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12.6.18

Escapada: Eurostars Torre Sevilla, el hotel más alto de Andalucía

Aquí os cuento mi experiencia en el hotel Eurostars Torre Sevilla.

Vistas desde el salón de la habitación en la planta 30.
Suelo ir mucho a Sevilla porque mi chico es de allí, pero en todo este tiempo (que ya es mucho) nunca había estado en la Torre Sevilla. Los locales la conocen como la Torre Pelli, llamada así por el arquitecto argentino Cesar Pelli.

7.2.12

Sevilla. Restaurante Toboso, berenjenas con salmorejo

Cena familiar en el restaurante Toboso (Gran Plaza, 9), uno de los más famosos de Sevilla. También de los más caros. La copa de cerveza a 2,10; el café a 1,40; el postre del día (tiramisú), 5. Pedimos un tinto de Emilio Moro por 16 euros. Pero vayamos a los platos, que fueron muy variados. Empezamos con unos cogollos con salmón (12,50), gambas al ajillo (14,60), tortillitas de camarón (11,50) y las berenjenas con salmorejo (10,40), espectaculares y muy bien servidas. Segundos: revuelto de la casa (14,60), solomillo al whisky (13,50), mero a la plancha (19,80) y dorada a la espalda (25,20). No es de los restaurantes a los que yo volvería, más que nada porque creo que puedes comer todos estos platos en una zona más céntrica de la ciudad y sin gastar tanta pasta.

6.2.12

Sevilla, Alacena San Eloy, las patatas aliñadas con melva

Descubro en Sevilla las patatas aliñadas con melva. Las dicen al estilo Sanlucar. Sencillo y riquísimo plato. Ingredientes: patata cocida, aliño de cebolleta, un buen aceite y un generoso trozo de melva (un tipo de pescado parecido al atún). Éstas las tomamos en la Alacena San Eloy (San Eloy, 31, web) por la zona centro. En principio nos echó para atrás el local, parecía de los caros y sólo queríamos tapear. Error. Puedes pedir tapa o ración. Las patatas a 2,50 y ponen buena cantidad. También pedimos salmorejo (2,75), solomillo al whisky (3), tosta de morcilla (4) y de jamón ibérico (4). La cerveza en vaso doble, 1,90. Además, sirven de maravilla. Un acierto.

14.1.12

Visto en Sevilla, ¿qué es el pan prieto?


Anuncio visto en Sevilla. Patrocina la leche Asturiana, con un tío escanciando leche para el café como si fuera sidra. Por si esto fuera poco, en el cartel leo: "Desayunos. Pan prieto. Zumo natural de naranja". ¿Pan prieto? ¿Y eso qué es lo que es? Se lo pregunté a mis amigos sevillanos y nadie me supo decir. ¿Lo sabéis?

3.1.12

Sevilla: Belén de chocolate en La Campana y roscón en el Horno San Buenaventura, el más antiguo de Europa

He pasado el fin de año en Sevilla. Además de fliparlo por el buen tiempo que nos ha hecho, me llamó la atención este Belén de chocolate en el escaparate de la confitería La Campana (web), fundada en 1885, en la calle Sierpes. Esta pastelería tiene algunos dulces deliciosos, pero no entramos porque buscábamos roscón (en Sevilla se dice Rosco). En una heladería me sorprendió ver un roscón de Reyes no sólo relleno de nata si no también ¡cubierto de chocolate! Me pareció muy fuerte, así que nos decidimos por el Rosco de toda la vida, con relleno pero sin chocolate Nos lo tomamos en el Horno de San Buenaventura (web). Hay varios en Sevilla y son ideales para merendolas, aunque también venden salado. Nosotros fuimos al de la plaza de la Alfalfa. Compramos un roscón para llevar, nos lo trocearon y lo probamos allí mismo con un café. Según leo, es el horno más antiguo de Europa, abierto en 1385. Más de seis siglos de historia. Se dice pronto.

En Sevilla, otros sitios curiosos
+Pastelería Robles Laredo, de lujo.
+Restaurante Santo by Martin Berasategui. Link.
+Eslava, las mejores tapas.
+Croquetas en Casa Ricardo.

2.10.11

Hotel EME de Sevilla

Espectacular la vista desde la terraza del hotel Eme (web), con la Catedral de Sevilla al fondo. No nos alojamos en el hotel, pero subimos un par de veces a su terraza. De día, en la presentación del rodaje de la película Grupo 7, con Mario Casas, y de noche, después de cenar en el restaurante Santo de Martin Berasategui. Ni que decir tiene que merece la pena tomarse algo en el bar situado en la azotea, o al menos echar un vistazo desde arriba.

