23.11.16

Especial, las próximas series 2017 made in Spain: La peste y Las chicas del cable. 10 directores proponen ideas

Movistar+ y Netflix anuncian producciones originales para 2017, entre otras, La peste y Las chicas del cable. Si preguntásemos a 10 directores de cine, ¿qué series les gustaría rodar?


Algunos vimos en el estreno de Todas las mujeres (2010), ¿Qué fue de Jorge Sanz? (2010) y, especialmente, Crematorio (2011), el arranque, para quedarse, de la producción made in Spain de la televisión de pago. No fue así. La llegada a finales de 2015 de Netflix a España (y próximamente de HBO) ha servido de acicate para darle prioridad a las series hechas aquí.

La peste, de Alberto Rodríguez en Movistar+

Domingo Corral, director de producción original de Movistar+, adelantó a principios de enero la producción de ocho series, cuatro dramas (de 45 minutos a una hora) y cuatro comedias (de media hora), que se estrenarán en 2017 en Canal+ Series Xtra. “No son minoritarias, queremos que tengan audiencia pero no buscan contentar a todos, están pensadas para un público determinado”, explicó. “El guionista es una de las estrellas. La puesta en escena será cinematográfica, dando importancia a la iluminación, vestuario, localizaciones, interpretaciones, tiempos de rodaje…”.

El tiempo ha sido un factor determinante para que Alberto Rodríguez, director de La isla mínima, galardonada con 10 Goya, aceptase rodar La peste, un thriller ambientado en la Sevilla del siglo XVI que se estrenará en octubre de 2017. “Lo que me convenció es que se fuera a invertir en tiempo para hacer las cosas bien. Para mí, los que trabajan en series de televisión son héroes. Cuando dirigí unos episodios para Antena 3 [Hispania, la leyenda] sobreviví de milagro”, rememoraba en rueda de prensa. Rodríguez, explicó, fantaseaba con pasear por la que es su tierra “cuando era el Nueva York de Occidente, donde se movía cantidad de dinero e intereses y se hablaba multitud de lenguas”. A pesar de intentar evitar referencias cinematográficas, el director confesó una: “Me gusta pensar en la Trilogía de la vida, de Pasolini, ese aire de frescura”. A su lado, en la presentación, el guionista de la serie Rafael Cobos, para el que Sevilla era “una gran Babilonia”. El thriller sigue los pasos de una series de “crímenes cruentos que tienen que ver con la religión y la política. Somos consecuencia política de aquello”, comentó, confirmando que La peste tendrá ciertos paralelismos con la actualidad.

De los 20 proyectos en fase de desarrollo con los que cuenta Movistar+, ya conocemos otros tres que se harán realidad. La comedia Vergüenza, de Juan Cavestany y Alvaro Fernández Armero, con Javier Gutiérrez y Malena Alterio, una pareja en crisis que, en cualquier situación, tiende a hacer el ridículo. David Trueba (¿Qué fue de Jorge Sanz?) será el responsable de una historia sobre parejas de diferentes edades, que atraviesan un momento de crisis. Del proyecto de Cesc Gay, director de Truman, mejor película en la pasada edición de los Goya, sólo se ha adelantado que será un thriller en clave de humor.

imagen de Elblogdelcineespañol
 La compañía de teléfonos de Netflix

La primera serie original española de Netflix, Las chicas del cable, fue anunciada en marzo, un drama de 16 episodios de 50 minutos, ambientado en 1929 en Madrid, con cuatro operadoras de la centralita de la única compañía de telefonía que existía en España. “Hablar de Telefónica [de la competencia, Movistar] es osado y atrevido, provocador, me parece divino”, me comentaba Teresa Fernández Valdés, productora de la serie junto a Ramón Campos, artífices de Velvet o Grand hotel a través de Bambú Producciones. La clave de la serie es atraer a un público femenino.

“Serán cuatro actrices españolas, chicas adelantadas a su tiempo, modernas, con estudios. Tenían la posibilidad de escuchar conversaciones que podían llegar a ser controvertidas, un poco espías. La productora de contenidos nos dijo que les hacía falta una Sexo en Nueva York, una Girls… buscan protagonistas femeninas con garra”. ¿Una serie feminista? “Quieren mostrar el poder femenino pero no desde el punto de vista reivindicativo. Son mujeres que están dispuestas a morir como gladiadores por conseguir un lugar”. ¿Alguna imposición desde Netflix? “Nos sugirieron incluir algún actor hispano, pero no había trabajadores latinoamericanos en España en aquella época”. ¿Qué ha cambiado con respecto a la emisión de sus series en abierto? “Podemos ser más controvertidos, pero persiguiendo que el gran público la pueda consumir. Ahora podemos rebobinar, por si te pierdes algo, con lo cual puedes ser más sutil”.

