(análisis de episodio To’hajiilee con spoilers y teorías locas) Qué importante han sido siempre los colores en
Breaking Bad.
Y no sólo el morado obsesivo de
Marie. Quién le iba a decir a
Walter White que la
falta del color azul de la meta fabricada por
Todd, esa apariencia que no
consigue y que es el atractivo que
Lydia exige para su consumidor, le iba a devolver al negocio del que salió por
patas. Casi a punto está de hacerlo a cambio de la muerte de Jesse. Eso sí, “rápida
y sin dolor porque es como de la familia”. Walter es
Hulk, Rambo y James Bond,
como le dice
Jack, el tío de Todd al ver su enfado, pero, sobre todo, es un cómico de
primera. "No es una rata". De ahí,
el guiño en la librería de Hank. Ya lo insinué en anteriores posts y casi le veía ya con la máscara y
el mono amarillo puestos otra vez. Pero, de nuevo, la confusión y
desinformación provocan un giro en los acontecimientos (como en
el
final en la plaza, cuando el tipo sospechoso no lo era y Jesse se mosqueó aún más con
Walter).
La única prueba contra Walter es el
dinero. Para descubrir
dónde lo oculta,
Hank monta una pantomima, se pone a la altura de su cuñado y miente.
Le sigue dando igual todo. Le ayuda en la farsa
Jesse, que aparece en una foto con los sesos desparramados
por el suelo. Que
Huell se lo trague, que Jesse ha muerto y que él está en
peligro, que no llame a Saul (aun siendo su guardaespaldas) y que, en resumen,
no haga nada, pues lo aceptamos porque
Vince Gilligan nos cae muy bien, pero
esta pieza del puzzle me parece de lo más forzada. Hank vuelve a recurrir a
otra foto (ejem, guionistas, el día de la marmota), para hacer creer a Walter
que han descubierto el dinero enterrado en el desierto. En la foto se ve un
barril repleto del dinero como les contó Huell (les dice la empresa donde alquilaron la furgoneta,
Lariat, que es la misma que usó Gilligan en
Expediente X, aquí se resumen otros guiños de XFiles en Breaking Bad). Y así es como Walter, alias “No
toques mi dinero”, corre hacia su dinero, hacia lo único que le mueve en la poca
vida que le queda (le vemos toser muy fuerte), corre hacia el futuro de su
familia, hacia el
blood money, por lo que le ha merecido la pena jugarse el
pescuezo. Sin ese dinero todo lo que ha hecho no habría servido para nada (ya
sabemos que ése su mantra).
Ésa es realmente la trama del episodio 513: ver cómo todos
los implicados acaban donde comenzó todo, en
To’hajiilee. No sólo donde se
esconde el dinero, si no donde Walter y Jesse comenzaron a cocinar, donde se
inició Breaking Bad. Hasta llegar aquí, a ver cómo Hank detiene por fin a
Walter y cómo Heisenberg desaparece, Vince
Gilligan sigue acelerando con el freno de mano sujeto, para soltarlo sin
avisar. Sigue ofreciéndonos otras posibilidades que tenemos en mente,
desarrollando historias paralelas que no se cumplen. Que Walter aparezca en
casa de
Andrea para que así Jesse tema por la vida del niño
Brock no se
desarrolla, ya que es Hank el que coge el móvil de
Hello Kitty, no Jesse.
Walter sigue mintiendo, al decirle a Andrea que busca a Jesse porque se ha
vuelto a drogar.
Sin saberlo, Walter está cavando su propia tumba, porque es
así como Jesse contacta con él, pero amenazándole con el tema del dinero.
También sin saberlo, Jesse está cavando su tumba también, porque es así cómo
Walter le localiza y llama al equipo Todd. Aunque luego se arrepienta (matar a
Hank no se le pasa por la cabeza), cuando creemos que Hank ha detenido a Walter
aparecen Todd y los suyos, disparando a lo
Django desencadenado, como si no
hubiese mañana, un
spaguetti western que en su momento más álgido acaba en un
fundido a negro.
Tiene gracia entonces pensar en Walter diciéndole a Todd por
teléfono:
Se acabó, para segundos después escuchar la misma frase (Se acabó)
dicha por Hank. Pues no, no se ha acabado, amigos.
Es increíble cómo Gilligan consigue que nos caiga mal Hank
cuando detiene a Walter. Es la viva imagen del sheriff fanfarrón, que alardea
de su cacería. En ese momento ya sabes que algo va a salir mal. Jesse escupe a Walter, que se pone Chiquito, al llamarle
COBARrrrrDE. Algo que aún retumba en mis oídos. La cara de Jesse
de triunfo que no se llega a creer es de lo mejor de este episodio. Mientras
Hank cree que ha vencido, Jesse sigue temiendo que Walter, el que tiene suerte y
siempre se sale con la suya, lo vuelva a hacer.
Así que en esa escenaca final, nadie cae herido, eso lo
veremos en Ozymandias, el episodio 514, y ya sabemos lo que significa esta
palabra. El equipo Todd, que no se esperaba a la policía, sólo busca, en ese
momento, salvarse, aunque persiguiese la pureza de la meta made by Heisenberg.
Pero cuando disparan les da igual que Walter salga o no vivo. Jesse también
está desarmado, como él, amagando con abrir la puerta del coche. Él es
realmente el objetivo a matar. Y Hank vuelve a estar en peligro. Me escama esa
última llamada de Hank a Marie en la que se dicen Te quiero. Parece una
despedida anunciada. ¿Qué será capaz de hacer Marie?
Visto lo visto, divaguemos. Hay que tener en cuenta que
Walter puede contar aún con Saul (y su chaleco antibalas) y
Skyler. Momentazo
ése en el que un megasonriente
Walter junior conoce al abogado, al que ve como
una celebrity, y se encuentran todos en el lavadero, incluido Walter con el
bebé en brazos. ¿Una imagen de familia que no volveremos a ver? También hay que
tener en cuenta que Lydia no está contenta con Todd, y menos cuando éste se le
insinua, enamorado (ella se estaba tomando una
'relaxing cup of café con leche' a lo Ana Botella con marca de labios y todo). En la refriega, me
da que Hank va a morir, aunque siempre ha sido un superviviente el tío. Todd sabe por las coordenadas dónde se esconde el
dinero. Si matan a Jesse, Walter tendrá que cocinar de nuevo, algo que Skyler
no toleraría. Y vuelta a empezar. Si Jesse sobrevive (
Gomez apunta a que si Jesse busca un abogado ¿Saul? se lo contará a los jefes) será porque se alíe con
Walter. Ambos podrán hacer frente al equipo Todd que podría quedarse con el
dinero de Walter. Que haya reaparecido el niño Brock tiene que ser por algo.
Recordemos que la casa de Walter fue
quemada asaltada (¿acabarán todos allí?) y que
Walter busca el cigarro para dárselo, ¿a quién, a sí mismo? Si Hank sobrevive o
el maldito móvil de Hello Kitty, tendrán la confesión de los asesinatos de
Walter, ya que éste se los ha recitado a Jesse mientras conducía como loco
(algo que tampoco ha tenido mucho sentido). Si encuentran el dinero y la
familia de Walter se queda sin él, que al menos les toque la lotería. Esos
números
lostianos tienen que servir para algo.
Breaking Bad 5x9: Blood Money
Breaking Bad 5x10: Buried
Breaking Bad 5x11: Confessions
Breaking Bad 5x12: Rabid Dog