Visita ineludible si vais a Segovia y más concretamente a Sebulcor. La Ermita de San Frutos es digna de visitar porque desde allí puedes ver en toda su plenitud las Hoces del Duratón.
A mí siempre me ha recordado en pequeñito al cañón del Colorado. Tendrás que recorrer en coche un camino polvoriento y dejarlo aparcado para acceder a la iglesia andando (un kilómetro más o menos). El pequeño esfuerzo merece la pena. A la vuelta ármate de valor porque es cuesta arriba, pero con tranquilidad no te darás ni cuenta. Si quieres dormir por la zona te recomiendo la Posada del Duratón (web), donde estuve pasando el fin de año (un saludo a mi amigo José Tovar que está al frente de la casa rural y que nos trató -y os tratará- de maravilla). Cuando haga mejor tiempo, allí te pueden recomendar actividades en la zona. La mejor opción, hacer piragua (infórmate en su empresa que es la que lleva más tiempo en la zona, Naturaltur, web), una forma perfecta de conocer las Hoces del Duratón con un acceso único a determinadas zonas del río.
Comimos en El Redebal en Segovia.
Las puertas locas de Sepúlveda.
Más info de la Ermita de San Frutos en Carrascal del Río (wiki).



