17.10.26

La invitación, menos risas y mayor tensión en el remake de Sentimental dirigido por Olivia Wilde

Mi opinión de La invitación. (2026), dirigida por Olivia Wilde.


En 2016 Karyb Kusama estrenó La invitación, un thriller psicológico rodado en una casa, con varios personajes. Olivia Wilde decide adoptar el mismo nombre para su adaptación de Sentimental (2020), de Cesc Gay. Pero le pone un punto al título, un punto y final: La invitación. (The Invite.). Porque de lo que se trata aquí es de contraponer, comparar, forzar al máximo la relación entre dos parejas. Pero como eso ya lo sabemos, Olivia Wilde va un paso más allá. Aquí "los vecinos de arriba", nombre oficial de la obra teatral, son Penélope Cruz y Edward Norton. Ella española, un guiño genial al original, de esta forma puede provocar más confusión si cabe al lío pues se comunica con su pareja en español, idioma que chapurrea un poco. Se añade así a la historia un lost in translation muy divertido que además contrasta mucho más con esa otra pareja, ya rota aunque aun no lo sepan, que encarnan Olivia Wilde y Seth Rogen (ese punto y final es su relación). Ella quiere más, no se conforma, y ve en estos nuevos vecinos una forma de conectar más allá de sus cuatro paredes. Ansía la novedad, y se encuentra con algo mucho mejor: una pareja desinhibida con la que explorar su sexualidad. En España, al contrario que en EE UU, el tema no provoca sonrojo, pero para un norteamericano medio hablar de parejas abiertas, infidelidad consentida, deseo reprimido… sigue siendo algo tabú (esto dicho por ellos mismos). Olivia Wilde le pone por ello un pellizco naif a su personaje, con esos ojos tan abiertos y esa sonrisa un poco bobalicona. Esta mujer descubre de pronto un mundo que se le antojaba inalcanzable, desconocido. Cuanto más intenta ser espontánea y agradar a sus vecinos, por un lado, y por otro mantener a raya a su marido, un cínico que no se soporta ni a sí mismo, más tensión va provocándose entre estos cuatro. Rashida Jones y Will McCormack se han encargado del guion. Los dos ya hablaron de problemas de pareja en Celeste and Jesse Forever (2012). Aquí se desatan y proponen una visión del amor mucho más transgresora, donde dejar el pudor a un lado. De los cuatro personajes me quedo con Seth Rogen. Yo me esperaba encontrar más comedia y al menos su personaje sí que cumple con mis expectativas. Cada vez que habla sonrío, es el oxígeno a un filme tenso que me provoca desasosiego por su machacante martilleo sonoro. Eso sí, la rapidez de los diálogos, la química entre los cuatro actores y la mano en la dirección de Olivia Wilde hacen de La invitación. un filme que destaca por encima de la media, si uno busca entretenerse mientras ve sufrir a unos personajes que desean ser quienes no son y a otros que se aprovechan de la ingenuidad de estos para darle más vidilla a su relación.

Por cierto, la obra de Cesc Gay ha sido adaptada ya en nueve ocasiones (España, EE UU, Suiza, Francia, Italia, República Checa, Rusia, Portugal, Corea del Sur), no seré yo quien las compare todas porque no las he visto, pero con Sentimental, me reí un montonazo la verdad. Debajo, los posters de los remakes rodados por el momento, a la espera del anunciado de Países Bajos y países bálticos.

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