23.3.16

Diez negritos (BBC): diferencias entre la miniserie y la película de René Clair sobre la novela de Agatha Christie

¿Una nueva versión de Diez negritos (And Then There Were None)? ¿Merecería la pena? Antes de ver esta miniserie de tres episodios de BBC (que emite también Lifetime), revisé la película más mítica que se ha hecho sobre la novela de Agatha Christie, la versión dirigida en 1945 por René Clair. Y éstas son las diferencias.


(sin spoilers)
Diez negritos cuenta cómo diez personas son convocadas en una mansión en medio de una isla desierta. No se conocen entre ellos, pero todos han cometido algún crimen a lo largo de sus vidas. Comenzarán a morir uno a uno, en pago a esos delitos. Pero, ¿quién es el justiciero, podría ser uno de ellos el asesino?

La miniserie se hace larga si ya sabes de qué va. Quieres que ocurran los asesinatos cuanto antes para ver cómo los ejecutan, si hay alguna diferencia o se sigue el guión a pies juntillas. El mejor episodio es el último porque, contra todo pronóstico, el final te pillará desprevenido.

A destacar en esta miniserie la presencia de un montón de caras conocidas como Charles Dance (Juego de tronos), como el juez; Toby Stephens (Black Sails), como el doctor; Burn Gorman (Forever), como el detective; Miranda Richardson, como Emily Brent; Sam Neill, como el general; Douglas Booth (Orgullo + Prejuicio + Zombies), como el niño de papá; Aidan Turner (Poldark), como Lombard, y Noah Taylor (Peaky Blinders), como el mayordomo.

Toby Stephens (Black Sails) y Aidan Turner (Poldark) comparten momento toalla-pecho palomo.
Tanto en la película como en la serie se sigue la misma premisa aunque en la miniserie hay diferencias.
  • Los 10 muñecos que “el asesino” coloca en medio de la mesa ya no se mencionan como “indios” ni mucho menos como en la versión en España, “negritos”. Las 10 esculturas son “soldaditos”, aunque no representan figura alguna, son abstractas. Y no se rompen a medida que van muriendo, simplemente desaparecen.
  • La leyenda sobre los 10 soldaditos se menciona en varias ocasiones a lo largo de la miniserie, para recordar cómo podrían ir muriendo los huéspedes. Cada habitación cuenta con su propio “poema” colgado de la pared.
  • La puesta en escena en la serie es soberbia, la ambientación. La isla y la mansión son un personaje más; se desarrollan más los detalles de cada personaje; se profundiza en ciertos diálogos… y vemos flashbacks de los hechos que se les imputan, descubriendo cómo, efectivamente, aunque ellos nieguen los hechos, sí cometieron los crímenes. 
  • La época (son los años 40) y ciertas reglas sociales acentúan la hipocresía de estas personas. De ahí que se toquen temas como los derechos de la mujer, con esa secretaria a la que se pone en duda, y se haga una crítica más severa de las diferencias entre clases sociales, con el niño de papá, por ejemplo.
Guiño Cócteles fuera de serie. El niño de papá nada más llegar a la mansión exige su gin tonic a los sirvientes. Luego, en presencia de la secretaria, pide una ginebra rosa “como el rubor de una virgen”. En el caso del detective, éste prefiere probar el sherry. Exquisita la cena de bienvenida con suflé de langosta.

(con spoilers de la historia)
Si sabes de qué va esta historia estilo Cluedo sabrás que el asesino es el juez. Va cargándose uno a uno a todos simulando que es un invitado más. Para enredar el asunto, se compincha con el doctor (al que engaña), simula su muerte de un disparo y sigue matando. La pareja protagonista son la supuesta secretaria (Maeve Dermody) y Philip Lombard.

En la versión original se enamoran, confían el uno en el otro. Él es el único que asume su culpa y ella demuestra que es inocente del crimen que dijo haber cometido. La pareja sospecha del juez. Ella le dispara a él en el último acto, para que el juez crea que ha muerto. El juez, que ha tomado un veneno porque su decisión siempre fue la de suicidarse, cree que ella se suicidará, ya que cuando los encuentren creerán que ella los ha matado a todos. Entonces, reaparece Lombard y el juez no se sale con la suya, muriendo siendo culpable.

En la miniserie hay un cambio al final, mucho más macabro si cabe. Charles Dance, muy Juego de tronos, es el asesino, sigue todos los pasos de la historia original, hasta que llega el final. Durante la miniserie se insiste mucho en la historia de la secretaria, cómo por un descuido se ahoga el niño que cuidaba, pero ella sí asume que es culpable del delito. Cuando se enfrenta con Lombard, ella le dispara matándole de verdad. A diferencia de la versión original se han enrollado en la casa y no confían el uno en el otro. Ella vuelve a la casa, sin saber que el juez es el asesino, y decide suicidarse en una horca. Cuando aparece el juez, ella se arrepiente, se queda colgando de la horca, entre la vida y la muerte, mantienen un diálogo en el que ella le anima a que la libere y culpen a Lombard, pero el juez se está muriendo de un cáncer terminal y ha decidido suicidarse. No la perdona, al contrario, le pega una patada a la silla y ella muere. La última escena es Charles Dance, el juez, pegándose un tiro en la garganta. Y ahí se queda la mansión solitaria en la isla solitaria sin que a nadie le importe quién ha muerto allí.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es muy buena la nueva versión, solo una puntualización, la miniserie no es de Lifetime, sino de la BBC que la emitió el diciembre pasado.

Yonomeaburro dijo...

Añadido! La pillé en su emisión en Lifetime ;)