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14.8.16

Killing Reagan: Cynthia Nixon interpreta a Nancy Reagan en esta película sobre el intento de asesinato de Ronald Reagan

Cynthia Nixon (Sexo en Nueva York) será Nancy Reagan en Killing Reagan, que estrenará en noviembre el canal National Geographic en EE UU y en España en 2017.


Junto a Nixon, Tim Mathison (El ala Oeste de la Casa Blanca), como Ronald Reagan, y Kyle S. More (Brooklyn Nine-Nine), como John Hinckley Jr., el perturbado que disparó contra el presidente para llamar la atención de Jodie Foster. Este tipo podría salir en breve del psiquiátrico donde ha pasado 35 años.

El canal ya ha estrenado documentales del mismo estilo, con los casos de Lincoln, Kennedy y Jesus.


Nota de prensa oficial
Killing Reagan arranca a finales de 1980, en plena batalla entre Ronald Reagan y Jimmy Carter por el despacho oval. Con la ayuda de su protectora esposa Nancy y su grupo de asesores de confianza, que incluye a Jim Baker III (Geoff Pierson, “Castle,” “Dexter,” “Boardwalk Empire”), Mike Deaver (Jeff Harlan, “Parks and Recreation”, “NCIS”), James Brady (Michael H. Cole, “Dirty Grandpa”) y Edwin Meese (Joel Murray, “Mad Men”, "Shameless”), Ronald Reagan consiguió ganar las elecciones presidenciales con una holgada ventaja. En los primeros días de legislatura, Reagan tuvo que hacer frente al Congreso y a unos bajos índices de aprobación de la ciudadanía.


Mientras, un joven de 25 años llamado John Hinckley Jr. vive inmerso en una espiral de inestabilidad mental cada vez mayor. Ignora los consejos de sus padres, que insisten para que busque ayuda médica, y empieza a obsesionarse con una joven actriz: Jodie Foster. Después de un desastroso intento de conocerla en la Universidad de Yale, Hinckley decide atraer su atención con una acción extrema, inspirada en “Taxi Driver”: asesinar al presidente.

Aquella tarde del 30 de marzo de 1981, estas figuras tan dispares se encontraron a las afueras del hotel Hilton de Washington. Hinckley disparó seis veces sobre Reagan y su equipo. Un policía local, el Secretario de Prensa de la Casa Blanca, James Brady, y el presidente fueron heridos. Un ataque que sumió a la Casa Blanca –y al país– en un caos que reescribió el curso de la historia: la popularidad del Reagan aumentó durante su recuperación, y el intento de asesinato cambió para siempre la relación son su mujer Nancy.

11.5.10

Kristin Davis portada Marie Claire y Red / Cynthia Nixon en The Advocate

Es alucinante lo que hacen estas señoras cada vez que estrenan peli! Triunfo seguro. Kristin Davis, después de posar en Fitness, aparece más recatada en la Marie Claire de junio, y abajo en Red Magazine, donde "prueba" que los 40 son mejor que los 20 (ejem).
Y, pobrecica que siempre pasan de ella, también aparece en la portada de The Advocate, Cynthia Nixon, con el rollo del orgullo gay. Me gusta mucho la foto!

14.9.20

Opinión. Ratched: una American Horror Story… elegante (compro)

(creada originalmente 9.9.20; esta entrada se irá actualizando)

Opinión sin spoilers y claves de Ratched

Ratched, la nueva serie de Ryan Murphy y Ian Brennan, se estrena el 18 de septiembre en Netflix. Espero que, como siempre, combine terror con denuncia social. LO HACE.


En el nuevo poster de Ratched todos los protagonistas: el asesino de curas, la enfermera jefe, el director del hospital, la protagonista, la ayudante del gobernador, la paciente con múltiples personalidades, la diva vengativa (Sharon Stone) y el celador con la cara desfigurada.

