12.8.16

Piloto. Fleabag, rompiendo los moldes del feminismo

(opinión del piloto de la serie británica Fleabag sin spoilers)
Phoebe Waller-Bridge (31 años, vista en la segunda temporada de Broadchurch) convierte en serie su obra de 2013 con la que ganó el Fringe First Award. Estrenada en la BBC Three el pasado 21 de julio será Amazon quien la comience a emitir desde el 16 de septiembre en EE UU. Fleabag, cuya primera temporada consta de seis episodios, tiene varios aciertos, de ésos que sorprenden y que te hacen querer ver más.

Su protagonista, la propia creadora, llamada Fleabag, habla a cámara, rompiendo la cuarta pared constantemente. Parece un spoiler con patas, pues su desastrosa relación con los hombres la lleva a predecir qué van a hacer éstos en la siguiente escena. Ella nos mira y busca nuestra complicidad, como diciendo: "Mujeres, ¿a qué os ha pasado esto?". Como si nuestras relaciones con los hombres tuvieran un patrón del que ninguna de nosotras podemos huir. Fleabag es una mujer soltera, que habla con absoluta naturalidad de los hombres, del sexo, de la masturbación, del acoso sexual, del desnudo, de la belleza impuesta, de la amistad entre mujeres, de la relación entre hermanas… pero que, en una de las escenas, deja más que evidente que de feminista (tal y como lo entendemos), nada (he leído por ahí que recuerda a Girls, pues mira: NO. Que rompe moldes, sí, pero tiene un punto más cercano a la frescura gamberra de Broad City o incluso a Crazy Ex-Girlfriend en tono más realista).


Y éste es el punto que me atrapa de Fleabag, que no hace falta ser una tía airada con los hombres o traumatizada por ellos, que no hace falta llevar una pancarta o acudir a manifestaciones para saber lo que una necesita, quiere y busca. No me considero feminista, sé luchar como individuo y sé, como Fleabag, lo que hay detrás de cada maromo con el que me he cruzado en mi vida. ¿Una feminista no querría un cuerpo 10? Yo sí, yo también levantaría la mano cuando me preguntasen eso. Hipocresías, las justas. A eso me refiero y sólo a eso.

Olivia Colman es la madrastra de Fleabag.
Pero no sólo de hombres trata Fleabag, lo cual me hubiera resultado un tostón. La relación que mantiene con su familia es de traca. Fleabag regenta una pequeña cafetería hipster que no sabe dirigir, envidia a su hermana la perfecta y odia un poquito a su padre y a su madrastra (ojo, Olivia Colman), pareja que prefiere tener a Fleabag lejos. Ella no quiere admitir (aunque lo acaba haciendo) que su vida es un desastre: no tiene un buen trabajo, ni un compañero de vida, ni una familia normal, ni amigos (este tema también es de traca). Memorable que, a pesar de la trama, cuando habla con su hermana no hablen de hombres. Encima, Fleabag pasa el test de Bechdel. Enhorabuena!

Por cierto, si queréis más, suya también es Crashing, para Channel 4, que estrenó en enero, pero que aún no he visto.