29.5.08

Miyama, el japones donde comen Corbacho, Cruz y Raya, Willy Toledo y demás cómicos

Probamos otro japonés de Madrid, el restaurante Miyama (Flor Baja) porque nos lo recomienda Diana. La comida está muy rica, no hay mucha variedad en la carta y lo más novedoso es el apartado de platos especiales de la casa. Tienen un par de menús degustación. La pena es que es bastante más caro que otros japoneses en los que hemos estado hace poco, en comparación precio=cantidad que no calidad. Me ha gustado pero si fuera a un japo iría antes a Samurai o a Donzoco o a Janatomo. El Mashita también está bien pero es muy baratillo y de menor calidad. Arriba, nigiris de salmón, atún y toro (ventresca), por 5.10, 4 y 6.50 euros, respectivamente cada dos piezas. Hay una tabla de variado por unos 20 euros.
Los California Crab son una especialidad. Están muy ricos pero tienen salsa, ésta con huevas, lo que desvirtua un poco el sabor clásico del maki de aguacate y cangrejo. 8 piezas=11.50 euros.
El teriyaki de pollo está muy sabroso. 10.50 euros.
El teriyaki de solomillo lo aliñan con la misma salsa que el de pollo. 18.80 euracos.
Rollitos de primavera, con patatas de arroz (creo). 7.50 euros (carito).
Otra especialidad: el rollo de salmón tostado y aguacate. 10.50 euros. Llena bastante.

Otra opción, que está bastante bien presentada, por cerca de 40 euros, es una fuente de sashimi variado. También tienen en carta ensaladas, sopas y otros entrantes, pero no hay ni arroces ni fídeos. La cerceza Asahi cuesta 3.20 euros.

Cuando entramos no sabía si estaba en un restaurante o en el festival del humor. En una mesa estaban sentados Corbacho, Juan Cruz (directores de Tapas y la más reciente, Cobardes) con la mitad de Cruz y Raya (Jose Mota, el moreno). Luego entraron Willy Toledo, Pilar Castro y Xulio Abonjo, de Cuestión de sexo, con nuestro amigo Sergio que es productor de Globomedia. Como no sigo la serie me da un poco de palo acercarme. Se sentaron en otra mesa y no intercambiaron saludos aunque todos estaban al loro (nuestra mesa parecía el Peñón de Gibraltar, estratégica, en el medio).