La maquinaría que rodea a
J. J. Abrams es poderosa. Ha logrado que medio mundo espere con el mismo ansia que el
final de Perdidos esta nueva vuelta de tuerca al universo jedi.
Star Wars: El despertar de la Fuerza es el nuevo despertar de una saga a una nueva generación, tal y como planteó el director con el
reboot de Star Trek. Aunque te interesara cero Spock y los suyos era una delicia comprobar que da igual como se llame: Star Trek era una peli de aventuras, con magníficos efectos especiales y un gran momentazo nostálgico, la aparición de
Leonard Nimoy (al que ya vimos en
Fringe).
Así fue el estreno de La guerra de las galaxias en España en 1977.
Pues bien, Abrams usa el mismo mecanismo, lo que funciona para qué cambiarlo. En este revival de La guerra de las galaxias tenemos acción, mucha, que para eso el
nuevo R2D2, el llamado BB8, va a toda leche con su forma de balón.
Guiños a Star Wars en The Goldbergs.
También hay Maldad, como debe de ser, pero un mal un tanto diferente, que nos falta
Darth Vader, el villano de los villanos, había que reinventarse para cubrir el lado oscuro de una forma eficiente. No diré más, pero, al menos a mí, me llamó la atención cómo lo ha solucionado. También es cierto que me recordó mucho a una peli estilo
El señor de los anillos, o así. Seguimos.
Camiseta Star Wars en la serie Resurrection.
Como en Star Trek, en esta Star Wars hay una selección de actores jóvenes con carisma, digan lo que hayan dicho del actor negro. Mejor
John Boyega que Hayden Christensen, eso es así. Y un planteamiento que abre una nueva etapa en la franquicia, con personajes femeninos de gran fuerza y secundarios llenos de misterio (¿quiénes son?, se quedan muchas preguntas sin respuesta).
Línea de ropa Undercover inspirada en Star Wars.
No hace falta decir que, en cuanto a efectos especiales, esta entrega cuenta con renovadas propuestas, desde las espadas láser en forma de cruz, naves y robots más veloces, y nuevos bichos y universos más impresionantes (por su tamaño).
Línea de zapatos Irregular Choice inspirada en Star Wars.
Hay espectaculares escenarios, aunque no hablamos de un universo alucinante estilo
Avatar (la vimos en 3D). Star Wars sigue siendo ciencia-ficción de segunda mano, donde la suciedad es protagonista (la prota es chatarrera) y la perfección no existe. Todo vale en una trama que se nutre de muchos elementos del pasado.
Libro Star Wars de Errata Naturae.
Pero, para mí, lo mejor, como ocurría con el veterano trekkie Spock, es poder volver a ver a un personaje como
Han Solo. En la primera escena con
Harrison Ford sólo me faltó llorar. La sala por entero se arrancó en aplausos (era una de esas premieres con fans de la saga). Abrams es único mezclando la nostalgia con la modernidad. Han Solo sigue igual de chulesco, a pesar de los años, y es interesante comprobar que no es el único que aporta humor a la película (algo que está muy bien). En cuanto a
Carrie Fisher, me esperaba algo más potente.
Nuevo parque Star Wars en Orlando.
Que se hace pelín larga, a mí me lo pareció (dos horas y cuarto). Que el final es muy WTF, demasiado, también, que hay algunos agujeros de guión, seguro, pero conociendo a Abrams los llenará en próximas entregas. Star Wars: El despertar de la Fuerza me confirma que nada es intocable, ni el invento de
George Lucas, si el reboot está en buenas manos. Como ocurría con
el Imperio contraataca, me da la sensación de que la segunda parte de JJ Abrams podría superar a ésta. Y no, no sale Jar Jar Binks.
Star Wars: El despertar de la Fuerza se estrena en España el 18 de diciembre.
Poltergeist: la habitación friki de Star Wars.
(opinión con spoilers)