Vistas de las azoteas de los pisos adyacentes.
La terraza es una especie de laberinto con diferentes alturas.
Enfrente, curiosa piscina triangular de un vecino.
Los periodistas en el photocall en la azotea...
... y los actores en la zona de la piscina, frente a la catedral. Mario Casas, Antonio de la Torre, Alberto Rodríguez (el director), Joaquín Núñez y José Manuel Poga.
La rueda de prensa.

Debajo, algunos rincones escondidos del hotel. La decoración de las paredes, el baño del lobby del hotel, la zona de la cafetería (había maniquíes con trajes de faralaes, ya que era Feria) y detalle de las sillas, como si fueran peinetas.

29.9.11

Sevilla, bar Laredo: lujo de pastelería

Si eres goloso no te podrás resistir. El bar Laredo, conocido también como Robles Laredo, es uno de los locales con más solera de Sevilla, situado frente al Ayuntamiento (en la calle Sierpes), cuenta con una terraza donde comer tapas y, sobre todo, tomar un buen desayuno. En una de las esquinas del local se encuentra una pastelería con barra de bar que es de auténtico pecado. Aquí podéis ver las tartaletas y tartas que pedimos. No podría deciros cuál estaba más rica. Cualquiera de ellas, todas caseras, espectacular, aunque triunfa el chocolate. Milhoja de crema; de chocolate negro; la del abanico de diferentes chocolates era especial por la Feria y la de limón con frambuesas.
El local está muy bien puesto, con poquitas mesas, y una gran vitrina donde elegir tu postre (y dudar, mucho). De auténtico capricho. Lo más curioso es que puedes "merendar" a cualquier hora del día (está abierto hasta la 1:30 de la madrugada). En la mesa de al lado unas chicas tomaban champán, mientras en la barra un tipo cenaba algo ligero. Preciosas las gigantescas lámparas venecianas. Web oficial.

28.8.11

Restaurante Bar Eslava: las mejores tapas de Sevilla, algunas con premio

El restaurante Eslava (calle Eslava, 3), el de tapeo, es un imprescindible si visitas Sevilla (junto al bar está el restaurante Eslava, con carta, más caro). Sus 'tapitas' no pasan ninguna de los tres euros y cualquiera es una buena elección. Hay algunas tapas más elaboradas que otras, así que tienes donde elegir: o clásico o un poco más especial. Por ejemplo, este huevo sobre bizcocho con boletus y vino caramelizado (2,50 euros) se llevó el segundo premio a la mejor tapa de Sevilla 2010. Os lo recomiendo, así como todas estas tapas que pudimos probar (no le hice foto a las costillas con miel, recomendadísimas, 2,30). Hay más, que no pedimos, como sangre encebollada, salmón ahumado con salmorejo, pimiento relleno de merluza, charlota de calabacín, solomillo de pato con pan de queso y mermelada naranja, boquerón, sardinitas, ortiguillas de Chipiona...
Salmorejo (2,30)
La entrada al bar de tapas. A la derecha, está el restaurante. Tienen un muy buen servicio, atento, aunque, ojo, siempre está petado (en el interior no hay más de 10 mesas). No sé si reservan, nosotros aparecimos y tuvimos suerte de pillar mesa dentro.
Strudel de verduras (2,80)
Centro de vieira sobre crema de algas (2,50)
Croquetas caseras (2,80)
Solomillo al cabrales (2,30)
Carrillada ibérica (2,50)
Brocheta de solomillo de buey sobre mojo-miel (2,80)
Sorbete de limón (4,70)

