4.11

Mi viaje a Nantes (1): lugares que visitar

Nantes, ciudad singular

¿Conoceis Nantes? Si no es así, ciudad recomendada desde ya. El pasado jueves 7 de abril volé con Air Nostrum a la ciudad francesa en la que nació Julio Verne, con otras tres blogueras (Cristina, Patricia y Cecilia), invitada por la empresa Oeste de Francia (a través de Pedro, que también nos acompañó), que gestiona la comunicación de la Oficina de Turismo de la región de Pays de la Loire (info). Nos hospedamos en el Hotel Pommeraye (web), muy céntrico, que aunque es de sólo dos estrellas, no lo parece para nada. Si volviese a ir, repetiría. Arriba, podeis ver el moderno vestíbulo. [Por cierto, días antes, se había celebrado la 21 edición del Festival de Cine Español, 24 de marzo al 5 de abril, web].

*Más info del hotel.

Izq., el Pasage de Pommeraye, lugar de tiendas y paso muy concurrido.

Durante cuatro soleados días (tuvimos suerte) descubrimos su casco medieval, su castillo y su catedral, sus tiendas de chocolates y vinos (ay, la dieta), sus restaurantes, sus mercados callejeros, el Estuario con originales obras de arte y la isla de Nantes con sus sorprendentes máquinas gigantes. Hasta pudimos pegarnos una sesión de spa (un masaje que hizo milagros tras la paliza que nos dimos) y tomarnos una copa en la zona de marcha de la ciudad. Cuatro días para disfrutar de una ciudad que aúna un rico pasado y un presente en constante evolución. Primera recomendación: sácate un Pass Nantes (el nuestro fue de 72 horas, 36 euros) para utilizar los tranvías y autobuses, entrar gratis a lugares de interés y descuentos en tiendas.

Estos son los lugares imprescindibles que deberéis visitar si vais a Nantes (pena que se me fastidió la cámara, estas fotos están hechas con mi móvil). Iré añadiendo más fotos en próximas entradas.
  1. La catedral de Saint Pierre & Saint Paul, de estilo gótico. Dentro está la tumba de Francisco II, el último Duque de Bretaña.
  2. El castillo de los Duques de Bretaña, construido en el siglo XV a orillas del río Loira. Se reformó y reabrió sus puertas en 2007. Alberga un museo sobre la historia de la ciudad, que recorrimos con una guía (imprescindible el genial resumen de la historia nantesa hecha por Pierrick Sorin). Este castillo es punto de encuentro para pasear por su medio kilómetro de caminos alrededor de la muralla. Web.
  3. El barrio de Trentemoult, con El péndulo (abajo) de Roman Signer. Tiene siete metros de largo y cuelga de una antigua planta de hormigón. Las casas de este barrio, antes un pueblo de pescadores, tienen un rollo artístico muy chulo.
  4. La isla de Nantes se sitúa frente al centro histórico de la ciudad y ocupa 350 hectáreas. En él podemos encontrar los famosos anillos de Buren y la grúa Titán.
  5. Las máquinas de la isla. Espectacular proyecto de Pierre Oréfice y François Delaroziére que se encuentra donde antes estaba el astillero. Contiene máquinas que pueden ser accionadas, como el elefante, inspirado en Verne y Da Vinci. Mide 12 metros de alto y pesa 45 toneladas. En su barriga caben hasta 50 personas. El bicho se mueve, mientras expulsa agua por su trompa. Más máquinas y mi subida a un barco, con pulpo gigante incluido.
  6. El Estuario. Recorre el río descubriendo insólitas instalaciones (hay al menos 16) como esta casa de 12 metros de altura, de Tatzu Nishi. Subimos hasta arriba, tiene hasta jardín, aunque no entramos. Puedes hospedarte por unos 90 euros. En la primera imagen de este post podeis ver un barco "doblado", de Erwin Wurm. Web.
+El hotel Pommeraye de Nantes. Link.
+Las máquinas de la isla. Link.

Agradecimientos a: Katia (Turismo de Nantes), Virginie (Sociedad pública Regional de Pays de la Loire), Tiphaine (Comité Provincial de Turismo del Loira Atlántico) y Pedro (Oficina Oeste Francia de Madrid).