Opinión de Ratched sin spoilers
Me apetece hablar de este serie mucho, pero lo haré más adelante, contando algunas claves y guiños de los episodios y comparándola con lo que nos contaba Alguien voló sobre el nido del cuco. Creo que Ratched gustará a los fans de American Horror Story (es con creces mucho mejor que algunas de sus temporadas), pero también a aquellos que se acerquen para recrearse en una época como la de los años 50. Ryan Murphy se empapó bien con (para mí) la fallida Hollywood, y ahora parece desquitarse. Vuelve a esa estética de Hollywood dorado, de film noir, de cine de Hitchcock, Dick Tracy y El tercer hombre, para deleitarnos con gente elegante que es bastante chunga, pero no tan oscura como en su antología de terror (estos parecen humanos y todo). Digamos que aquí gana por goleada la enfermera Ratched, maquiavélica como pocos personajes femeninos que haya visto en televisión (me recuerda en algo a Feud). Luego hay otros que son asesinos o locos, pero ella, que tiene un poco de todo, nunca pierde la calma. Sarah Paulson vuelve a encarnar el tipo de personaje que mejor sabe hacer, sin perder la compostura ni movérsele un pelo de la cabeza, pero además aquí parece resarcirse de todo lo malo que le haya podido pasar por ser lesbiana en la vida real (y emparejada con una mujer mayor que ella, hasta hay un guiño en la serie). Ratched trata la enfermedad mental pero no como en la película de Milos Forman (en la que los locos hacen locuras pueriles), sino que se centra en locos complejos (como la mujer de personalidad múltiple, brava Sophie Okonedo) y especialmente en las lesbianas reprimidas (Ratched), cuando a las lesbianas se las consideraba unas enfermas. Enfrente, las lesbianas que dieron un paso adelante sin miedo. La denuncia de la serie se envuelve en magníficos colores alucinantes, con predominancia de ese verde que crea inquietud en el espectador; un sofisticado vestuario (especialmente con Sharon Stone) en contraste con los uniformes monotemáticos, y unas localizaciones de ensueño (como esa bahía al lado del motel). Me he visto los ocho episodios en dos tandas, absolutamente fascinada con la interpretación de Judy Davis, la valentía de esa pareja empoderada que forman Sarah Paulson y Cynthia Nixon, ese imán testosterónico que es Finn Wittrock haciendo de cabronazo, algunas muertes sorprendentes, la música envolvente que te hace recrearte en el detalle, al igual que esos cameos que harán la delicia de los cinefilos (como rescatar a Amanda Plummer). Lo que menos me gusta de Ratched es lo que menos me suele gustar de las ficciones de Ryan Murphy, cierta superficialidad (qué malos son todos los hombres hetero excepto si están desfigurados) y elementos de los que abusa (poner al límite al personaje, torturándolo para deleite del espectador) pero esa violencia gratuita forma parte ya del ADN del creador, tanto como su Sarah Paulson a la que sube definitivamente en un pedestal para que te olvides de la Ratched original (que, digámoslo ya, fue nuestra propia imaginación la que creó esa fascinación por un personaje que en realidad no es ni de lejos como esta Ratched retorcida y malévola como ella sola). Continuará…

18.5.08

Actualizo el reportaje de Sexo en Nueva York en la revista Entertainment Weekly. Todas las páginas escaneadas donde entrevistan a Sarah Jessica Parker, Kim Catrall, Kristin Davis, Cynthia Nixon, Chris Noth y Jennifer Hudson; con un estudio de la moda en la serie y la película, y un montón de fotos.