22.8.11

Restaurante Santo by Martin Berasategui en Sevilla, así es el menú degustación


El problema de ir a un restaurante de lujo, con estrella Michelín, es que vas con la mosca detrás de la oreja. Sabes que te van a clavar y subes el listón muy alto. Te vuelves exigente y no es para menos. Lo que en cualquier otro restaurante te parece una mera torpeza, en este tipo de locales te pone en guardia. No es lo mismo ir invitada a Ramón Freixa, como me pasó hace poco, que pagar tus casi 100 euros por un menú degustación (85 más bebidas). El restaurante Santo de Martin Berasategui (web oficial), dentro del hotel Eme de Sevilla, me sorprendió por algunos detalles cutres que le quitan el poderío que le quieren dar. Por ejemplo, que la persona que nos sirve el vino lo haga aún teniendo la copa sin empezar, rellenándola y provocando que se derramara sobre el mantel. O que la persona que nos dio la bienvenida con la carta de vinos en la mano no tuviera ni idea de vinos. Que algunos ingredientes de los platos no te gusten es tu problema (pagas por un menú cerrado y sabes lo que hay), pero que las personas que te atienden sean torpes no es de recibo. O que tengas varios ojos mirándote para quitarte el plato en cuanto lo acabas produce tensión y cachondeo, la verdad. Un ejemplo del ambiente: fui al baño, me sorprendió ver cepillos de dientes, qué buena idea, me dije, y qué pijada. Al salir escuché a los de la cocina gritando con los camareros... No sé, ir a un local en el que parece que te miran por encima del hombro y luego resulta que todo es fachada, pues como que no. En cuanto al trato y al ambiente, muy poco glamuroso, la verdad.

La comida es otro punto y aparte. El menú constaba de seis platos y dos postres. Todos con sus cambios de platos y cubiertos, a cada cual con más diseño. He de confesar que nos atiborramos a pan. Eso, para mí, es mala señal. Aún así nos quedamos con hambre. Son platos sin mucha consistencia, cuyos ingredientes no eran de mis preferidos. Por ejemplo, arriba del todo podeis ver el primer plato, milhojas caramelizadas de foie, anguila ahumada, cebolleta fresca y manzana ácida. Estaba riquísimo. Olvidas la anguila con el fuerte sabor del foie. El segundo: ensalada tibia de tuétanos de verdura con marisco, jugo yodado y crema de lechuga de caserío. A mí no me gustó mucho, ya que la ensalada con marisco no es una de mis debilidades.

Tercer plato: huevo de corral a baja temperatura, cremoso, y crujiente de apio-nabo y lascas de foie. De nuevo el foie, que es lo que le da sabor, y más pan para mojar en la yema. Estaba rico, aunque con las prisas entre plato y plato no degustas bien todos los sabores.

Cuarto: perlitas de hinojo en crudo, en risotto y emulsionado. El peor de todos los platos. Si en el resto de experimentos te lanzas a la aventura, en platos como éste piensas que te están tomando el pelo. El arroz cabría en una cuchara y el resto no sabes lo que es.

Detalle del cuchillo, con una mosca.

Quinto: chipirones en su tinta con pochas y perejil. Éste no lo comí, no me gusta.

Sexto: pichón hecho en asador trigo silvestre y compota de cerezas. Pero como a ninguno de la mesa nos gustaba lo pudimos cambiar por una carne fileteada con patata. Cruda, pero rica.

Primer postre: Ganache tierna de chocolate, crema de jengibre y velo de Amaretto. Como un yogur de chocolate, bueno.

Segundo: yogur natural casero, mermelada de mango-pasión, granizado de vainilla y helado. Este postre era una bomba. Yo no me lo acabé, demasiado yogur y muy ácido.

15.5.11

El Betis, a primera (el escudo escondido en la Plaza Nueva de Sevilla)

Yo soy del Real Madrid, pero no puedo pasar por alto que hoy oficialmente el Betis, el equipo de mi chico, ha subido a primera. En mi reciente viaje a Sevilla me descubrió esta baldosa en la Plaza Nueva. Es de coña: el obrero que puso las losetas incluyó este dibujo extra oficialmente, el escudo del Betis. Con dos cojones (casi como Shyamalan en la frente del niño de Airbender). Yo, de adolescente, era del Real Betis Balompié, porque jugaba Gordillo que lo hacía sin espinilleras. Mi héroe. Ahora Gordillo es su presidente. Me alegro.Pasamos también por la tienda de los verdiblancos, en cuyo escaparate animaban a colaborar por Miki Roqué, un jugador del Betis que está enfermo de cáncer. El Betis llevaba en segunda dos años, así que es lógico que los béticos celebren por todo lo alto su regreso a primera.

+El hijo de Elton John es del Betis. Link.
+El Betis se lleva en la piel. Link.



