20.3.11

Londres, hotel Thistle Piccadilly

Viajé a Londres con EasyJet (aunque esa es otra historia cojonuda) el miércoles 15, para un par de días. En cuanto llegué me fui a ver los dos primeros episodios de Juego de tronos, que se estrena en HBO el 17 de abril (osea, la leche) y el jueves, entrevisté a seis de sus actores en una interminable sucesión de junkets con otros medios (coincidí en el ascensor del Soho Hotel donde se hacían las entrevistas con Charlize Theron de incógnito, está rodando con Ridley Scott). Me hospedaron en el hotel Thistle Piccadilly (web), en Coventry Street, en pleno cogollo entre Picadilly y Leicester Square. El hotel es de tipo victoriano, pequeño, supuestamente reformado. Aunque la entrada y las instalaciones son modernas, las habitaciones dejan mucho que desear. Se ven anticuadas, los baños son de pena y desde la habitación se podía escuchar perfectamente el musicón de la discoteca de abajo (tranquilidad, cero). Si abría la ventana y sacaba el brazo podía tocar la pared del edificio de al lado. Lo único bueno, la cama, gigante. Esta era la doble standard (unas 179 libras + impuestos).
La habitación tenía televisor (con truco: para encenderlo tienes que apretar un botón de la pared) y un pequeño escritorio. Si te quieres conectar a internet tendrás que pagar 10 libras (conexión 24 horas). Hay otra tarifa de 90 minutos, pero por comparación sale más económica ésta. En recepción hay un ordenador con conexión gratuita y el botones habla español.
Lo peor, como digo, son los baños, completamente anticuados. Esos tonos rosas son de lo peor lo superior. Cuando tiraba de la cisterna del water, sonaba como si fuera a salir corriendo por el pasillo y hasta que se llenaba la cisterna tenía el dichoso ruido sin parar durante unos 2 ó 3 minutos. Los botes del gel y el champú tenían la pintura gastada, como si rellenaran los botes (que me parece muy ecológico, pero algunos cantaban del sobe que tenían).
En detalle, el baño. A la izquierda la ducha. A la derecha, el water (como veis para alcanzar el rollo de papel higiénico tenía que hacer la lechuza). Lo único bueno es la cama y dónde está situado, pero deja mucho que desear. Vamos, yo nunca volvería.

+La anécdota. En la habitación los enchufes eran ingleses, así que tuve que pedir en recepción un 'adaptor'. Cuando enchufé mi portátil, que es un Mac, el enchufe se me venía abajo. Tuve que ingeniármelas como pude. Aquí tenéis las fotos de mi plan MacGyver gracias a la cena japo de Wasabi.

+De compras por Oxford Street.

Otros hoteles en los que he estado en Londres:
+ Cavendish
+ Kempinski.
+ Martin's Lane.
+ Quality Maitrise.
+ Pancras Renaissance.