25.5.10

Sexo en Nueva York: premiere en Nueva York, mejor y peor vestidas

Premiere de la secuela de Sexo en Nueva York. ¿Con cuál te quedas? A mí la elección de Sarah Jessica Parker no me gusta nada, ni el color amarillo ni el corte asimétrico y el tirante al cuello (en 2008 fue mejor vestida, ¿que no?). El vestido sirena de Kim Cattrall tampoco se queda atrás. El dibujo en plata tipo floreado no me parece elegante. Me gustan más los vestidos lápiz de Kristin Davis en rosa chicle (perfecta) y el negro de Cynthia Nixon, estilo Rita Hayworth...El horror de la noche: Liza Minelli con un look indescriptible (tiene un cameo en la peli en el que cantan el Single Ladies, de Beyoncé) y Jennifer Love Hewitt (Entre fantasmas) cuyo hiperajustadovestido le hace la pata corta (o es la foto, pobre).El más elegante y buenorro, el Absolut Cachas, Jason Lewis (vuelve a TV con Love Bites!).La pareja WTF! de la noche, la que forman la mítica Bo Derek y el Aidan de Carrie, John Corbett, ahora en United States of Tara. Como unos Ashton Kutcher y Demi Moore, pero a lo bestia.Y para el final, dos de las mejor vestidas, ex Betty: Becki Newton (prota de love Bites) y Vanessa Williams (a la que veremos en la quinta temporada de Mujeres desesperadas).

30.4.17

Ellen DeGeneres, el primer personaje gay en salir del armario en prime time

El 30 de abril de 1997 Ellen DeGeneres se convertía en el primer personaje gay en salir del armario en prime time. Lo hizo hace 20 años en el episodio 4x22 de su serie Ellen llamado The Puppy Episode (parte 1), dirigido por Gil Junger. En su programa del viernes recordó tala contecimiento.


En mi columna de opinión de abril en Cinemanía hablo sobre este tema. En este enlace incluyo el artículo y la escena en la que Ellen le dice al personaje de Laura Dern (Susan): "Soy gay", momentos después de liberarse de su secreto con su terapeuta, interpretada por Oprah Winfrey.


La memorable escena en la que Ellen Morgan confiesa a Susan que es gay.



Ellen Degeneres llevó a su programa del viernes a Oprah Winfrey y Laura Dern.


El texto de mi columna.
"Cuando Cynthia Nixon salió del armario, los fans recordamos aquel episodio de Sexo en Nueva York en el que a Miranda, su abogada hetero, la confundían por su aspecto masculino. Aunque Carrie se besó con Alanis Morrisette, Charlotte se vistió de tío y Sam se lo montó con Sonia Braga, parecía impensable en 1998 que una de estas “maravillosas” fashionistas fuera abiertamente gay (como lo es la propia diseñadora de vestuario, Patricia Field).

Las chicas del cable –y eso que está ambientada en 1928– puede presumir de lo contrario, de contar con una lesbiana entre sus protagonistas. Para llegar hasta aquí, a ver, por ejemplo, a Jennifer Lopez producir para ABC Family Los Fosters, sobre una pareja de lesbianas que acoge chavales, hay que remontarse a abril de 1997, cuando Ellen DeGeneres “Ellen” se convertía en el primer gay en salir del armario en primetime.

Tras confesárselo a su terapeuta (Oprah Winfrey), Ellen Morgan le decía al objeto de su deseo (Laura Dern): “Soy gay”. Que a Ross le dejara una lesbiana en Friends parecía “gracioso” –fue de las primeras parejas gay en aparecer en una network– pero a la cómica algunos anunciantes la vetaron por su osadía.

Hace un par de años, intentó ir más allá con el caso de una lesbiana soltera que se queda embarazada en One Big Happy, pero le salió mal. (Perlas como "Debería haber sabido que era lesbiana cuando le puse Ellen a mi gato" no eran de recibo). No siempre se gana, pero Ellen abrió una puerta contra la discriminación: hasta en eso The Good Fight, el spin-off de The Good Wife ha ido dos pasos por delante del original".