7.5.11

Sevilla, día 3: piratas en el Archivo de Indias, Real Alcazar, la mejor tapa en Eslava y las setas de Paco Góngora

Tercer día en Sevilla tras el Alumbrao y las primeras tapitas. Arriba, en el metro. Los tejidos de los vestidos son sorprendentes en algunos casos. Y muy bonitos.
Visita al Archivo General de Indias. Vemos la exposición La piratería en la América Española. Interesante: papeles auténticos y réplicas de cartas. Lope de Vega fue el primer español que escribió sobre la piratería americana, con La Dragontea, 1598. Curioso: la ficción de la piratería, con libros sobre la idealización del fenómeno y películas, hasta llegar al mismísimo Jack Sparrow. Es gratuito y no permiten hacer fotos. Yo hice ésta con el móvil. No había casi nadie. Fuera pegaba el sol. Mi padre espera en la puerta con su perrita Milú. Pasa un grupo de italianos y le echa un euro. Alucinamos cuando nos lo cuenta. Esos mismos italianos, que comen en la escalera, le da los restos de sus sandwiches a unas gitanas, que se acercan, y que no se cansan de ofrecerte el dichoso romero y la buena suerte.
Siguiente parada: el Real Alcázar (entrada: 7,50 euros si no eres de Sevilla). Prepárate para caminar, con jardines, y fuentes, y más fuentes y jardines. Es gigante.
No es Granada, es Sevilla.
Hay docenas de rincones preciosos.
Llenos de detalles.
Hasta pavos reales, uno de ellos con su majestuosa cola.
Comemos en el afamado Eslava, en la parte del tapeo. Cuenta con un restaurante al lado, mucho más caro (donde no dan tapas). Aunque también hay menú, nos decidimos por sus recomendadas tapas: salmorejo, solomillo al cabrales, costillas a la miel, croquetas caseras (cerdo y ternera), charlota de calabacín, vieira sobre crema de algas y...
... Huevo sobre bizcocho boletus y vino caramelizado. Segundo premio a la Mejor Tapa de Sevilla 2010. No hace falta ni que decir que estaba todo riquísimo. Y muy bien de precio: a unos 2,30 euros cada una. De aperitivo, altramuces de la casa. Y no os olvideis los postres: buenísima la tarta de queso.

+Restaurante Eslava, fotos de los platos que pedimos. Link.

Detalle en la entrada del metro. La cinta de lomo se convierte en un cajón flamenco y la pata de jamón en una guitarra para anunciar la cadena de supermercados Mesa.
La Semana Santa siempre presente. "En toda la calle durante Semana Santa" prohibido aparcar. A la izquierda, la entrada a la Catedral de Sevilla, majestuosa, la catedral gótica más grande del mundo, construida a partir de 1433 sobre una antigua Mezquita. Ahí se puede ver la estatua de la fe, el Giraldillo, la réplica del remate de la Giralda.
Los caballos con sus carruajes no pueden faltar.
Letreros en el metro. En Feria la ciudad se paraliza y el metro abre de forma ininterrumpida. He de decir que hemos desistido la mayoría de las veces de cogerlo por la tarde y noche porque había auténticas aglomeraciones, un caos de verguenza. Aunque hay autobuses y tranvías, si quieres acceder a la Feria o al centro de Sevilla, al final lo mejor es el taxi. Los sevillanos parece no estar acostumbrados al metro y no dejan salir a la gente ni se mueven dentro del vagón para que la gente se acople mejor. Una curiosidad: los carritos de los bebés tienen que ir plegados dentro del vagón. A la derecha, lo que viene siendo el CSI por esta tierra... (es broma).
Nos pilló el partido Barcelona-Real Madrid de la Champion. Vimos la primera parte en el hall del hotel Petit Palace Marqués Santa Ana donde se quedaron mis padres porque es de las pocas cadenas que aceptan mascotas. La segunda parte la lloramos (perdió el Madrid) en la Taberna Góngora (General Polavieja) que no recomiendo para nada. Pedimos unas gambas al ajillo que olían fatal y las cambiamos por una ración de gambas que nos clavaron a 28 euros. Hay miles de sitios donde se come de puta madre y no te atosigan para que consumas. Entramos en ésta porque tenía tele, la verdad. Pero donde cenamos no fue aquí, si no en un local cercano, Bodega Paco Góngora (Padre Marchena), en un salón (arriba) con farolillos y una imagen de Becquer (que está enterrado en Sevilla).
Cenamos de maravilla, y ya tarde (tras el partido), solos en un salón con un grupo de franceses al lado que se atrevieron con rabo de toro. Nosotros pedimos las setas (fabulosas), tortillas de camarón, montaditos de pringá, brochetas de solomillo y unos chocos (sepias). Seis personas, salimos a 85 euros.

+Sevilla, día 1: las croquetas de Casa Ricardo, el gintonic en Alcazares y las setas feas de la Encarnación.
+ Sevilla, día 2: el Alumbrao del 32 de abril.
+El escudo del Betis, escondido en la Plaza Nueva. Link.

+En el restaurante Santo by Martin Berasategui. Link.