Algunas ideas para futuras series españolas

Contacté con 10 directores de cine para saber qué series les gustaría rodar y cuáles serían sus motivaciones para hacerlo. “Me encantaría hacer televisión con algún proyecto mío, me haría feliz. Hay una tele especialmente buena a la que casi todos estamos enganchados. Mozart in the Jungle me ha dejado muy sorprendida”, comenta Gracia Querejeta. En la línea de su película Mindscape, Jorge Dorado apostaría por “el thriller criminal, con un punto policiaco y psicológico de los personajes”: “Sin contentar a toda la audiencia, arriesgando, con protagonistas que no sean necesariamente guapos, como ocurre en Broadchurch, que incluso te caigan antipáticos, pero a los que vas tomando cariño”.

A Daniel Guzmán, habitual actor televisivo y Goya a la mejor dirección novel por A cambio de nada, el cine le absorbe ahora mismo la vida. “Estoy centrado en escribir mi próxima película. Es el momento, hacer una serie me distanciaría mucho”, confiesa. En las mismas está Paco Plaza, fan de The Good Wife, que ha rodado este verano película: “De hacer algo sería al estilo de 1864, que me encantó. Algo cerrado, una miniserie de seis episodios, como una película muy larga”.

“Una serie te consume entero”, coincide Borja Cobeaga (Negociador), que reconoce que sí le han llamado, pero que ha rechazado la oferta porque no puede compatibilizarla con la escritura de guiones para el cine. De rodar una serie sería “algo en la línea de Veep” y recuerda cómo hace un par de años, junto al guionista Diego San José, hizo un piloto para la televisión vasca sobre una serie política, con Carlos Areces. ¿Resultado? “Es de las cosas de las que estoy más orgulloso”.

Javier Ruiz Caldera (Anacleto: agente secreto) asegura: “Si es como mi debut en El Ministerio del Tiempo me parecería interesante”. ¿Y por qué no una serie de Anacleto? “No eres la única que lo pensó. Parte de un cómic, el personaje puede vivir muchas aventuras. No sé si se hará o la haré yo”, explica.

Enganchada a Catastrophe y Transparent, Leticia Dolera (Requisitos para ser una persona normal) apostaría por “explorar la comedia incómoda”. “Las series se piensan para un público generalista con lo que es complicado arriesgar. Mi ilusión es que las cadenas de pago apuesten por dar libertad a los autores”, recalca.

El mismo razonamiento utiliza Rodrigo Cortés, al que le apetecería hacer “una miniserie de cinco o seis episodios, bien producida, que permitiera desarrollar una historia y sus personajes, pero sin responder a los requerimientos habituales de la mayoría de canales, que parecen partir de la idea de que el espectador no presta atención a lo que ve”. ¿Su ideal? “Algo contundente en lo actoral, con explosiones breves y secas de violencia. Y diálogos resonantes”. Aunque nunca se planteó hacerla, Luces Rojas, cree, hubiera sido una buena serie: “Dos escépticos que investigan y desmontan en cada capítulo un pretendido caso paranormal”.

“A veces, con Un día perfecto [Goya a mejor guión adaptado] pensé que los personajes podrían ser protagonistas de una serie, que podrían estar hablando durante 13 episodios. Si hiciera una serie tendría que tener ese enganche con los personajes”, explica Fernando León, que, reconociendo no ser gran espectador de series (“no sé de dónde sacan mis amigos tanto tiempo”), cree que “se están haciendo cosas muy buenas”.

Quien lo tiene bastante claro es el director Fernando Colomo. “Tengo una idea que me está comiendo por dentro. Una serie al estilo Louie, ese humor raro, pero adaptado a mi personalidad”. ¿Y quién sería el protagonista? “Yo mismo, le voy cogiendo el gustillo a esto”, ríe el que fuera nominado a mejor actor revelación en la última edición de los Goya. Para Colomo, “este formato con calidad” no tiene nada que ver con la televisión anterior. “Antes se observaba como algo para ganar dinero, ahora es para ganar prestigio”, dice. “Y lo mejor de todo es que va a ayudar al cine, son vasos comunicantes”.

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