21.4.08

Sarah Jessica Parker en el Magazine de La Vanguardia por Annie Leibovitz

Publicado ayer domingo en el suplemento Magazine de La Vanguardia. Sarah Jessica Parker, elegancia en Nueva York, por Annie Leibovitz. Texto: Juan Luis Álvarez.
Los cuatro posados en el hotel Plaza que aparecen a doble página en el interior. 1. Oscar de la Renta. 2. Yves Saint Laurent. 3. No especifican la marca. 4. Carolina Herrera.
"Sarah Jessica Parker posa ante la cámara de Annie Leibovitz con la convicción que afirma poner en cuanto hace, pero tal vez consciente de que es la retratada sin serlo. De que quien en realidad es captada por el objetivo es ese personaje con quien comparte su vida desde hace casi una década y que se ha convertido ya en una segunda piel: Carrie Bradshaw, columnista, quintaesencia del urban chic neoyorquino, eterna romántica con mal de amores, hilo conductor de la serie Sexo en Nueva York y de la película –basada en esta– que es ya uno de los estrenos más esperados del momento.
Tal vez las fotografías muestren en realidad a Carrie huyendo de la habitación de un hotel tras descubrir a su hombre con otra; o esperando, vestida para la ocasión, a que llegue él para disfrutar de una tranquila velada en la ciudad que nunca duerme. O abandonada en un sillón mientras le asalta la certeza de que aquel al que ama nunca abandonará a su mujer. A fin de cuentas, todo eso ocurrió en algún momento en un serial convertido en fenómeno social que revolucionó el panorama televisivo por dos razones: porque no esquivó lo sexual a la hora de hablar de lo que une y desune a los sexos y porque dio voz a las mujeres para que lo explicaran desde su prisma. 94 capítulos emitidos durante un periodo de seis años demuestran que tenían mucho que decir al respecto.
Ahora, tres años después de la finalización de la serie –más por sentido común que por desinterés de la audiencia–, y tras superar numerosos obstáculos fruto de desacuerdos entre las protagonistas en varios frentes que van desde el orden en los títulos de crédito hasta los salarios, el director Michael Patrick King –uno de sus creadores– ha conseguido poner a las cuatro actrices principales de acuerdo y ante las cámaras. La falta de trabajos interesantes parece haber sido la razón definitiva por la que Kim Catrall, Cynthia Nixon y Kristin Davis se han plegado a las condiciones que Sarah Jessica Parker –en su calidad de productora además de cabeza de cartel– proponía o imponía.
De hecho, es la única a la que le han sobrado ofertas de trabajo desde que el serial acabó. Ha rodado cinco películas –las más populares, La joya de la familia, con Diane Keaton, y Novia por contrato, junto a Matthew McConaughey–, ha facturado lo suyo gracias a los anuncios de cosmética y hasta ha creado su propia línea de ropa. Algo que parece estar muy de moda entre las estrellas, pero que en su caso tiene una sólida base. Está considerada una de las mujeres más elegantes del mundo. Y su encarnación de Carrie Bradshaw tiene mucho que ver con ello.
Consciente de su dependencia de esta, la actriz hace tiempo que intenta desmarcarse con declaraciones en las que niega su pasión por los zapatos –y en especial por los célebres Manolos, los preferidos de Bradshaw–, en las que reconforma la dimensión de sus armarios, según ella mucho más normalitos de lo que la gente cree, y que dejan claro que ve imposible estar glamurosa a todas horas; en especial cuando, a primera hora de la mañana, lleva al colegio a su hijo, fruto de su matrimonio con el también actor Matthew Broderick. Incluso parece sorprendida de hasta qué punto la agudeza y el ingenio de la columnista de ficción han quedado sepultados bajo un aluvión de modelos de alta costura, sofisticados aromas y cremas faciales de eficacia probada en la memoria colectiva de millones de espectadores de todo el mundo.
Parker, con los cuarenta ya cumplidos aunque no lo parezca, no fue siempre una bella oficial y, según confiesa, se sintió insegura de su aspecto durante años. De mirada levemente estrábica y propietaria de una irregular nariz de indudable carácter, abandonó su primera vocación como bailarina de ballet para centrarse en la actuación en los escenarios de Broadway. Poco a poco llegaron papeles en la gran pantalla junto a Nicolas Cage, Bruce Willis, Antonio Banderas –que iniciaba su carrera en Hollywood, en la comedia Miami– o Hugh Grant. Incluso durante un tiempo formó parte de las producciones de Tim Burton en éxitos como Mars Attacks! o Ed Wood.
En realidad, la primera vez que se acercó al prototipo de sex symbol fue en 1996 gracias a un papel secundario en El club de las primeras esposas, como joven y caprichosa amante del marido de una de estas. Ya convertida en estrella y avispada como es, no ha puesto todos los huevos en una misma cesta con la adaptación cinematográfica de la serie a la que debe fama y fortuna. Tiene pendientes de estreno el thriller Spinning into Butter y la comedia Smart People, junto a la joven Ellen Page, al tiempo que busca ese papel dramático que la revele como actriz todoterreno.
Así, mientras la legión de seguidores de Sexo en Nueva York se pregunta si Carrie acabará casándose en el filme con el hombre de sus sueños y si sus compañeras conseguirán conjugar parejas y aventuras sexuales con sus actividades profesionales o sus deseos de formar familias, Sarah Jessica Parker ya va un paso por delante".

11.12.21

Sexo en Nueva York 2021: And Just Like That, opinión del revival: mucha cana y demasiado drama

(subida originalmente 30.7.21; esta entrada se irá actualizando)

El revival de Sexo en Nueva York (Sex and the City) se llama And Just Like That y se estrenó el 9 de diciembre con doble episodio en HBO. Son 10 episodios de media hora.

Además de información, actualizo con mi opinión de los dos primeros episodios CON SPOILERS, y alguna curiosidad más de otros episodios (más abajo).


Primera foto de las tres protagonistas en And Just Like That.

Teaser de And Just Like That e imágenes del vestuario de Carrie Bradshaw

EL REPARTO

Regresan Carrie Bradshaw (Sarah Jessica Parker), Miranda Hobbs (Cynthia Nixon) y Charlotte York (Kristin Davis), ahora a los 50 años, la edad que tenía en la serie Kim Cattrall, que no regresa como Samantha Jones (una pena qué quieres que te diga). Un cuarto (y nuevo) personaje podría ser interpretado por una actriz negra (Nicole Ari Parker) para que la serie sea más inclusiva. Se muestra el Nueva York de hoy en día (tras el covid).

Repiten Chris Noth, David Eigenberg, Evan Handler, Willie Garson y Mario Cantone en los papeles de Mr. Big, Steve Brady, Harry Goldenblatt, Stanford Blatch y Anthony Marentino.

Bridget Moynahan podría regresar como Natasha, la ex mujer de Mr Big. Se la ha visto en el rodaje. Apareció en la segunda y tercera temporadas de la serie.

Nuevos fichajes: Sara Ramírez (Anatomía de Grey), que interpretará a la comediante queer, no binaria y podcaster Che Díaz. Además: Nicole Ari Parker (Empire), como una documentalista llamada Lisa Todd Wexley, madre de tres hijos en Park Avenue. Sarita Choudhury (Jessica Jones), como Seema Patel, una poderosa corredora de bienes raíces de Manhattan. Karen Pittman (The Morning Show), como la doctora Nya Wallace, una brillante pero desafiante profesora de Derecho de Columbia. Brenda Vaccaro como Gloria, es la incombustible secretaria de Mr Big.

Los hijos de Charlotte son Cathy Ang como Lily Goldenblatt –adoptada al final de la serie y que lucirá un look más rebelde que su madre pija– y Alexa Swinton (Billions) como Rose Goldenblatt (la tuvo junto a Harry (Evan Handler) en la primera película). El hijo de Miranda (Brady) está interpretado por Niall Cunningham (Life in Pieces), que Miranda y Brady tuvieron en la cuarta temporada. Cree Cicchino es su novia Luisa.

DE QUÉ VA

No se ha confirmado si continuará los hechos relatados en las películas o tomará una realidad alternativa (como hizo Will y Grace por ejemplo). Lo que sí se sabe es que la trama será actual, con covid incluido. Habrá videollamadas o se reunirán para sus habituales brunchs con cierta distancia, esperemos que no por mucho tiempo porque queremos ver los looks de infarto y no los pijamas. Sarah Jessica Parker dejó caer que tal vez Carrie cocine y no use el horno solo para guardar sus sombreros. Cómo vivirá con Big. O tal vez esté soltera de nuevo…

LA MODA

La diseñadora Patricia Field rechazó participar pues anda liada con la segunda temporada de Emily en París. En su lugar se encargará de los modeluquis Molly Rogers, que trabajó con Field en Sexo en Nueva York.



OPINIÓN CON SPOILERS EPISODIOS 1 Y 2

And Just Like That… y así sin más. Pues sí, así sin más regresan Carrie y sus amigas, y lo hacen sin Kim Katrall, aunque Samantha sobrevuela en la conversación de los dos primeros episodios. Resulta que Sam vive en Londres, se deja caer que se enfadó con Carrie y Carrie suelta una frase resumen que parece describir la situación real: "Creí que estaríamos las cuatro para siempre". Como espectadora también pensé que el cuento feliz de Carrie y Mr Big sería para siempre, pero al final del primer episodio Big muere de un infarto. La culpa la tiene una entrenadora catalana (dicen que Allegra es de Barcelona) con la que Big hace bici a través de una videollamada. Carrie no está a su lado, sino en el concierto de la hija adoptada de Charlotte. Esto es, Carrie está con sus amigas, los maridos de estas y sus amigos gay. Big no forma parte de la pandilla, nunca lo ha hecho ni lo hará. Eso sí, los vemos muy felices, Mr Big canta y se masturba para ella (bueno, esto es un intento de ser algo picantes pero se queda en un quiero y no puedo), hasta Carrie compra salmón y usa el horno, pero para que la historia de Sexo en Nueva York tenga algo de sentido en 2021 se necesita una ruptura. Pensé que se divorciarían (aunque recordaría a otra serie de Sarah Jessica Parker DIVORCE), no que se cargasen al príncipe azul, así sin más… Es como renegar de la búsqueda de Carrie de su príncipe azul. Eso ya no es lo importante, pero claro lo jodido es que a Carrie le va a tocar ejercer de viuda demasiado pronto.

El primer episodio da la bienvenida al nuevo mundo tras el covid, con tres señoras de 50 años hablando de la vejez, las canas, la eterna juventud, la vida es corta, de sus hijos (menos Carrie) y bla bla bla. Y todo ello con su habitual brunch en el que adelantan qué hacen ahora. Carrie colabora en un podcast hablando de sexo, aunque no se muestra abierta, va en plan mojigata, mucho más evidente si la directora va de queer malhablada y macarra (a Carrie le sangran los oídos cuando escucha "Pon el coño en el asador". A mí, también, la verdad). Meten a piñón lo inclusivo, y resulta chabacano porque esto no es el Sexo en Nueva York delicado y tontorrón que nos gustaba. 

Hay una mujer empoderada negra, con unos collares que deben costar un quintal, que parece ser como Charlotte, con una madre castradora y muchas ganas de liberarse. Hay otra mujer negra, profesora de Miranda, con la que se crea una situación demencial a cuenta de que la abogada quiere defender a los negros sin ton ni son. Miranda es ridícula, al igual que el personaje de su marido que se ha quedado sordo. La sensación rara que me invade es que Miranda podría enrollarse con la queer del podcast para rizar el rizo mientras su marido no se entera, diciendo mientras se toca la oreja: ¿lo que? Miranda y Che Díaz comienzan odiándose y acaban siendo la mar de amigas. Aquí hay tema. ¿Y ese momento tontuno y vergonzante cuando Miranda y su marido dicen "La muerte es un asco"? Creo que los guionistas odian a Miranda. Y ella se odia a sí misma, tiene un problema con el alcohol, no deja de beber vino y hasta bourbon en el funeral.

Y Charlotte, bueno, pues tan pijaza como siempre (con los vestidos de Oscar de la Renta para sus niñas) y más inaguantable porque llora lo que no llora Carrie. Ese momento en el que abraza a sus hijas con un escote que parezca le vaya a reventar me choca bastante. También que ahora resulte que a todos les caía bien Mr Big, tiene huevos el tema. Charlotte se echa la culpa ya que Carrie dio de lado los Hamptons y a Big por ella. 

Roles sexuales, búsqueda de la identidad, diferencias generacionales, todo es un batiburrillo intentando demostrar que Sexo en Nueva York está a la última, entendiendo a las nuevas generaciones. Pero, ¿es este su público? No lo creo. Se hace más evidente con el segundo episodio, en el que asistimos al funeral de John, que Carrie se pone seria (ya no hablamos de Mr Big) y hasta va sin maquillaje y en bata. Es un episodio que hasta a mí me echa para atrás. Bien que quiera transmitir que Carrie no está sola, que tiene ahí a sus amigas. Ya lo sabemos. La sororidad como tabla de salvación. Y sus amigos gay, claro. Es duro pensar que Willie Garson muriese en septiembre al verle en el funeral siendo bastante insoportable. Pero este segundo episodio es un ladrillo. 45 minutos de dolor que contrasta fuertemente con el ambiente snob de los protagonistas. Pero entiendo que querían darle a Mr Big una gran despedida. Hasta Samantha envía flores desde Londres, vaya.

Me quedo de And Just Like That con mi recuerdo de los detalles de Sexo en Nueva York la serie. Que Carrie elija los Manolos con los que se casó con Mr Big ("hola, mis amores"). Luego, al tirarse al suelo intentando socorrerle, que casi que le asfixia más, se mojan, pero claro en esa situación bajo la ducha a ella los zapatos le importan un pito. Luego va a la funeraria vestida de blanco y rosa, como si no quisiera admitirlo, entiendo. Y toda esta situación de fallido enredo con la dependienta no me interesa lo más mínimo. Carrie huele los trajes de su marido fallecido y el amigo gay dice que es "nuestra Jackie Kennedy". Carrie como símbolo de la moda, de las tendencias, vestida con el mismo outfit que en la famosa intro pero en vez en rosa en negro y con un tocado sobre su pelo recogido en un moño tirante.  Los guiños a los cócteles fuera de serie siguen siendo un must. Pero no es tiempo de Cosmos sino de Martinis con cebollitas, que estamos de duelo. Pero el Cosmopolitan, aunque no se ve, se menciona cuando están en el recital bebiendo vino en vasos de plástico y el amigo gay le dice a Carrie que puede tomarse algo en la barra con su marido enfurruñado: "Espero que te guste el Cosmo con una pizca de drama". Luego acaban las amigas bebiendo Martinis en casa de Carrie, esa gran piso que ahora se ha quedado vacío.

Tras este segundo episodio bastante aburrido, solo queda remontar. A partir de ahora, supongo, veremos a Carrie con su nueva vida de soltera siendo cincuentona y sin hijos, intentando liberarse y ser más feliz con los nuevos tiempos. ¿Habrá flashbacks con Mr Big? Buf, perezón máximo. Me temo que habrá más momentos inclusivos forzados que espero que compensen con escenas fashionistas y absurdas, que ahora tampoco es plan de hacer de Los Soprano un cuento de hadas. Yo pongo velas porque reaparezca Aidan. Ya sé que la serie intenta poner en valor que una mujer puede vivir sola (vale) pero esa vida de Carrie sin tanto lujo y siendo más normal también me podría funcionar en este revival. Sería un chute nostalgia. Me conformo con que sigan mostrando restaurantes y ropa molones, y algún que otro guiño a la serie original.

Madre mía el episodio 5…
Carrie se tiene que operar de la cadera. La forma más directa de decir que es una viejuna (vamos, que lo flipas), y de provocarle de forma "legal" un colocón, que ella es muy fina hasta para endrogarse. Coge Carrie y se mete en la cama del hospital con collares de perlas y rebequita de señora mayor por no hablar del pelo ya de bruja total. No doy crédito. Lo que más le jode es no poder llevar tacones así que se pone chancla (OMG!) con calcetín (dice que lo único que tiene plano son unas Toms de 2007 que le hicieron sentir bien con ella misma, zasca!). Vieja y enanita. Luego, necesita ayuda para ir al baño y entonces la vemos con las bragas bajadas como si nada, con Charlotte (con lo que ella es) aguantando el chorreo. Se tiran un buen rato en esta escena porque a alguien le ha parecido megacool ver a Carrie hecha unos zorros. Y la propia Carrie dice que parece una escena de Friends. ¿Cómo? ¿Lo que? Como dije en Twitter: si hay una mano negra el quinto de #AndJustLikeThat lo demuestra. qué manera de cargarse un icono televisivo. todo mal. este revival está hecho por el peor enemigo de Sarajesi. y encima la propia Carrie se compara con Friends

Mientras Carrie ruega por un Margarita (nada de Cosmos que ella no está al cien por cien ni en esto)  Miranda se envía a sí misma un libro para dejar de beber (un detalle que olvida y que le hace convertirse de pronto en abstemia), así que la vemos marcándose el que será su último cóctel (a ver qué hace ahora en el brunch con las Mimosas). Antes por supuesto se pone hasta el culo de tequila añejo lo que le lleva a enrollarse con la jefa (jefe, jifi, jofo, no sé ya) de Carrie. Así que Miranda que debía de cuidar de Carrie la deja sola y esta tiene que mear en una botella (cuando pensaba que no podía ir a peor la cosa). Como va endrogada cuenta en un podcast que Samantha le ayudó a sacarse un DIU lo que da pie para que Carrie wasapee a Sam que es como el Guadiana. Y bueno el momento en el que Carrie se come a bocados una baguette! En fin, que no sé qué pretenden hacer con la Bradshaw de mi vida. Quien te ha visto y quien te ve.

Miranda y Carrie van a Chelsea Market. En pantalla veo FatWitch, así que veo que sigue existiendo (yo fui en 2011, foto de abajo)

Octavo episodio, el marido de Miranda, pobre hombre de verdad os lo digo. No hace falta pisotear al ex camarero que es un soso pero nunca le ha hecho daño, para que Miranda pueda hacer lo que le dé la gana. Miranda en vez de tener cara de tía feliz, se le pone cara de loca, de flipada, cuando está con Che. Luego hay un par de chistes con penes que bueno (leer más).

Noveno episodio. Las chicas toman algo en el Empire Diner, como si fuera muy chic. Supongo que habrá cambiado porque cuando yo estuve olía a baño y nos pusieron unos ravioli rellenos de guacamole que casi nos da algo. 

Este será de todas formas el episodio en el que Charlotte enseña a su hija a ponerse un tampón. William Abadie (Emily in Paris) es Zed, que liga con Seema. En 2003 hizo un cameo en Sexo en Nueva York como Tony, un empleado de Prada.

1.3.21

Globos de Oro 2021: The Crown, Schitt's Creek, Gambito de dama… entre los ganadores (+ otras curiosidades + alfombra roja)

(subida originalmente 3.2.21; esta entrada se ha actualizado)


Sorpresa! Entre los 5 directores nominados, 3 mujeres. Ganó Chloé Zhao.